Cambios por IA sacuden el desarrollo de software, pero los despidos masivos aún no llegan
Notipress.- Espacios de desarrollo de software con inteligencia artificial podrían estar modificando el modelo de negocio de las fábricas de software, aunque esa modalidad todavía no se traduce en una ola masiva de despidos. El cambio avanza de manera gradual y apunta hacia una industria donde la infraestructura tecnológica podría ganar importancia frente al costo de contratar programadores.
Así lo explicó Fernando Leibowich Beker, CEO y coundador de Lidd AI, durante una entrevista con NotiPress. El empresario de origen argentino radicado en España señaló que existe una diferencia entre la magnitud de la transformación percibida desde fuera de la industria y la experiencia de quienes trabajan dentro de ella.
“Está habiendo un reacomodo de todo lo que tiene que ver con la fábrica de software”, sostuvo. Sin embargo, aclaró que los participantes del sector no necesariamente perciben una disrupción tan intensa como la que se describe desde el exterior.
Según Leibowich Beker, en la mayoría de los países no se han producido despidos masivos vinculados con esta transformación. Reconoció que existen empresas que están reduciendo sus estructuras, aunque distinguió esos ajustes de una crisis generalizada de rentabilidad.
Más automatización
El empresario considera que la dirección del cambio es clara cuando se observa a largo plazo: las fábricas de software avanzan hacia una mayor automatización, dentro de un fenómeno que también alcanza a otras actividades industriales.
Uno de los principales efectos del cambio de paradigma podría manifestarse en la estructura de costos. Tradicionalmente, la contratación internacional de desarrolladores permitió aprovechar las diferencias salariales entre países. Sin embargo, ese incentivo podría perder relevancia conforme aumente la participación de la infraestructura y las herramientas de inteligencia artificial en el proceso productivo.
En este contexto, un escenario en el cual los tokens y otras tecnologías podrían representar 70% del costo de desarrollo, el personal concentraría el 30% restante. Bajo esas condiciones, las diferencias salariales tendrían menos capacidad para compensar las barreras culturales, lingüísticas y operativas asociadas con la contratación de equipos en otros países.
Esto no significa que el modelo de negocios denominado outsourcing vaya a desaparecer. El costo del personal continúa siendo importante para su propia actividad y la transición hacia el nuevo modelo de las fábricas de software no resulta sencilla.
India representa uno de los ejemplos de esa complejidad. Aunque el ahorro salarial podría perder peso como argumento comercial, el país conserva una concentración de conocimiento técnico y empresas especializadas que, según Leibowich Beker, no puede reproducirse rápidamente en Estados Unidos.
Aquí se destaca especialmente la disponibilidad de arquitectos de software y profesionales con experiencia en tecnologías existentes. Esa acumulación de capacidades ayuda a explicar por qué la automatización todavía no ha provocado un desplazamiento masivo de programadores indios.
Por tanto, la transformación no depende exclusivamente de cuánto cuesta desarrollar software en cada país. También intervienen la disponibilidad de especialistas, el conocimiento acumulado y la capacidad de las empresas para reorganizar sus operaciones alrededor de nuevas herramientas.
Así, el salario seguirá siendo un factor clave durante los próximos años, pero difícilmente recuperará el carácter determinante que tuvo en el modelo tradicional de contratación internacional, refirió. Se podría leer entre líneas como una transición en la cual la IA modifica las condiciones económicas de producción antes de que se manifieste una sustitución masiva de empleos tecnológicos.


