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La ciencia del alma en México o sobre la psique de las y los mexicanos

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La psicología en México, conlleva una rica historia repleta de tradición, cultura, y pueblos indígenas que en combinación con pautas socio-culturales provenientes principalmente de España y Francia, desembocaron en un país que dio cabida a la ciencia del estudio del alma de una forma muy característica. Grandes investigadores como Rogelio Díaz Guerrero, pionero de la psicología experimental en México, constituyen uno de los grandes pilares en que descansa esta ciencia en el país, siendo sus contribuciones tanto en el ámbito nacional como internacional significativas. Díaz Guerrero, en conjunto con otros hombres y mujeres, valiosos exponentes de la psicología en México, ayudaron no sólo al desarrollo sólido de la psicología experimental en el país sino que promovieron activamente la independencia de la carrera de psicología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, de la cual al principio, la ciencia de la conducta era tan sólo un apéndice, pero al escindirse tomó personalidad propia y fue creciendo en diferenciación y aportaciones como ciencia definida y trascendente (Carrazcosa, C. 2003).

Cultura prehispánica

El nacimiento de las bases de la Psicología en México, puede remontarse de acuerdo con Pérez, D. (2012), a las tradiciones históricas de los pueblos indígenas. Por ejemplo, el pueblo “madre” de los mexicanos, sobre todo en el centro del país, fueron los mexicas o aztecas, quienes vivieron en el lago de Texcoco, la actual ciudad de México y fueron dirigidos en su comportamiento hacia ellos mismos y los demás, por su dios Huitzilopochtli. Por lo general, se establecieron y vivieron en relativa paz, hasta que otros pueblos hicieron la guerra, debiendo defenderse de los mismos. En el sureste del país, en específico, en la península de Yucatán, el pueblo indígena más representativo fueron los mayas, quienes fueron muy precisos en sus cálculos matemáticos sobre fenómenos cosmológicos, relacionados con los cambios de estaciones y medición del tiempo.

Continuando con la cultura mexica, esta se caracterizaba por personas muy trabajadoras, que eligieron ser sedentarias, asentándose en su territorio. Tras establecerse, demostraron responsabilidad en cuanto a cultivar la tierra, lo cual les permitió lograr una residencia permanente para ellos y sus familias, pues existían los clanes familiares, por lo general, liderado por una especie de “pater familias” o jefe de tribu, del cual dependían muchas de las decisiones tomadas dentro de la comunidad. Por otro lado, los mexicas o mexicanos del centro del país, eran muy religiosos y supersticiosos, así como tendientes a la idolatría. En múltiples documentos históricos, se expresa de forma consistente que una de las razones por las que los mexicas llegaron a habitar en el lago de Texcoco fue por indicaciones de su dios, quien en una visión le dijo a sus líderes que: “donde vean a un águila sobre un nopal, devorando a una serpiente, ahí debían establecerse”, y efectivamente, así lo hicieron.

Época de la conquista española                Son múltiples los elementos que influyeron en lo que fue consolidándose como el terreno propicio para el nacimiento posterior, de la psicología experimental mexicana, en manos del Dr. Díaz Guerrero, y un gran equipo de hombres y mujeres, y sin duda, en la etapa de la conquista, fueron aconteciendo muchos de ellos. Por ejemplo, según Blázquez, A. (1985), Hernán Cortés, ícono de la conquista de la Nueva España en México, escribió en sus “Cartas de relación”, distintas narraciones de corte psicológico, literario y político, que influyeron posteriormente en la sociedad naciente, con su característica mezcla de culturas, tradiciones e inclusive religiones, las más de las veces, impuestas por la fuerza, y a precio de sangre, por parte de la religión tradicional católica-romana, proveniente de la Corona, en específico de Carlos V, quien reinaba en ese periodo.                Para contextualizar mejor cómo se realizó la conquista y su influencia en el desarrollo de la psicología del mexicano y el nacimiento de la psicología como ciencia en el país, es importante señalar que a principios del siglo XVI, cientos de españoles conquistaron una tierra habitada por aproximadamente ocho millones de indígenas. Con el uso de armas, y sin demostrar piedad alguna, fueron masacrados los pueblos, e impuestas sus formas de pensar, con base en la coerción y no en la voluntad natural de la persona. El trasfondo histórico y socio-cultural de México, se basa en el dominio de un conquistador, que se presenta como el poderoso, el hombre, el español, sobre un conquistado, que por lo general, era vulnerable y vulnerado, indígena, mujer, o contaba con alguna discapacidad física o intelectual.                Durante un período de tiempo, los conquistadores creyeron de forma errónea y prejuiciosa que los indígenas no tenían almas, pero que los niños nacidos de españoles y mujeres indígenas, es decir, los criollos o mestizos, sí los tenían. Esta corriente de pensamiento que iba en contra relativamente de las prácticas denigrantes en contra del pueblo indígena en la etapa de la conquista, lo cual sigue palpándose hasta la fecha en diversas poblaciones de México, ayudó a dar un mayor valor a los indígenas como personas, pero sobre todo a los mestizos, población que representa casi la totalidad del pueblo mexicano en la actualidad. La decisión, promovida por algunas fracciones españolas en torno a que los hijos nacidos de ellos, criollos o mestizos, sí tenían alma, promovió de forma directa distintos estereotipos que hoy continúan en el país, tales como el machismo en el sentido de que el poder debe radicar siempre en el hombre, teniendo el varón la potestad sobre las elecciones importantes, y que la mujer, sólo debía someterse a lo que él dijera, aún fuera en contra de su voluntad y libre albedrío. Si bien tanto el hombre como la mujer, tienen roles diferentes y bien definidos, es importante recalcar que el valor de ambos es el mismo, ya que la dignidad humana, y los derechos, que en esa época no existían como tales, al menos no para la población indígena y mestiza, son únicos, indivisibles, inseparables y deben ser respetados. Hombre y mujer, forman el núcleo de la familia, ambos deben cooperar, y construir su hogar, de manera interdependiente y con amor.                 Dicho amor, se creía en la época de la conquista que solo correspondía a la mujer el darlo, y que el varón debía ser el fuerte, y poderoso, siendo estos estereotipos perpetuados en la psicología del mexicano, pudiendo verse sus manifestaciones evidentes en múltiples películas, sobre todo del conocido como “Cine de Oro Mexicano”, con artistas como Pedro Infante, Jorge Negrete, entre otros. Patrones de machismo, y de violencia hacia la mujer, fueron transmitidos de manera clara a la psique de las y los mexicanos, a partir del periodo de la conquista. El nacimiento de México como nación independiente                De acuerdo con Lafayette, B. (2011), al nacer, México se encontró a manera metafórica, como el niño se ve a sí mismo, ante sus mayores. México, apareció en la historia mundial, y empezó a caminar como nación a raíz de su independencia. Habiendo sido conquistado por España, y por Francia, ya estaba listo, o al menos eso creía, para dar ese gran paso a la no dependencia extranjera, y a tomar las medidas necesarias para elegir su propio andar sobre esta tierra. Desarrolló su primera constitución en 1857, y posteriormente la reformó en 1917, dando avances paulatinos pero relativamente sólidos en materia de derechos civiles, teniendo ello un alto impacto en la psicología de la comunidad. La mente colectiva fue forjada a base de rebeliones en distintos momentos de la historia de la conformación de México como país. Las y los mexicanos pasaron de ser sometidos y humillados, a vencer a través de revelarse en contra de la tiranía de los opresores en el poder. En la actualidad, se vive, aunque no en todos los casos, para ser objetivos, una mezcla de sentimiento de inferioridad, con valentía rebelde en contra de quien ose oprimir al pueblo mexicano, siendo una paradoja, pues pese a ser un país enormemente rico en todos los sentidos, tales como flora, fauna, gas natural, talento humano, aún no es próspero como debería, debiéndose en gran medida también a los factores: corrupción e impunidad.

La personalidad y el carácter de los mexicanos

Las y los mexicanos, pues son poblaciones psico-socialmente distintas, y por ende, requieren de un abordaje diferente. Aunque comparten en común la valentía y el arrojo por salir adelante, pese a las dificultades, es decir, una resiliencia aprendida y también heredada a través de las generaciones de luchadores sociales en contra de conquistadores y opresores en el poder, las diferencias son significativas. Las mexicanas, aunque concebidas, erróneamente como parte del sexo “débil” o “vulnerable”, han sido sobajadas por años a través de la historia, siendo el paradigma machista el reinante, y permitiéndose la violencia hacia las mujeres de forma impune, hasta las actuales legislaciones en materia, son en realidad, quienes sostienen a las familias de México desde hace muchos años a la fecha. Las madres, son vistas como intocables, siendo inclusive el insulto u ofensa más popular, aquella que hace alusión a la progenitora, reflejándose con ello, su importancia a nivel cultural. Existe una dualidad entre la mujer “buena, de casa, la que se parece a la madre”, y aquella “mala, de la calle, que está en la casa chica”. El adulterio en la cultura mexicana, es común, y practicado por lo general, por los varones, con apoyo de sus familiares, en especial, de sus propias madres, quienes perpetúan este estereotipo y sellan en la psicología de sus generaciones estas prácticas lacerantes de la familia como unidad social constituida, y cuyo respeto debe ser no sólo de dicho, sino de hecho. Por otra parte, los mexicanos, son por lo general, aguerridos y son de “amas tomar”, sobre todo en el norte del país, siendo habituales las peleas entre los egos, por cuestiones de mujeres, dinero, o simplemente para demostrar quién tiene más poder. Las expresiones en ambos casos, sin importar el género, consisten en una variedad de formas que se han convertido en parte integral de la cultura, e incluyen desde gastronomía, canciones y bailes, hasta cada aspecto de su comportamiento interpersonal. Podría decirse, de hecho, que toda la cultura mexicana es un ejercicio de emotividad, ya sea en una comunión armoniosa entre sí, con los espíritus que ellos consideran como antecesores, siendo el festejo por ejemplo, del día de los muertos una ocasión alegre y repleta de tradición, lo cual se conoce a nivel internacional, así como con la naturaleza, o bien, en la autoflagelación y el estallido de la violencia, aspecto que también se encuentra en los noticieros actuales sobre el país a nivel nacional o internacional.

En este sentido, es importante entender que el carácter emocional de los mexicanos, se forjó en un caldero de opresión física, intelectual y espiritual, pues sufrieron abusos durante un período de muchos siglos a cargo de opresores con poder, sin empatía, ni respeto por la dignidad humana. De estas experiencias, la psicología de los mexicanos, se ha perfeccionado en resiliencia, sacando lo mejor de las crisis, e incluso tendiendo a reírse de estas, de sus gobernantes, y ellos mismos. El buen humor es algo característico en la psique del pueblo de México, haciendo de algo solemne, motivo de risa, o en la actualidad, de miles de memes que son transmitidos de manera tecnológica, que representan frustraciones sociales, en forma de chistes y bromas. Como diría Freud “Los chistes, son una forma socialmente aceptada de decir la verdad”, sin el correspondiente compromiso que ello conllevaría. México, ha producido miles de grandes artistas, poetas, escritores, científicos, filósofos, psicólogos, y profesionales de distintas áreas. No sólo ha sido el lugar de nacimiento de narcotraficantes, políticos corruptos o violadores, que ameriten el poner un “muro” de odio, ya que esta visión sería totalmente parcial y subjetiva.

La terapia táctil como parte de la cultura

En la psicología del mexicano, también es muy común el contacto físico, a través de abrazos, palmadas, y siendo muy corto el espacio interpersonal al platicar. Lo anterior es campo fértil, por ejemplo, para la terapia táctil, la cual tiene una influencia sutil pero profunda en las relaciones personales, nutriendo las amistades y ayudando a satisfacer las necesidades emocionales más profundas en la persona que recibe las muestras de lo que puede entenderse como calidez humana. La mayoría de las personas están familiarizadas con la teoría y la práctica de la “terapia táctil”, una técnica de contacto físico diseñada para derribar las barreras psicológicas y ayudar a las personas a abrirse a la plena comunión con los demás. La “terapia táctil”, es pues, una parte integral de la vida de la mayoría de los mexicanos, siendo una práctica social, que ha sido ejercitada desde hace siglos, y se ha convertido en manifestaciones cotidianas, como el abrazar, como una forma de brindar soporte emocional y apoyo de persona a persona.

El rol de la familia

Para Díaz-Guerrero, R. (1975), la familia es la institución social por excelencia, no sólo en México, sino en el mundo. La familia mexicana se basa en dos proposiciones fundamentales, que implican los estereotipos antes mencionados: (a) la supremacía indiscutible y absoluta del padre (b) el auto-sacrificio necesario y absoluto de la madre. El papel de la madre desde tiempos inmemoriales ha sido relacionado con el término de abnegación, lo que significa la negación de todos los posibles objetivos considerados como egoístas o personales. Estas dos proposiciones fundamentales en la familia mexicana tradicional, se derivan de ciertas orientaciones de valor “existenciales” más generales o suposiciones socio-culturales generalizadas que tienen desde el punto de vista de la psicología del mexicano, una superioridad indudable, biológica y natural del varón. Sin embargo, este paradigma ya se encuentra en transición, existiendo varias leyes a favor de la igualdad de las mujeres, no supremacía, sobre todo en temas de protección de las mismas ante cualquier tipo de violencia: física, psicológica, sexual, económica, laboral e incluso política.

Contribuciones de la Psicología Mexicana en el mundo

Pese a que el último informe sobre el estado de la psicología en México apareció en la revista American Psychologist, en 1968, año en que aconteció una gran masacre de estudiantes en este país, mismos que se manifestaron a favor del respeto a sus derechos, México ha avanzado en materia. Desarrollos Recientes en la Psicología Mexicana, indican que desde 1968, se ha incrementado de manera notable el número de universidades que ofrecen la Licenciatura en Psicología, y lo hacen con calidad. Aunque no aplica en el caso de todas las instituciones del país, sí existen universidades como la UNAM, la Anáhuac, y la Iberoamericana, entre otras de gran prestigio, que impulsan la formación de jóvenes universitarios en materia. El desarrollo de la psicología en México en los últimos diez años ha sido relevante, abriéndose una gran oferta educativa incluso en el área de Posgrados, y contando con investigaciones de gran alcance, como por ejemplo, las abordadas por las y los investigadores de la UNAM, y que pueden verse de manera oficial en: http://oferta.unam.mx/escuela-facultad/27/facultad-de-psicologia

Así mismo, la UNAM, lugar en donde nació la Psicología Experimental en México, al escindirse de la Facultad de Filosofía y Letras, y tomar una identidad propia, así como más universidades de prestigio, están ofreciendo programas a nivel doctoral, aunque muchos estudiantes optan por capacitarse en el extranjero, y realizar estancias doctorales y posdoctorales en el mismo, a través de becas brindadas por el CONACYT, que es el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, entre otras fundaciones nacionales e internacionales, que apoyan la excelencia académica. En cuanto al campo laboral, las instituciones públicas y privadas, están empleando cada vez más psicólogos para la realización de actividades de investigación y psicología aplicada, en los ámbitos clínico, educativo y laboral sobre todo. A nivel gobierno, se está impulsando también, cada vez más la investigación, aunque todavía existen múltiples áreas de mejora, sobre todo en materia de educación en México (Ribes-Inesta, E. 1975).

Algunas de las contribuciones más significativas de la psicología mexicana en el mundo, de acuerdo con Galindo, E. (2004), en su análisis del desarrollo de la psicología en México hasta 1990, son los siguientes:

1557: Alonso de la Vera Cruz escribe en Physica Speculatio el capítulo De Anima.

1567: Primer hospital psiquiátrico de México.

1773: El doctor José Ignacio Bartolache realiza experimentos psicofisiológicos con animales y observaciones clínicas en humanos.

1835: José Ramón Pacheco publica Exposición sumaria del sistema frenológico del Dr. Gall.

1849: Teodosio Lares publica el primer libro de psicología en México, Elementos de psicología.

1870: Carlos Chaix publica Estudio patogénico, diagnóstico y psicológico de la epilepsia.

1870: Agustín Roa publica Consideraciones generales acerca de la enajenación mental precedidas de algunas nociones sobre facultades intelectuales.

1874: Plotino Rhodakanty inicia la publicación del periódico El Craneoscopio.

1875: Luis Muñoz y Revilla publica Breves apuntes sobre el tratamiento de las frenopatías.

1878: Porfirio Parra publica Ensayo sobre la patogenia de la locura.

1884: Rafael Serrano publica Fragmentos de Psiquiatría óptica.

1885: Francisco Rodiles publica Breves apuntes sobre la histeria.

1896: Ezequiel Chávez funda la cátedra de psicología en la Escuela Nacional Preparatoria.

1896: José A. Halberti publica Tratamiento sugestivo de la locura.

1901: Chávez publica Ensayo sobre los rasgos distintivos de la personalidad como factor del carácter mexicano.

1902: Enrique O. Aragón publica La psicología.

1903: Chávez traduce A primer of Psychology de Titchener.

1905: James Baldwin visita México (también en 1908 y 1910).

1907: Juan N. Cordero publica El alma orgánica.

1907: Se publica traducción parcial de Fundamentos de la psicología fisiológica de Wilhelm Wundt.

1908: Segunda visita de James Baldwin a México.

1909: Juan N. Cordero publica La vida psíquica.

1910: Tercera visita de James Baldwin a México.

1911: Javier Mesa Gutiérrez publica Ficción de Locura.

1912: Mesa Gutiérrez publica Paranoia y Psicosis de obsesión.

1916: Aragón funda el primer laboratorio de psicología, que funciona 30 años.

1920: Cuarta visita de Baldwin a México.

1923: Pierre Janet visita México.

1924: Fundación del Departamento de Psicopedagogía e Higiene en la Secretaria de Educación Pública.

1928: Chávez publica Ensayo de psicología de la adolescencia.

1936: Aragón funda el Instituto de Psicología y Psiquiatría, existente hasta 1938.

1938: Fundación de un curso de psicología como posgrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

1941: Aragón publica Pletismografía.

1946: Henri Bergson visita México.

1950: José Gómez Robleda publica “Apuntes de psicología”.

1953: Cornejo Cabrera publica “Estudio experimental en algunos grupos indígenas de México”.

1955: Alfonso Millán funda el Departamento de Psicología Medica en la Facultad de Medicina de la UNAM.

Para concluir, en México, como en todo el mundo, puede hablarse de una etapa histórica anterior al surgimiento de la psicología como ciencia, en la que se aborda el estudio de temas psicológicos en el sentido más amplio del término, es decir, ligados a problemas médicos y filosóficos, desde mucho antes del siglo XIX. Por ejemplo, Valderrama (1985) habla de una “psicología” mexicana en los tiempos prehispánicos y coloniales. No obstante, puede considerarse que la psicología en el sentido moderno nace en 1896, cuando Ezequiel Chávez funda el primer curso de psicología en México, en la Escuela Nacional Preparatoria. Sin embargo, es hasta que el Dr. Rogelio Díaz Guerrero, realiza una serie de contribuciones, y la psicología llega a escindirse de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, adquiriendo una personalidad propia, cuando da inicio la psicología en su carácter experimental como tal. En este sentido, del año 2018 en adelante, se anticipan desarrollos vitales para la psicología mexicana, sobre todo en sus aplicaciones al ámbito científico y profesional, relacionados con las nuevas tecnologías de la información e inteligencia artificial, ya que el impulso a la innovación está siendo parte de lo promovido activamente en todas las universidades.

Referencias

Blázquez, A. (1985). Las “Cartas de relación” de la conquista de México: política, psicología y literatura. Recuperado el 25 de abril de 2018 de: https://www.persee.fr/doc/hispa_0007-4640_1985_num_87_1_4553

Carrazcosa, C. (2003). Rogelio Díaz Guerrero, pionero de la psicología experimental en México. REDALYC. Recuperado el 25 de abril de 2018 de: http://www.redalyc.org/pdf/314/31405201.pdf

Díaz-Guerrero, R. (1975). Psychology of the Mexican Culture and Personality. University of Texas Press.

Facultad de Psicología. Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado el 25 de abril de 2018 de: http://oferta.unam.mx/escuela-facultad/27/facultad-de-psicologia

Galindo, E. (2004). Análisis del desarrollo de la psicología en México hasta 1990. Periódicos electrónicos en psicología. Recuperado el 25 de abril de 2018 de: http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-350X2004000200004

Lafayette, B. (2011). The Mexican Mind! Understanding & Appreciating Mexican Culture for Businesspeople, Students, Teachers & Travelers. Phoenix Books.

Pérez, D. (2012). Psicología del Mexicano. Editorial Red Tercer Milenio: Estado de México.

Ribes-Inesta, E. (1975). Some Recent Developments in Psychology in Mexico. Recuperado el 25 de abril de 2018 de: http://psycnet.apa.org/record/1975-28665-001