Inicio Análisis político Alejandro López Munguía No quieren “democratizar” al PRI, lo quieren reventar

No quieren “democratizar” al PRI, lo quieren reventar

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No quieren “democratizar” al PRI, solo quieren “reventar” al partido.

I.- En la rueda de prensa del día lunes 8 de abril, el candidato Diego Lugo reveló que hubo Presidentes Municipales que lo “traicionaron” pues le prometieron votos a su favor y le fallaron. Esta confesión revela que su juego no fue precisamente limpio. ¿No es acaso una violación a la ética, pactar una cantidad de votos, previo a la elección, con la autoridad del municipio?. Se supone que el voto es secreto, LIBRE y no debe haber coacción. Aquí hay deshonestidad.

II.- ¿Cómo puede Diego hablar de suciedad si lo que pactó con los alcaldes es plena suciedad?. Escupe para arriba. Grave error el no fijarse en lo que dice. Es tanta su molestia que no razona sus palabras. Ayer quedó en evidencia ante la prensa yucateca, su intención no es “limpiar” la elección, menos democratizar al partido, su verdadera intención es reventar a su partido.

III.- Se nota odio en la mirada de Diego. Un odio dirigido. Alimentado por quienes están detrás de su actuación. Son los mismos que entregaron el gobierno al Partido Acción Nacional en la elección del 2018. Los mismos que intentaron meter a la cárcel a Carmen Navarrete, la ex alcaldesa de Tekax, a la que le hicieron la vida de “cuadritos”. Diego se ha convertido en el instrumento de ese odio político.

IV.- El proceso no fue limpio, tuvo anomalías serias. Pero las reglas fueron para todos. No hubo disparidad, dinero se repartió por todos lados. Incluso Diego operó con la misma libertad que Panchito y los otros. El piso fue parejo. A nadie se le impidió moverse a sus anchas. No hay nada que reclamar.

V.- Por todos lados hubo movilizaciones, hubo operadores que se movieron para unos y para otros, se repartieron despensas y se aplicaron varios mecanismos, hubo de todo y lo hicieron todos. Hubo hasta la intromisión de un Gobernador de otro estado y nadie se quejó.

VI.- Diego acusó a Ivonne Ortega Pacheco de haber llamado a Alcaldes para “presionarlos”, pero ningún Alcalde salió a decir “a mí me habló Ivonne Ortega para presionarme a votar por este candidato”. ¿Por qué su afán de mentir para enlodar?. ¿Quién le ordenó a Diego que atacara a Ivonne Ortega con esa acusación sin pruebas?. Ante los medios Diego no deja de acusarla pero ningún Alcalde lo secunda.

VII.- Carmen Navarrete confiesa estar asqueada de estar junto a Diego Lugo, al darse cuenta quienes están detrás de él; sin embargo, se mostró gallarda junto a él en la rueda de prensa referida. No se entiende su postura. Dice apoyar a Ivonne Ortega, a la que llama su gran amiga, pero no la defiende de esa calumnia. Definitivamente no se entiende.

VIII.- La buena intención inicial de Diego se ha pervertido. Fundamentalmente porque ha dejado de ser portavoz de los pueblos, para ser el vocero del odio de otros. Diego no quiere el bienestar del PRI, sino lastimarlo desde adentro. Le apuesta a “si no soy yo, entonces el infierno”. “Si no gano, arrebato”.

IX.- Su odio hacia Jorge Carlos Ramírez Marín y hacia quien en verdad lo llamó “huiro”, lo transformó para mal. Y está conduciendo a su gente al precipicio. El PRI ha camuflageado la elección y a nivel federal no prestarán atención a las reacciones irracionales de quienes no saben perder y pretenden hacer arder la plaza.

X.- Los responsables de revelar las actas de defunción de personas fallecidas, bien podrían ser sujetas a un proceso judicial por haberse metido en el campo de la violación a la privacidad. Ni en eso han reparado. Que compruebe Diego fehacientemente que los fallecidos emitieron su voto, que presente pruebas contundentes no videos sugestivos. Y que al sancionar a los “traidores”, se sancionen a los que le regalaron la elección a Mauricio Vila y al PAN. De paso que lo sancionen a él también por “pactar la votación” con los Alcaldes.

La neta del planeta.- ¿Dónde tenía la cabeza Diego Lugo cuando reveló que pactó con varios Alcaldes que le dieran mucha votación en la elección interna?. De su propia boca salió la confesión. Eso es corrupción. ¿Cómo puede presentarse ante la sociedad exigiendo limpieza si él no jugó limpio?. Esto es terrible, horrible y denigrante. ¡Ya no hay pudor!, ¡ya no hay ética!. Así no Diego… así no. ¿Comprendes Liliana?.