Inicio Análisis político La neta del planeta Crónica del día 4 de julio … testimonio real

Crónica del día 4 de julio … testimonio real

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Neblina mañanera, las máquinas efectivamente estaban trabajando, y cerca de ellos un grupo nutrido de personas apostados junto a las bardas (móviles) metálicas de un metro 30 centímetros de acero de alto. Del otro lado de la barda estaban los trabajadores de la empresa Procer propiedad de Raúl Ancona Riestra. Visibles entre un grupo cercano a las 60 personas estaban reunidos Guillermo Vela Román, Patricia Mac Carthy Caballero del Frente Cívico Familiar, Orlando Pérez Moguel representante del PAN ante el IPEPAC y asesor de los regidores blanquiazules en Mérida, Renán Barrera Concha diputado también del PAN, Kirbey Herrera regidor del PAN en Mérida y Salvador Vitelli aspirante a la alcaldía de Mérida por el PAN; a las 7:15 horas aproximadamente, se generó un zafarrancho, los trabajadores pedían a los protestantes se hicieran a un lado para que la maquinaria pudiera seguir trabajando, de pronto empezaron los empujones, los protestantes tomaron la barda móvil y la empujaron hacia adelante impidiendo el avance de los trabajadores, en respuesta, los trabajadores hicieron lo propio. La fuerza fue brutal, Renan Barrera empujaba también la barda y junto a él empezaron a caer algunos de los protestantes, se oyeron gritos, insultos, se vieron golpes de uno y otro bando. Lo primero que dije fue “¡violencia no!” y lo segundo “¿qué hace Renan allí?”.

II.- Los ánimos se calmaron unas horas, tiempo en el que todo era sobresaltos, Guillermo Vela se reunía con varias personas, entre ellas un grupo de empresarios dueños de algunos negocios del rumbo, organizaba ya la “marcha” de las 18 horas ese mismo día. Su invitación era franca y directa. Salvador Vitelli estaba contrariado, caminaba solo como tratando de encontrar una respuesta rápida a los hechos, su respuesta ante mi saludo fue: “no se vale Alex, golpearon a la gente”. En lo personal me preocupaban mucho las señoras de edad madura que se apostaron frente a un camión de la empresa constructora, “no se vaya, me dijo un joven, si ellos ven a un periodista no se atreverán a agredirnos” y así lo hice por unos largos minutos hasta que llegó Alejandro Patrón Laviada el hermano del ex gobernador y lo recibió con mucho ánimo Salvador Vitelli.

III.- Alrededor del mediodía, se apersonaron otros políticos, entre ellos Ana Rosa Payán Cervera que condenó la violencia y criticó a Angélica Araujo Lara, la alcaldesa, de quien dijo planeó mal las cosas y conminó a hacerlas de buen modo. Llegó también el diputado local del PAN Tito Sánchez Camargo. Éste platicó con varios de los presentes e intercambió puntos de vista. Fui testigo de la llegada del Cónsul Honorario de Holando José Gutiérrez López de quien dijeron algunos, “con ese no hay mamadas … él si los tiene bien puestos”, minutos después, el noble anciano saltó la barda que ya llegaba hasta la fuente, y nadie lo agredió, incluso le pasaron sus pastillas debido a un mal cardiaco que padece de tiempo atrás.

IV.- Una señora de la alta sociedad se subió al camión que se estacionó junto a la fuente para seguir trabajando, su objetivo: era el detener el avance de la obra; objetivo que fue un éxito durante varias decenas de minutos; mientras tanto, los ánimos se caldeaban. La virulencia que menciona el periodista Joaquín López Dóriga fue de ida y vuelta, unos gritaban “priístas vendidos, chinguen a su madre, Angélica estas muerta políticamente, y los otros respondían: panistas deprimidos, chinguen a su madre”. Una joven con megáfono en mano arengaba a los protestantes y lanzaba provocativas referencias a los trabajadores, podría decirse que hasta humillante se escuchaban, curiosamente, fue la misma joven que abordó a la senadora Beatriz Zavala Peniche para quejar de que había sido “golpeada y maltratada por porros priístas”, la legisladora la tomó del brazo, y le dijo a Tito Sánchez Camargo que la atendiera, cosa que al diputado no pareció importarle mucho pues ni caso le hizo. Junto a Zavala Peniche caminaban los diputados Pedro Couoh Suaste y la coordinadora de la bancada panista Magaly Cruz Nucamendi.

V.- La senadora Beatriz Zavala intentó ingresar a la “zona de conflicto” pero el guardia privado de la empresa se lo impidió, “déjame entrar para ir a ver a la señora que está en la maquina” dijo Beatriz Zavala, pero no pudo convencer al guardia que le explicó que es una obra privada y que estaban trabajando, la panista le reviró que es una vía pública y que ningún particular tenía derecho a cerrarla; el guardia le respondió, es una obra licitada y ganada por la empresa que hoy dio inicio legalmente a los trabajos de la construcción. Ella tomó el teléfono celular y le habló a Raul Ancona Riestra quien a los pocos minutos se presentó al lugar de los hechos, él le pidió al guardia que le permitieran ingresar, pero el guardia se lo impidió también. En entrevista con los medios, Beatriz Zavala dijo que no había policías que garantizaran la seguridad de los ciudadanos, y dijo que no había hablado con la alcaldesa, solo con Genaro García Luna porque la PGR no le había hecho caso.

VI.- La senadora se internó unos metros más como para meterse por otro lado a la “zona de conflicto”, pero también le fue impedido el paso por otro guardia de seguridad. El espacio era reducido, estaban con ella Pedro Couoh, Magaly Cruz Nucamendi, Mauricio Vila Dosal funcionario del PAN y aspirante a la alcaldía de Mérida y otra vez Tito Sánchez, cuando de repente la figura de Beatriz Zavala empezó a subir las alturas, Tito la sostenía de atrás de manera no muy ortodoxa y como si fuera una “bala humana” a la de una, dos y tres, la pasaron del otro lado, donde la recibió la regidora del PAN Lizette Mimenza que no dejaba de gritar histéricamente. Fue cómico ver a la senadora “volar” y saltar la barda, alguien dijo por allá “!allí está Beatriz Zavala NOROÑA”! (en clara alusión al diputado Fernandez Noroña del PT que gusta de saltar bardas).

VII.- Lo demás fue catastrófico, de pronto todos empezaron a correr, lo afortunados se refugiaron en los locales cercanos, gritos de desesperación, de angustia, una camioneta avanzó sin miramientos y a toda velocidad atropelló bardas y gentes; una de ellas, de nombre María Elena Chan fue a parar a la clínica CEMA y fue operada del brazo, en su declaración ministerial acusó a Rodolfo González Crespo de “intento de homicidio”. Al cónsul honorario lo golpearon salvajemente, le desnudaron y lo arrastraron, golpearon a señoras, señores, jóvenes, hombres con tubos, mujeres violentas, sangre, llanto, espanto, pánico, unos corrieron otros se escondieron, los demás quedaron atrapados en medio de las salvajes golpizas. Unos en el suelo, al mujer de la máquina fue bajada del pelo y arrastrada. Nadie supo de donde vino la turba, el PAN acusa al PRI, y el PRI acusa al PAN.

VIII.- El PAN, en voz de Beatriz Zavala ha manifestado en medios nacionales y locales que todo fue culpa del PRI, que según dicen mandó a sus porros. El PRI se deslindó por su parte, y pide se haga justicia pues asegura que hubo provocación y violencia por parte del PAN y de sus líderes que encabezaron la protesta que supuestamente era ciudadana. Ambas partes se han enfrascado en un debate de ida y vuelta. Sus declaraciones allí quedan. Los heridos quien sabe donde están, y los culpables … bien gracias.

IX.- Una joven estudiante de arquitectura, al filo de las 19 horas se nos acercó (a Margarita Cetz Parrao y a José Manrique y a un servidor) para hacer este reclamo textual: “¿por qué ustedes periodistas solo mencionan a los políticos que están en esta protesta?, ¡no ven que hay muchos jóvenes que nada tenemos que ver con ellos, nuestra manifestación es pacífica!” y yo le respondí: “te damos la razón, y yo en particular te doy mi apoyo solidario en lo que dices, solo que mira esto y le mostré la foto de María Elena Chan golpeada en la sala de emergencias del CEMA a punto de entrar a quirófano, ella acusa a un político de ser responsable de esto, ¿por qué no le dices mejor a los políticos que se retiren de aquí y los dejen a ustedes manifestarse libremente, que se vayan y nosotros dejamos de publicar su activismo político que no tiene nada que ver con ustedes?”, su respuesta nos dejó fríos del asombro: “que chinguen a su madre esos políticos …”

X.- El PAN siempre le apostó a la represión policiaca; sin embargo esto nunca sucedió. Joaquín López Doriga desnudó por completo el asunto cuando le dice a la senadora Beatriz Zavala Peniche: “usted está buscando ser la candidata del PAN al gobierno del Estado”. Y aunque la legisladora lo negó, el “teatrito” se acabó. Desde luego que el asunto se politizó, mejor dicho se partidizó, ¿qué hacían los panistas tomando bardas, saltando bardas, arengando a la gente?. Que se deslinden responsabilidades y si se comprueba que los priístas mandaron porros, pues que los metan a la cárcel también como a los panistas que incitaron a la violencia y también golpearon gente. Porque nada justifica la violencia, aunque tampoco nada justifica la provocación. Mérida seguro olvidará pronto este suceso, porque ya están hartos de los políticos. La voz de la juventud y de la sociedad fue clara. “La sociedad no necesita de políticos para manifestarse”, en Mi Punto de Vista siempre lo dijimos, este asunto es político y terminó de fea forma. Allí siguen los panistas y el Diario de Yucatán incitando el odio y sembrando la división entre los yucatecos, afortunadamente, la sociedad ya los rebasamos. Por eso y por muchas razones más los partidos políticos están perdiendo credibilidad.