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Alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible no es misión imposible, Hawai muestra el camino

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Noticias ONU viajó al remoto estado insular estadounidense como parte de un proyecto de la Organización Internacional del Trabajo, llamado Dignidad en el Trabajo, y habló con el Gobernador de la isla, David Ige.

¿Por qué son importantes los Objetivos de Desarrollo Sostenible para Hawai?
Hawai está situada a 2500 millas de la masa continental más cercana y es la comunidad insular más aislada del planeta. En ella podemos ver de un modo tangible los impactos del cambio climático y el aumento del nivel del mar. Estos embates ocurren prácticamente a diario. En los últimos cinco años sufrimos eventos que normalmente ocurrirían sólo una vez cada 500 años. En 2018, tuvimos un día con la mayor cantidad de precipitaciones en un período de 24 horas, 51 pulgadas (casi un metro y medio). Esta cantidad es la máxima registrada en la historia de la humanidad.

En 2015, tuvimos tres huracanes de categoría 4 que rodearon las islas por primera vez en la historia. Hemos sufrido cuatro episodios de blanqueode corales. Hemos padecido “mareas gigantes” y tempestades, así que sabemos que el cambio climático es real y el impacto que tiene en nuestro clima y en nuestras comunidades.

Todo eso es muy preocupante…
Desde luego que sí. Por ejemplo, a medida que se eleva el nivel del mar observamos una mayor degradación de nuestro sistema de carreteras. Esta es una situación que tiene un coste físico para el estado, en el sentido de que sabemos que la reubicación de esas carreteras es básica para mantener nuestra red de transporte.

Por lo tanto, ahora sabemos que tenemos que empezar a planificar el aumento del nivel del mar.

¿Qué medidas de mitigación están tomando actualmente?
‘Hawai Sostenible’ es una iniciativa que lanzamos en 2016 y está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Para el año 2045, Hawai se compromete a usar un 100% de electricidad mediante fuentes de energía limpia y renovable. La iniciativa también incluye la gestión y protección del 30% de nuestras principales cuencas hidrográficas, porque sabemos que el agua potable nace de ellas. Esto implica gestionar el 30% de nuestras aguas oceánicas más próximas.

También hemos estudiado detenidamente las prácticas tradicionales y nativas, como la optimización del sistema de concesión de permisos para facilitar la restauración de las granjas piscícolas tradicionales en todo el estado. Hoy sabemos que Hawai era completamente autosuficiente hace 1000 años y que las piscifactorías y la gestión de los recursos oceánicos eran una parte próspera de esa autosuficiencia.

La protección contra las especies invasoras es otra de las características sostenibles de este archipiélago volcánico. Hawai tiene más especies en peligro de extinción que cualquier otro lugar del planeta. Muchas no se encuentran en ninguna otra parte del mundo, y en parte se debe a nuestro aislamiento geográfico del resto del planeta.

Por eso, sin duda nos comprometemos a mantener las plantas y los animales invasores fuera de nuestros ecosistemas y, todavía más importante, a tener capacidad de respuesta cuando se infiltran especies invasoras en nuestras islas.

Otro de los objetivos es lograr duplicar la producción local de alimentos para finales de este año. Hawai, como muchas otras comunidades isleñas, tiene que importar sus alimentos; más del 90% de los alimentos que consumimos son importados.

Nuestro apoyo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible es en realidad un compromiso con las comunidades sostenibles, con la inversión en nosotros mismos. En lugar de gastar nuestros dólares fuera del estado para crear puestos de trabajo en otros lugares, creemos que convertir Hawai en un espacio más sostenible significa invertir en nosotros mismos y crear puestos de trabajo en nuestras comunidades locales.

Parece que el conocimiento tradicional va a jugar un papel muy importante en ese proceso…
Se estima que hace 1000 años la población de Hawai era muy similar a la actual y en esa época eran totalmente autosuficientes. No se importaba ni energía ni alimentos. Así que buscamos reutilizar las ideas tradicionales y culturales de gestión de recursos en el mundo moderno para volver a los tiempos de autosuficiencia.

¿En esta consecución de la sostenibilidad, nos puede explicar algún logro del qué esté particularmente orgulloso?
Nuestro compromiso de producir toda la electricidad mediante fuentes de energía renovables no contaminantes. Fuimos la primera comunidad que promulgó este tipo de ley y causó una gran sorpresa en la Asociación Nacional de Gobernadores. Pensaron que era imposible y que era una iniciativa ingenua.

California es el segundo estado que ha aceptado este compromiso y otros contemplan la misma posibilidad. Para mí, es un orgullo que Hawai haya servido como fuente de inspiración a otros estados y comunidades.

¿Qué nuevos trabajos busca conseguir?
Muchos de los proyectos de energía renovable no contaminante se centran en la energía solar. El 37% de las viviendas unifamiliares se abastecen de ella y generan energía por sí mismas. Creo que es la mayor cobertura en el país. Sabemos que los proyectos de energía solar en los techos de las viviendas y a nivel de servicios públicos han creado puestos de trabajo en la construcción y servicios de apoyo relacionados con las energías renovables.

¿Qué medidas tomaron para capacitar a los nuevos trabajadores?
En nuestros centros de formación profesional educamos y reentrenamos a individuos que quieran trabajar en el sector de las energías renovables. Sabemos que la educación es clave para mejorar la calidad de vida de una familia. Nos hemos centrado en una amplia gama de programas educativos que esperamos proporcionen las habilidades que nuestros residentes necesitan para prosperar en los trabajos que crea la economía sostenible.

¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrentan a la hora de crear empleos?
Durante muchos años Hawai fue uno de los principales productores de azúcar y piña y esa tendencia sirvió para impulsar mucho la innovación. La última plantación cerró en 2016 y en estos momentos prestamos apoyo a la diversificación agrícola. Actualmente vemos que la tecnología se aplica en la agricultura, por ejemplo, mediante invernaderos inteligentes que pueden producir una amplia variedad de alimentos.

Reinvertimos en nuestra industria ganadera para poder producir más carne de vacuno y de cerdo, y estamos muy cerca de poner en marcha una granja para que Hawai pueda volver a producir huevos de manera autosuficiente.

Parte de nuestro compromiso para duplicar la producción de alimentos se centra en los pequeños agricultores y en conseguir que los más jóvenes se interesen por la agricultura, y esto representa un gran desafío. Sabemos que las granjas del futuro dependerán de la tecnología para ser más eficientes. Si no podemos atraer a una nueva generación de granjeros será muy difícil aumentar la producción local de alimentos.

¿Ve con optimismo el futuro panorama laboral de los haitianos?
Soy muy optimista sobre el futuro del trabajo, especialmente tras las predicciones funestas de que la tecnología eliminaría muchos empleos. En cada ocasión en que la tecnología ha eliminado puestos de trabajo, también ha creado muchos nuevos empleos.

Por lo tanto, soy optimista. Creo que nuestras economías cambiarán y los empleos del futuro serán diferentes a los que tuvimos en el pasado. Pero también creo que se creará más trabajo para nuestros ciudadanos, y será un trabajo diferente, pero será igual de desafiante y gratificante.

Como isla reconocemos que debemos comprometernos a un mayor desarrollo sostenible que beneficie a la comunidad a largo plazo. Es un sentimiento compartido por la mayoría de los habitantes de Hawai y, a su vez, están dispuestos a asumir el reto invirtiendo en nuestras comunidades.

Boletín de prensa de la ONU