Quienes construyen su casa también deben administrar recursos, coordinar trabajadores y supervisar procesos

Notipress.- Construir o ampliar una vivienda implica mucho más que comprar materiales y contratar trabajadores. El propietario también debe organizar presupuestos, coordinar especialistas, calcular tiempos y supervisar avances. Sin preparación técnica, estas decisiones pueden ocasionar desperdicios, gastos adicionales y problemas que comprometan la seguridad de la construcción.

En México, la autoproducción de vivienda constituye una de las principales formas de construir patrimonio. Según la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 57.3% de las viviendas propias fueron construidas o mandadas construir por sus propietarios.

Esta participación coloca al autoconstructor frente a responsabilidades similares a las de un administrador de obra, aunque no siempre dispone de conocimientos especializados. El Reporte Anual de Vivienda 2021 del Infonavit, basado en la ENVI 2020, identificó que menos de 15% de las viviendas autoproducidas recurría a arquitectos o empresas constructoras.

Ante esta situación, la capacitación práctica y la asistencia técnica pueden contribuir a mejorar la planeación, el uso de recursos y la ejecución de los trabajos.

¿Cuáles son las cinco habilidades necesarias para autoconstruir?

La formación de quienes construyen, amplían o mejoran sus viviendas puede concentrarse en cinco capacidades:

  1. Planear las etapas de construcción y administrar el presupuesto. Organizar los recursos económicos, establecer tiempos y coordinar las distintas actividades de la obra.
  2. Calcular las cantidades de materiales. Estimar los insumos necesarios para cada trabajo y reducir compras inadecuadas o desperdicios.
  3. Seleccionar los materiales apropiados. Identificar las características de los productos y conocer sus aplicaciones para tomar decisiones acordes con las necesidades de la construcción.
  4. Comprender los procesos de preparación y aplicación. Conocer los procedimientos necesarios para utilizar mezclas y recubrimientos correctamente.
  5. Realizar trabajos básicos de mantenimiento y reparación. Desarrollar conocimientos prácticos de impermeabilización y otras intervenciones para conservar o mejorar la vivienda.

Estas habilidades permiten al propietario participar con mayor conocimiento en las decisiones de su proyecto, incluso cuando los trabajos requieren la intervención de albañiles y especialistas.

Oscar Montoya, gerente general de Materiales San Cayetano, señala que las familias necesitan información para administrar mejor sus recursos, seleccionar materiales y comprender cada etapa constructiva.

“La capacitación permite que ese esfuerzo se traduzca en una vivienda mejor construida y en una inversión más aprovechada”, afirma para NotiPress.

Capacitación técnica y oportunidades de autoempleo

Como parte de las iniciativas para acercar estos conocimientos a los propietarios, Materiales San Cayetano Express impulsa capacitaciones en sus ocho tiendas del Valle de México y Estado de México.

Los espacios buscan proporcionar orientación sobre materiales y procedimientos constructivos a personas interesadas en levantar, ampliar o mejorar sus viviendas.

Además de su aplicación doméstica, los conocimientos adquiridos pueden utilizarse para ofrecer servicios en las comunidades, colaborar con trabajadores especializados o desarrollar actividades independientes.

Montoya explica que la empresa busca que sus establecimientos no sean únicamente puntos de venta, sino también espacios para aprender a utilizar correctamente los productos. Desde su perspectiva, estas capacitaciones pueden ayudar a mejorar una obra y abrir posibilidades de generación de ingresos.

La importancia de fortalecer las capacidades constructivas también se relaciona con la dimensión económica del sector. La Cuenta Satélite de Vivienda 2024 del INEGI registró 2 millones 252 mil 801 puestos de trabajo vinculados con actividades de vivienda, equivalentes a 5.5% del empleo nacional. De ese total, 84.8% correspondió a actividades de construcción.

En este contexto, adquirir conocimientos sobre presupuestos, materiales, procedimientos y mantenimiento representa una herramienta para quienes administran directamente sus proyectos habitacionales. La asistencia técnica puede ayudar a prevenir errores y aprovechar mejor los recursos que las familias destinan a construir su patrimonio.