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Cultura general: el derecho islámico

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Los sistemas religiosos no constituyen familias, siendo independientes entre sí y no agrupando ninguno de ellos, una pluralidad de derechos nacionales. Una característica fundamental de este sistema, es que no separa el ius del fas (conceptos romanos), es decir, el derecho secular, y las normas religiosas. El más significativo de estos sistemas es el musulmán, ya que es el derecho de una comunidad de fieles a su religión, el Islam. La religión islámica se asienta en Arabia, sus bases ideológico-religiosas están en el Corán, y su fundador fue Mahoma.

La península arábica está entre el Mar Rojo y el Golfo Pérsico, siendo un punto de comunicación entre las grandes masas continentales euroasiática y africana. El itsmo de Suez, atravesado actualmente por el canal con el mismo nombre, la unía con África. Los historiadores árabes han distinguido tres razas diferentes arábicas. La primera, es la de los árabes primitivos, descendientes de Sem el hijo de Noé, que comprende los pueblos, tanto anteriores como ya extinguidos en la época de Mahoma, llamándose a estos árabes Al-Ariba. La segunda, son los árabes muteariba (árabes que se han hecho árabes), mismos que se establecieron en Yemen y después se extendieron en todas direcciones. La tercera, son los árabes mustariba, compuesta por los sucesores de Ismael hijo de Abraham con la esclava de su esposa Sarah, llamada Agar, los cuales habitaron en Arabia desierta y se extendieron en diferentes direcciones, conociéndose con el nombre de ismaelitas.

El hijo de Sara, la esposa de Abraham, fue Isaac, padre de Jacob, a quien Dios le cambió el nombre a Israel, y de ahí provienen los israelitas, hebreos o judíos, a los que perteneció Yeshua, el Mesías, o Jesús, El Salvador. Regresando al tema de los árabes, en específico a los ismaelitas, éstos habitaron alrededor de la Meca, en particular, la de los Koreichitas a la que perteneció el llamado profeta Mahoma. Los árabes que habitaban en la costa eran sedentarios, y vivían del trabajo en sus campos, así como del comercio del transporte, desde los puertos del Mar Rojo a Siria, realizando caravanas. Los beduinos, quienes eran árabes del interior, eran pastores semi-nómadas, que alternaban el cuidado de su rebaño con la guerra. Por ende, ni los sedentarios ni los beduinos, conocían otra organización política que no fuera la unión de familias en grupos tribales, la cual estaba sometida a la autoridad patriarcal de un sheik, o de un anciano. En tiempos de guerra, los hombres combatían bajo las órdenes de un jefe en común o emir.

Antes de Mahoma, la religión árabe era politeísta, ya que creían en la existencia de numerosos Djnns o genios invisibles que intervenían en todos los actos de los hombres. Cada tribu o familia realizaba su culto particular, existiendo además en la Meca, en la ciudad de Hedjaz, una especie de santuario común que reverencian todos los árabes. Ahí veneraban a una gran piedra negra, denominada como Kaaba, que era de la tribu de los Koreichitas, que se establecieron desde tiempo inmemorial en torno a la Meca. Doscientos años antes de Mahoma, los Koreichitas ya estaban establecidos ahí. Los Koreichitas estaban en posesión de una autoridad, con frecuencia constituida en la Meca, extendiéndose su afluencia al exterior, debido a la asistencia de los peregrinos al templo de la Kaaba. Mahoma, fundador de la religión musulmana, nació en la Meca en el año 570 D.C; y según algunos autores, murió en Medina, en junio del 632. Fue hijo de Abdallah y Amina, ambos también pertenecientes a los Koreichitas, cuyo origen era Ismael y estaban a cargo del templo de la Kaaba.

Al nacer, el abuelo de Mahoma, le dio este nombre que significa: “el alabado, el glorificado”, en su creencia de que Dios le tenía designado un muy alto destino. Mahoma se quedó huérfano de padre a los dos meses, y de madre a los seis años. Su tío Abu Talif, jefe de los Koreichitas, y personaje más importante de la Meca, se hizo cargo de él. Estuvo en casa de su tío siete años, y a los doce, decidió dedicarse al comercio, yendo a Siria, donde se hospedó en un monasterio, y según la leyenda, ahí un monje vio su talento precoz, así como sencillez y buen juicio, y le predijo un porvenir glorioso, asegurándole que él portaba con el “sello de la profecía”, consistente en un signo que tenía entre los hombros, el cual habían tenido todos los profetas, pero Mahoma lo tenía más pronunciado. A su regreso de ese viaje, Mahoma con catorce años de edad, participó en la guerra del crimen o de la violación al mes sagrado, sostenida entre los Koreichitas con otras tribus, limitándose la actuación de Mahoma a recoger las flechas que los enemigos lanzaban, para entregárselas a sus tíos. A los 25 años, Mahoma se casó con una viuda 15 años mayor que él, llamada Kadija, quien era muy rica, y por ende, Mahoma se convirtió al casarse con ella, en un personaje reconocido en la ciudad de La Meca. Mahoma, tenía conocimientos religiosos adquiridos en Siria, en su trato con sacerdotes y frailes cristianos y judíos, concibiendo tiempo después una religión “propia” teñida de elementos extraídos del judaísmo y el cristianismo. Hasta los 40 años, Mahoma no predicó a los árabes ninguna nueva religión creada por él, sino que fue tiempo después, cuando él se encontraba en una cueva, que dice la leyenda que se le apareció una visión del arcángel Gabriel, comunicándole “la elevada misión de que estaba encargado”.

Mahoma le platicó a su esposa Kadija acerca de su visión, y su esposa le creyó, convirtiéndose así, en la primera musulmana. El ejemplo de Kadija, fue seguido por su primo Alí, y de ahí otros se convirtieron en musulmanes. A partir de ese momento, Mahoma empezó sus predicciones, o a repetir lo que el “arcángel Gabriel” le decía, constituyéndose así el Corán. Mahoma llamó a su religión “Islam” que significa sumisión a la voluntad divina, y la denominación “musulmán” significa creyente. Los musulmanes expresan su credo con esta fórmula: “No hay más dios que alá y Mahoma es su profeta”. Mahoma impuso a sus fieles, el cumplimiento de una serie de prácticas llamadas los “cinco pilares de la sabiduría”: 1.- La profesión de fe (shahada): consiste en declarar y creer de verdad que “No hay más dios que alá y que Mahoma es su profeta”. 2.- La oración (salat): deben efectuarse oraciones, postrándose en dirección a la Meca, recordando ellas a las personas, su relación con Dios, alejándolas de lo mundano. 3.- El ayuno (siyam): debe ayunarse durante el Ramadán (uno de los doce meses del calendario lunar que usan los musulmanes), desde el amanecer hasta el ocaso. 4.- La limosna (zakát): debe darse parte del salario para ayudar a los necesitados. 5.- La peregrinación a la Meca (al hadch): debe realizarse en el duodécimo mes del año musulmán, debiendo realizarlo los adultos, cuando menos una vez en su vida. Los primeros esfuerzos de Mahoma para propagar sus creencias fueron difíciles y penosos, mirando muchos con recelo su nueva doctrina, y entró pronto en discusión con su tribu base: los Koreichitas. Mientras más crecían sus adeptos, también lo hacían sus adversarios.

Mahoma fue insultado y acosado, debiendo por ello viajar a Medina, lo cual significó un “triunfo” y a partir de ahí se empezó la cronología musulmana. Esta llegada a Medina se conoce como “hégira” que significa huida. Los habitantes de Medina, orgullosos por albergar a un “profeta de dios”, le cambiaron el nombre de Yatreb que tenía, por el de Medina, al Nabí, es decir, la Ciudad del profeta. El activismo de Mahoma en Medina, se enfocó en un esfuerzo de emancipación doctrinal del islamismo, con respecto a sus vecinas religiones monoteístas, así como una intensa actividad militar contra los “enemigos de la fe” (guerra santa o yihad). Al cabo de 20 años y de un éxito militar sobre la Meca, tras el cual entró triunfante a la misma, decidió convertir el santuario de la Kaaba o de la piedra negra, en el máximo templo del culto monoteísta musulmán. De este día proceden los ritos de peregrinación a la Meca. Tras morir, Mahoma había unificado arabia, a través de un fervor religioso común.

Por su parte, el Corán o Alcorán, nombre que procede del árabe al’Quram, que significa recitación o lectura recitada, es el nombre del libro sagrado del islam, que contiene la doctrina transmitida por Mahoma, la cual él comenta que le fue revelada por alá su dios, a través del arcángel Gabriel, en una cueva. El Corán es la obra más importante de la cultura oriental por su estilo y ritmo en lengua árabe, la cual aún hoy es lengua litúrgica para los musulmanes del mundo, que dicho sea de paso, son millones y extendiéndose cada día. El Corán es un libro de dogma, código civil y religioso, donde se regulan las prácticas del culto y las relaciones legales de los musulmanes, unos con otros, y con la sociedad civil, conteniendo dicha obra, tradiciones judías, cristianas y árabes, es decir, es una mezcla de varias religiones. Desde el punto de vista de los musulmanes, el Corán refleja directamente la voluntad divina, y por ende, no puede ser “criticado” ni innovado por ningún ser humano. En cuanto al derecho musulmán, este es una de las facetas de la religión islam, mismo que comprende elementos que son los dogmas que fijan las creencias musulmanas y el camino a seguir. Traducido con el nombre de fiqk, el derecho musulmán es una parte de la ley del islam, es decir, char o char’ia, conteniéndose en él todas las normas referentes al dogma, rito, moral, derecho privado, y gran parte del derecho público.

El derecho musulmán, tiene como fundamento al Corán, no existiendo una diferenciación entre religión y derecho. Las fuentes del derecho musulmán son: el Corán (primera fuente; no es un código de derecho pues tiene insuficiencias; el juez no está obligado a interpretar el Corán, sino que se basa en la interpretación de los doctores en materia), el Sunna (segunda fuente; significa modelo o ejemplo; representa el modo de ser y de conducirse del profeta), el Idjma (se constituye por el acuerdo unánime de los doctores, tratando de resolver problemas que ni el Corán ni el Sunna pueden), y el Quiyas o razonamiento por analogía (procedimiento capaz de regular en el futuro, todas aquellas hipótesis para las que no ofrece ninguna solución determinada el fiqk).

Por último, las escuelas para la interpretación de las fuentes del derecho musulmán y la elaboración del fiqk, son: Hanefi (fue la primera en crearse y la más liberal; fue fundada por Abú Hanifah), Maleki (se fundó en Medina por Malik Ibn Anas; son muy pocos los musulmanes que la practican), Xafei (la fundó Muhamed Ash Shafi’i, y son sus adeptos la tercera parte de los musulmanes sunnies) y Hambali (fue fundada por Ahmad ibn Hanbal, y se profesa por toda la población de arabia central, Nejed, Golfo Pérsico, y algunos territorios de Irak, Siria e Israel).

Referencia

Sirvent, C. (2012). Sistema religioso. Derecho musulmán. En: Sistemas jurídicos contemporáneos. Pp. 163-183. Recuperado el 15 de octubre de 2018 de: https://biblio.juridicas.unam.mx/bjv/detalle-libro/118-una-introduccion-al-common-law-2a-reimp

Datos de la autora:

Deyanira Trinidad Álvarez Villajuana.

Cel. 9991-20-66-69   Sitio web: www.deyav.com

Licenciatura, UADY: Céd. 5157846. Maestría, ENSY: Céd. 09887047.

Perito en Psicología certificada por el Poder Judicial: Registro RP249/2018.

Doctorado en Ciencias de la Educación, Universidad Anáhuac Mayab y

Licenciatura en Derecho, UNAM (en curso). Miembro de la Red Mundial

de Conferencistas con sede en Alemania RMC https://conferencistas.eu/deya/