Una llamada puede parecer legítima cuando quien amenaza conoce los nombres de familiares, movimientos o incluso imita una voz conocida
Notipress.- La inteligencia artificial, el robo de cuentas de mensajería y la información personal disponible en redes sociales representan nuevos desafíos para combatir la extorsión en el Estado de México. Las autoridades estatales identifican estas herramientas como parte de la evolución de las modalidades delictivas, debido a que permiten a los responsables obtener datos sobre sus posibles víctimas y recurrir a mecanismos de suplantación de identidad.
Durante una mesa redonda de Campeones de Seguridad, realizada en octubre de 2026, con acceso para NotiPress, el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Camarillo, explicó que uno de los principales retos de las corporaciones consiste en actualizar sus capacidades al mismo ritmo que evolucionan las tecnologías utilizadas para cometer delitos.
El funcionario señaló que las prácticas de extorsión ya no se limitan a llamadas telefónicas convencionales. Entre los mecanismos identificados mencionó el acceso indebido a cuentas de WhatsApp, el aprovechamiento de perfiles personales y el uso de inteligencia artificial para reproducir voces.
Estas modalidades pueden dificultar que las personas reconozcan un intento de engaño, especialmente cuando los delincuentes utilizan información que parece provenir de alguien cercano.
Uno de los riesgos descritos por Castañeda Camarillo está relacionado con la cantidad de información que los usuarios comparten públicamente. Las publicaciones sobre actividades cotidianas, lugares visitados, horarios y relaciones familiares pueden proporcionar datos que posteriormente sean utilizados en intentos de extorsión.
El secretario explicó que los responsables pueden consultar perfiles abiertos para conocer aspectos de la vida de una persona, como dónde trabaja, cuántos hijos tiene o qué establecimientos frecuenta. En este sentido, esa información puede obtenerse de publicaciones realizadas por terceros vinculados con la posible víctima.
De esta manera, los datos personales publicados en redes sociales pueden convertirse en recursos para construir amenazas más creíbles, sin que necesariamente exista un seguimiento físico de las actividades de la persona. La exposición de rutinas y relaciones personales constituye, por tanto, uno de los aspectos que las autoridades consideran relevantes para fortalecer la prevención de la extorsión.
Policía cibernética enfrenta nuevas formas de suplantación
Castañeda Camarillo señaló que la policía cibernética del Estado de México participa en los esfuerzos para combatir modalidades de extorsión relacionadas con herramientas digitales. Entre los procedimientos mencionados figuran los engaños mediante mensajes que aparentan provenir de servicios de paquetería. Según explicó, estos mecanismos pueden utilizarse para obtener acceso a cuentas de WhatsApp y posteriormente aprovechar la información disponible.
El funcionario también hizo referencia a casos en los cuales personas involucradas en extorsiones se hacen pasar por servidores públicos. Estas prácticas representan otro desafío para las autoridades, debido a la utilización de identidades o cargos institucionales para generar confianza o presión sobre las víctimas.
Frente a estas modalidades, el secretario destacó la importancia de contar con capacidades de análisis criminal y herramientas tecnológicas que permitan identificar patrones y apoyar las investigaciones.
Tecnología y coordinación para investigar extorsiones
La respuesta institucional también contempla mecanismos de cooperación entre corporaciones de seguridad. Castañeda Camarillo mencionó como referencia una experiencia de la Guardia Nacional en Morelos, donde se promovía que las personas reportaran los números telefónicos utilizados en intentos de extorsión. Según su explicación, las capacidades tecnológicas y las atribuciones de esa institución permitían desarrollar acciones para identificar el origen de determinadas comunicaciones.
Para el funcionario, la innovación tecnológica en seguridad pública debe acompañarse de una actualización constante de las estrategias de seguridad. El desafío consiste en que las herramientas disponibles para investigar delitos evolucionen frente a las nuevas posibilidades de comunicación, manipulación de información y suplantación.


