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AMLO ataca alianza PRI PAN PRD, ¿a qué le teme?

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AMLO ataca alianza PRI PAN PRD, ¿qué no estaba “moralmente derrotada”?

El presidente AMLO no ha dejado de atacar a la alianza PAN PRI PRD, a la que ha descalificado sin tregua. ¿A qué le teme?. Él mismo ha dicho que la oposición está desorganizada, que está débil, que está “moralmente derrotada. Si en verdad está convencido de ello, ¿por qué tanto ataque?. Y no se diga Mario Delgado, que la ha calificado como un “tumor”. Claro que la alianza de Morena con el PVEM, la califican de positiva porque en palabras del diputado Gerardo Fernández Noroña, nace de un “amor puro”. ¡Oiga eso!.

En el 2021 no solo se juega la cámara de diputados, también está en juego la revocación de mandato en el 2022. Por ello es necesario que Morena gane las 15 gubernaturas en juego. AMLO no quiere fallar.

Enfrentarse a las estructuras del PRI y del PAN bien conjuntadas, no le agrada del todo al mandatario de origen tabasqueño.

Ahora bien, la alianza por sí sola tiene flancos débiles.

El planteamiento electoral que hace posible la unión de estas fuerzas políticas enfrentadas históricamente, es bueno; tiene sustancia, lo que no “cuadra” es quiénes serán los candidatos que abanderarán dicha alianza.

Y es que, AMLO no ha dejado de destruir todo aquello que conocíamos como país. Su estructura, su operatividad, su normatividad. Está acabando con el modelo de gobierno institucional para centralizarlo todo en su persona.

Según AMLO la corrupción que representan debe erradicarse y por ello ha intensificado sus acciones para ir desapareciendo todo lo que surgió del modelo neoliberal. Desde las guarderías, los subsidios, los fideicomisos, todo.

AMLO necesita ganar la cámara de diputados y tener mayoría absoluta para poder culminar su proyecto de destrucción sobre la que se basa su “cuarta transformación”. El asunto es que ha sido vacilante. No ha ido a fondo en el combate a la corrupción. Todo se ha centrado en la descalificación mediática, usando a Lozoya, y cuando pudo, usando al General Cienfuegos.

Esa forma tan vacilante, ha generado que los partidos políticos de siempre se reorganicen y hoy se alíen.

En otros países del mundo donde el gobierno se ha mostrado autoritario y hegemónico, la oposición se ha unido para derrocarlo. En México eso está pasando en este momento.

Pero la alianza no está sola, viene acompañada de empresarios bien molestos dispuestos a “quemar” el billete para vencer a AMLO. También se han subido a la nave de guerra diversas asociaciones y liderazgos que AMLO conoce bien. No se diga de periodistas que agraviados por el propio presidente le van a dar vuelo a la alianza.

Esto ya prendió. Veremos si Mario Delgado y sus aliados tienen la capacidad de contrarrestar la fuerza de una alianza que no es ninguna “vacilada”, que por sus formas, sabe operar, sabe movilizar y sabe ganar elecciones, véase Coahuila e Hidalgo recientemente.

El problema es que los ciudadanos volveremos a ver a los mismos de siempre, encaramados en las candidaturas, como ha sido siempre. Ahí está Campeche, donde Alito Moreno al parecer impulsa a su sobrino como candidato a la gubernatura. ¡Entonces!.

AMLO ataca a la alianza PRI PAN PRD, ¿teme que lo derroquen?.

El presidente AMLO no ha dejado de atacar a la alianza PAN PRI PRD, a la que ha descalificado sin tregua. ¿A qué le teme?. Él mismo ha dicho que la oposición está desorganizada, que está débil, que está “moralmente derrotada. Si en verdad está convencido de ello, ¿por qué tanto ataque?. Y no se diga Mario Delgado, que la ha calificado como un “tumor”. Claro que la alianza de Morena con el PVEM, la califican de positiva porque en palabras del diputado Gerardo Fernández Noroña, nace de un “amor puro”. ¡Oiga eso!.

En el 2021 no solo se juega la cámara de diputados, también está en juego la revocación de mandato en el 2022. Por ello es necesario que Morena gane las 15 gubernaturas en juego. AMLO no quiere fallar.

Enfrentarse a las estructuras del PRI y del PAN bien conjuntadas, no le agrada del todo al mandatario de origen tabasqueño.

Ahora bien, la alianza por sí sola tiene flancos débiles.

El planteamiento electoral que hace posible la unión de estas fuerzas políticas enfrentadas históricamente, es bueno; tiene sustancia, lo que no “cuadra” es quiénes serán los candidatos que abanderarán dicha alianza.

Y es que, AMLO no ha dejado de destruir todo aquello que conocíamos como país. Su estructura, su operatividad, su normatividad. Está acabando con el modelo de gobierno institucional para centralizarlo todo en su persona.

Según AMLO la corrupción que representan debe erradicarse y por ello ha intensificado sus acciones para ir desapareciendo todo lo que surgió del modelo neoliberal. Desde las guarderías, los subsidios, los fideicomisos, todo.

AMLO necesita ganar la cámara de diputados y tener mayoría absoluta para poder culminar su proyecto de destrucción sobre la que se basa su “cuarta transformación”. El asunto es que ha sido vacilante. No ha ido a fondo en el combate a la corrupción. Todo se ha centrado en la descalificación mediática, usando a Lozoya, y cuando pudo, usando al General Cienfuegos.

Esa forma tan vacilante, ha generado que los partidos políticos de siempre se reorganicen y hoy se alíen.

En otros países del mundo donde el gobierno se ha mostrado autoritario y hegemónico, la oposición se ha unido para derrocarlo. En México eso está pasando en este momento.

Pero la alianza no está sola, viene acompañada de empresarios bien molestos dispuestos a “quemar” el billete para vencer a AMLO. También se han subido a la nave de guerra diversas asociaciones y liderazgos que AMLO conoce bien. No se diga de periodistas que agraviados por el propio presidente le van a dar vuelo a la alianza.

Esto ya prendió. Veremos si Mario Delgado y sus aliados tienen la capacidad de contrarrestar la fuerza de una alianza que no es ninguna “vacilada”, que por sus formas, sabe operar, sabe movilizar y sabe ganar elecciones, véase Coahuila e Hidalgo recientemente.

El problema es que los ciudadanos volveremos a ver a los mismos de siempre, encaramados en las candidaturas, como ha sido siempre. Ahí está Campeche, donde Alito Moreno al parecer impulsa a su sobrino como candidato a la gubernatura. ¡Entonces!.