Zelensky celebra la venta de misiles Patriot de EE.UU., pero advierte que la entrega podría tardar años

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, celebró la aprobación estadounidense de una posible venta de 500 misiles interceptores Patriot, valorada en 2.100 millones de dólares. Sin embargo, advirtió que el suministro podría demorarse varios años y pidió a Washington utilizar sus reservas actuales para reforzar la defensa ucraniana durante el invierno.

La autorización anunciada el viernes por el Departamento de Estado de Estados Unidos contempla la posible adquisición de 500 interceptores PAC-3 MSE, una de las variantes más avanzadas del sistema Patriot y uno de los pocos armamentos capaces de destruir misiles balísticos.

A través de un mensaje publicado en la red social X, Zelensky solicitó a sus aliados estadounidenses encontrar una solución inmediata para atender las necesidades defensivas de Ucrania. El mandatario insistió en que el país requiere estos proyectiles para responder a los ataques rusos, especialmente durante los meses de invierno.

La urgencia se relaciona con el agotamiento de las reservas ucranianas de interceptores, situación que, según información publicada anteriormente por CNN, se habría producido a principios de octubre. Estos sistemas constituyen una herramienta fundamental para proteger ciudades e instalaciones estratégicas frente a los misiles balísticos lanzados por Rusia.

Ucrania solicita un suministro inmediato

Zelensky propuso que Estados Unidos y sus socios proporcionen un paquete de apoyo de aproximadamente 100 interceptores Patriot al mes. Según explicó, una entrega de 500 unidades permitiría reforzar la protección del espacio aéreo ucraniano durante los próximos meses, un periodo que considera determinante tanto para la defensa del territorio como para la posición de Kyiv en eventuales negociaciones.

El presidente ucraniano sostuvo que sus aliados disponen de reservas suficientes para realizar entregas inmediatas y planteó que los arsenales occidentales podrían reponerse posteriormente mediante la producción de armamento que ya ha sido contratado y financiado por Ucrania y sus socios.

No obstante, el anuncio del Departamento de Estado no estableció una fecha para la entrega de los misiles. Esta ausencia de un calendario concreto mantiene la incertidumbre sobre cuándo podrá disponer Ucrania del nuevo suministro.

Una adquisición financiada por aliados europeos

La operación, cuyo valor estimado asciende a 2.100 millones de dólares, no contempla subsidios ni financiamiento directo del Gobierno estadounidense. De acuerdo con el Departamento de Estado, Ucrania cubrirá el costo mediante recursos aportados por Canadá, Alemania y Noruega, además de un préstamo de la Unión Europea.

La dependencia estadounidense señaló que la posible venta contribuiría a los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Washington, al fortalecer la defensa de un país considerado un factor de estabilidad política y económica en Europa.

Para Zelensky, el acuerdo representa un avance después de reiteradas solicitudes a los gobiernos occidentales para ampliar el suministro de sistemas Patriot. En una entrevista concedida a CNN en agosto, el mandatario había afirmado que una parte de las reservas estadounidenses de estos misiles podría ser suficiente para neutralizar los proyectiles balísticos rusos.

Las tensiones entre Washington y Kyiv continúan

La autorización de la venta se produce después de varias semanas de diferencias entre los gobiernos de Estados Unidos y Ucrania. A principios de octubre, el presidente Donald Trump anunció un acuerdo que permitió las exportaciones de diésel ruso a los mercados internacionales y levantó determinadas sanciones relacionadas con la comercialización de combustibles fósiles de Rusia.

Además, Trump amenazó con restringir el intercambio de información de inteligencia con Kyiv debido a los ataques ucranianos contra refinerías rusas. El acceso de Ucrania al sistema satelital Starshield también fue limitado temporalmente, aunque posteriormente se restableció.

Las tensiones se mantienen en el ámbito energético. El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, afirmó que drones ucranianos atacaron tres refinerías de petróleo y un complejo petroquímico en territorio ruso, según información difundida por la agencia estatal TASS.

Por su parte, Zelensky denunció que las fuerzas rusas continuaban atacando instalaciones energéticas ucranianas. El mandatario señaló que misiles balísticos impactaron contra instalaciones de refinación de petróleo en Kremenchuk, en la región de Poltava, y advirtió que su Gobierno respondería a esas operaciones.

La producción de misiles en Ucrania sigue siendo un proyecto a largo plazo

Otro de los asuntos pendientes es la posibilidad de que Ucrania fabrique sus propios interceptores Patriot. En julio, durante una cumbre de la OTAN celebrada en Turquía, Trump anunció que el país recibiría una licencia para producir este tipo de armamento.

Sin embargo, la construcción de una planta de fabricación podría requerir varios años, por lo que esta alternativa no resolvería las necesidades inmediatas de defensa aérea. Además, el Departamento de Estado indicó que no tenía conocimiento de un acuerdo específico entre Ucrania y Lockheed Martin, empresa responsable de fabricar el sistema Patriot, aunque señaló que las negociaciones podrían realizarse directamente entre Kyiv y la compañía.

La disponibilidad de estos misiles también está condicionada por la capacidad de producción estadounidense y la demanda internacional, en un contexto de escasez de municiones relacionada, entre otros factores, con el conflicto en el que participa Irán.

De esta manera, aunque la autorización de la venta representa un avance para Ucrania, el principal desafío continúa siendo obtener los interceptores en el momento en que más los necesita, mientras persisten los ataques rusos contra su territorio.