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La humildad vs servidor público

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Es una palabra que todos los seres humanos deben conocer y que proviene del latín humilitas, que significa “pegado a la tierra”,  así como practicar para el propio bien, es una excelente virtud contraria a la soberbia.

Siempre debe prevalecer la humildad en todos los servidores públicos y más cuando aquellos son de elección, nos encontramos que muchos de los servidores públicos son lo contrario son SOBERBIOS y sienten que están por encima de todos.

La humildad es una virtud moral contraria a la soberbia, que posee el ser humano en reconocer sus debilidades, cualidades y capacidades, y aprovecharlas para obrar en bien de los demás, sin decirlo.

Una persona que actúa con humildad no tiene complejos de superioridad, ni tiene la necesidad de estar recordándoles constantemente a los demás sus éxitos y logros; mucho menos los usa para pisotear a las personas de su entorno. En este sentido, la humildad es un valor opuesto a la soberbia.

Quien obra con humildad no se vanagloria de sus acciones: rechaza la ostentosidad, la arrogancia y el orgullo, y prefiere ejercitar valores como la modestia, la sobriedad y la mesura.

La humildad permite a la persona ser digna de confianza, flexible y adaptable. En la medida en que uno se vuelve humilde, adquiere grandeza en el corazón de los demás. Quien es la personificación de la humildad hará el esfuerzo de escuchar y aceptar a los demás, cuanto más acepte a los demás, más se le valorará y más se le escuchará.

Tenemos muchos ejemplos a seguir de líderes mundialmente conocidos en primera instancia,  al Papa Francisco, Mahatma Gandhi, Benito Juárez, entre otros, pero el más reciente  que debemos tomar como ejemplo es nuestro gobernador Rolando Zapata Bello, quien independiente de la posición política, económica o social, no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales, y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad.

Hoy quienes pretenden continuar en algún puesto o que desean competir en las próximas contiendas electorales, deben analizar su actuar que han desempeñado y que lastimaron a mucha gente con su soberbia, creen que hoy con su andar por municipios o colonias saludando o abrazando a la gente para la foto son personas humildes, la gente no olvida.

La sociedad se da cuenta de los servidores públicos que actúan o han actuado con soberbia y están en espera de poder demostrarlo y que mejor manera de utilizar su derecho al voto.

La humildad involuntariamente le hace a uno merecedor de halagos. El éxito en el servicio a los demás proviene de la humildad, cuanto mayor sea la humildad, mayor el logro. No puede haber beneficio para el mundo sin humildad.