Una crisis de solvencia paralizó Ueno Bank, afectó a millones de clientes y abrió un nuevo frente político para Santiago Peña

Notipress.- Miles de personas quedaron sin acceso a sus ahorros en Paraguay, mientras una crisis bancaria amenaza con convertirse en un conflicto político de mayores dimensiones. Las protestas contra el presidente Santiago Peña y los pedidos de destitución recuerdan lo ocurrido en Argentina durante 2001, cuando una crisis financiera terminó derribando al gobierno.

El conflicto comenzó con la intervención de Ueno Bank, uno de los principales bancos digitales paraguayos, dispuesta por el Banco Central del Paraguay (BCP). El regulador constató que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido, provocando la paralización de sus operaciones. Los clientes encontraron bloqueadas sus cuentas y transferencias, mientras numerosos ahorristas acudieron a sucursales y cajeros automáticos sin conseguir recuperar su dinero.

Qué es el corralito y por qué recuerda a Argentina

Un corralito bancario consiste en restricciones que impiden retirar o utilizar libremente el dinero depositado en entidades financieras durante situaciones de emergencia. En Argentina, durante diciembre de 2001, estas limitaciones afectaron al sistema bancario y agravaron una crisis económica y política que terminó con la renuncia del presidente Fernando de la Rúa.

A diferencia de lo ocurrido en Argentina, las restricciones bancarias en Paraguay afectan únicamente a Ueno Bank y no al conjunto del sistema financiero. Sin embargo, el temor a perder los ahorros y la desconfianza hacia las autoridades generan paralelismos con aquella crisis, especialmente por las protestas y sus consecuencias políticas.

Fondos jubilatorios y millones de clientes afectados

Ueno Bank había experimentado un crecimiento acelerado y acumulaba depósitos por aproximadamente 2.836 millones de dólares hasta septiembre, antes de que estallara la crisis. Entre sus principales inversores figura el Instituto de Previsión Social (IPS), organismo encargado de administrar recursos destinados a las jubilaciones y pensiones paraguayas.

Según informaciones difundidas por medios paraguayos, el organismo mantenía inversiones cercanas a 355 millones de dólares, equivalentes aproximadamente al 9% de su cartera. Para responder a los ahorristas, las autoridades anunciaron mecanismos de devolución mediante el Fondo de Garantía de Depósitos, cuya cobertura alcanza aproximadamente 38.300 dólares por depositante.

No obstante, quienes superen ese límite enfrentan incertidumbre sobre la recuperación completa de sus fondos, mientras continúan las investigaciones por presuntas operaciones crediticias irregulares.

¿Puede la crisis provocar la caída de Santiago Peña?

La investigación judicial derivó en detenciones de directivos de Ueno Bank, mientras aumentaron los cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades financieras. Peña solicitó la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, y promovió una iniciativa legislativa para acelerar la devolución de los depósitos.

Mientras tanto, sectores opositores comenzaron a impulsar un posible juicio político contra el mandatario, en medio de manifestaciones que también exigen su renuncia. Aunque Argentina demostró en 2001 que una crisis bancaria puede desencadenar consecuencias presidenciales, la situación paraguaya todavía presenta diferencias económicas e institucionales importantes.

La posible destitución del presidente dependería del respaldo político y parlamentario que consiga la oposición, así como de la evolución de las protestas.