La demócrata Gina Hinojosa derrotó al republicano Greg Abbott en las elecciones del 3 de noviembre y se convertirá en la primera persona de ascendencia hispana en gobernar Texas. Abogada de derechos civiles y exintegrante de la junta escolar de Austin, construyó su trayectoria política alrededor de la educación pública, los derechos laborales y el costo de vida de las familias texanas.
La victoria de Gina Hinojosa representa un cambio significativo en la política de Texas, estado que durante más de tres décadas mantuvo el gobierno en manos republicanas. La legisladora demócrata, de ascendencia mexicana, venció al gobernador Greg Abbott y se convertirá en la primera mujer latina en ocupar el cargo, además de ser la primera demócrata en llegar a la gubernatura desde que Ann Richards concluyó su mandato en 1995.
El resultado también la convierte en la tercera mujer que gobernará Texas. Antes lo hicieron Miriam «Ma» Ferguson, durante dos periodos en las décadas de 1920 y 1930, y Ann Richards, entre 1991 y 1995. Hinojosa asumirá el cargo en enero de 2027, para un periodo de cuatro años.
Su triunfo se produjo en una jornada electoral favorable para los demócratas, quienes consiguieron avances en distintas contiendas estatales y federales. En Texas, además, el legislador James Talarico obtuvo una victoria proyectada en la elección para el Senado, lo que reforzó el alcance político del resultado.
Una trayectoria marcada por sus raíces fronterizas
Gina Hinojosa nació el 8 de diciembre de 1973 en McAllen y creció en Brownsville, dos ciudades del Valle del Río Grande, en el sur de Texas, una región fronteriza con México y de importante presencia latina. Es hija de Gilberto Hinojosa, quien tuvo una destacada trayectoria dentro del Partido Demócrata estatal, y de Crisanta Lozano.
Su formación académica comenzó en la Universidad de Texas. Posteriormente estudió Derecho en la Universidad George Washington, en Washington D. C., donde obtuvo el título profesional. Después regresó a Austin, la capital texana, para ejercer como abogada especializada en derechos civiles y asuntos laborales, actividad en la que representó a trabajadores y miembros de distintas organizaciones sindicales.
Uno de los episodios relevantes de su carrera jurídica ocurrió en 2005, cuando formó parte del equipo legal que promovió una demanda contra Tom DeLay, entonces líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, por acusaciones relacionadas con lavado de dinero.
Sin embargo, su incorporación a la política electoral no fue resultado de una aspiración temprana. De acuerdo con sus propios relatos, comenzó a involucrarse en asuntos públicos cuando las autoridades amenazaron con cerrar la escuela primaria de su hijo debido a recortes presupuestarios. Ante esa situación, se organizó con otros padres y decidió competir por un lugar en la junta directiva del Distrito Escolar Independiente de Austin.
Fue elegida para ese órgano y, en 2015, asumió su presidencia. Durante su gestión, el distrito mantuvo abiertas sus escuelas, equilibró su presupuesto e impulsó mejoras salariales para los docentes, según la biografía publicada por la Cámara de Representantes de Texas.
Un año después, Hinojosa compitió por un escaño en la Cámara de Representantes estatal. Ganó unas primarias demócratas en las que participaron siete aspirantes y posteriormente obtuvo la victoria en las elecciones generales de 2016. Desde entonces, ha participado en comités legislativos relacionados con educación pública, gestión de tierras y asuntos laborales.
Educación y economía, ejes de su campaña
Durante su campaña por la gubernatura, Hinojosa colocó la educación pública y el costo de vida entre sus principales prioridades. Cuestionó las políticas educativas de Abbott, particularmente el programa de vales escolares que permite destinar recursos públicos a determinadas alternativas educativas privadas, y defendió una mayor inversión en las escuelas públicas y mejores condiciones para los docentes.
En materia económica, propuso medidas para aliviar los gastos de los hogares texanos. Entre sus planteamientos figuró la entrega de un cheque de 1.500 dólares a las familias, financiado con recursos de la reserva presupuestaria estatal. La propuesta formó parte de su discurso sobre el costo de la vivienda, los servicios y otros gastos cotidianos.
Otro asunto que ocupó un lugar importante en su campaña fue la expansión de los centros de datos en Texas. Hinojosa expresó preocupación por sus posibles efectos sobre el consumo de electricidad y agua, así como por las consecuencias que su instalación puede tener para las comunidades cercanas.
En su discurso como gobernadora electa, cuestionó quién debe beneficiarse del desarrollo económico del estado. Sostuvo que Texas pertenece a sus trabajadores, agricultores, ganaderos, familias y pequeños comerciantes, y no exclusivamente a las grandes corporaciones o a los sectores con mayor poder económico.
Un cambio político en un estado de mayoría republicana
La victoria de Hinojosa tiene especial relevancia por el contexto político y demográfico de Texas. Aunque los republicanos han mantenido el control de la gubernatura desde 1995, la población latina representa alrededor del 40 % de los habitantes del estado, de acuerdo con las estimaciones demográficas citadas en el perfil de BBC News Mundo.
El resultado electoral también refleja la importancia del voto en las comunidades fronterizas, donde el comportamiento de los electores ha cambiado en los últimos años. El Valle del Río Grande, que respaldó a Donald Trump en 2024, volvió a favorecer a los demócratas en esta contienda, de acuerdo con los resultados reportados durante la jornada electoral.
Para Hinojosa, su llegada a la gubernatura representa tanto un reconocimiento a su trayectoria como un acontecimiento histórico para la representación latina en Texas. Su principal desafío será convertir sus compromisos de campaña en políticas públicas, especialmente en un estado donde la composición de la legislatura y las diferencias partidistas pueden condicionar la aprobación de sus propuestas.


