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La virtualización de la protesta cívica

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Hace algunos días se efectuó en Mérida la convocatoria para protestar contra las altas tarifas de electricidad. Una situación que afecta a todos los yucatecos cuando se recibe el recibo para el pago de recibos de la luz https://reciboscfe.mx/. Aunque es cierto que este movimiento surgió de los empresarios y se buscaba la disminución de los costos eléctricos en ese sector que sin duda impactaría en los balances contables y beneficios en los impuestos por la vía el RFC, era una manera de manifestar solidaridad y expresar el enojo y la molestia ante el mal servicio y maltrato de la CFE.

Sin embargo, aún y a pesar de ser convocados por los líderes empresariales el balance de la convocatoria no es positivo. Así como hubo negocios, los más interesados, que se unieron y apagaron las luces es muy cierto que fueron más los que no lo hicieron. Esto se reflejó igualmente en las casa habitación con una gran población que no se sumaron a este llamado.

Pero es muy cierto que en las redes sociales es muy común el posteo de quejas contra la CFE y muchos otros temas. No obstante, cuando se convoca a una manifestación o acción son pocos los que se suman.

Recordemos el caso de Uber. Las manifestaciones de apoyo a aquella empresa y expresiones contra el gobierno no cesaban en las redes sociales, pero en la manifestación que se convoca y se podría haber pensado que miles de ciudadanos asistirían, apenas llegaron a 30 personas que si asistieron al evento de protesta.

Hoy, hemos publicado una nota de prensa que reseña el caso de la protesta reciente de miles de franceses que salieron a la calle por un “gasolinazo”. Ante el señalamiento de que eso no sucede así en México, un amigo de las redes comenta en Facebook que deben contar con las expresiones en la misma red de protesta contra la medida del “gasolinazo” en México.

Pero hay que insistir que lo que publica en una red, si bien podemos tomarlo como un parámetro de rechazo social ante una medida de gobierno o de algo que molesta a la sociedad, el asunto queda en la misma “virtualización” sin llegar pasar al terreno de una acción real y contundente.

Si algo hemos perdido los mexicanos es considerar la “lucha cívica” como una herramienta que los ciudadanos contamos para hacer valor nuestra voz e influir en las decisiones y acciones del gobierno.

No debe bastar solo las elecciones para medir el rechazo ciudadano a una propuesta de gobierno o evaluación de un régimen de gobierno o valorar la confianza en una fuerza política o representante popular.

Deberíamos dejar atrás la apatía y al conformismo para actuar de manera decidida en los temas que nos interesan a la sociedad. Ne necesita ser más solidarios con nosotros mismos.

Mucho más cuando el sistema político mexicano se consolida desde una perspectiva partidista, en muchas ocasiones que defiende más los intereses particulares y no las posturas del interés colectivo o del bien común general.