El observatorio europeo Copernicus estima que 2026 será probablemente el segundo año más cálido desde que existen registros, después de que octubre estableciera un nuevo récord de temperatura para ese mes. El organismo también considera prácticamente seguro que el promedio anual supere por primera vez, después de 2024, el umbral de 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales, aunque esto no significa que se haya rebasado formalmente el objetivo climático del Acuerdo de París.
El año 2026 se encamina a ocupar el segundo lugar entre los más cálidos registrados en el planeta, de acuerdo con las estimaciones del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el observatorio europeo que monitorea las condiciones climáticas mediante registros satelitales y modelos de análisis atmosférico.
En su boletín publicado el 5 de noviembre, el organismo señaló que existe una probabilidad cercana al 80 % de que 2026 termine como el segundo año más cálido de la serie histórica. También estimó en aproximadamente 20 % la posibilidad de que iguale o supere el récord de 2024, actualmente considerado el año más cálido.
La proyección se produce en un contexto de temperaturas persistentemente elevadas, impulsadas por el calentamiento global de origen humano y el fortalecimiento del fenómeno natural de El Niño, que contribuye a elevar temporalmente las temperaturas mundiales al modificar la distribución del calor en el océano Pacífico y la atmósfera.
Octubre establece un nuevo récord de temperatura
Uno de los principales indicadores de esta tendencia fue el comportamiento registrado durante octubre. Según Copernicus, la temperatura media mundial del aire en superficie alcanzó los 15.35 °C, es decir, 0.90 °C por encima del promedio correspondiente al periodo 1991-2020. Se trató del octubre más cálido desde que existen registros comparables.
Al utilizar como referencia los niveles preindustriales de 1850 a 1900, la anomalía térmica de octubre llegó a 1.75 °C. Con ello, el mes se convirtió en el tercero consecutivo de 2026 en registrar una temperatura superior a 1.5 °C respecto a esa referencia.
El calentamiento también se reflejó en los océanos. La temperatura media de la superficie marina, excluidas las regiones polares y considerando la franja comprendida entre los 60 grados de latitud norte y los 60 grados de latitud sur, alcanzó los 20.95 °C, el valor más alto registrado para un mes de octubre.
Copernicus relacionó estas condiciones con el fortalecimiento de El Niño en el Pacífico tropical y con temperaturas superiores al promedio en otras regiones oceánicas. Este fenómeno natural modifica los patrones de circulación atmosférica y puede intensificar temporalmente el calentamiento global, aunque no explica por sí solo la tendencia de largo plazo, asociada principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por las actividades humanas.
El umbral de 1.5 °C y los compromisos del Acuerdo de París
Copernicus considera prácticamente seguro que el promedio anual de 2026 superará los 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales. Su modelo estadístico sitúa la temperatura media del año en un intervalo estimado de entre 1.56 y 1.61 °C. De confirmarse, sería el segundo año calendario en superar ese nivel, después de 2024.
Sin embargo, esta situación no significa que el objetivo central del Acuerdo de París haya sido rebasado formalmente. El compromiso internacional de limitar el calentamiento global a 1.5 °C se refiere a una tendencia de largo plazo, calculada a partir de promedios sostenidos durante varias décadas, y no a las variaciones registradas en un solo año o mes.
La diferencia es relevante porque las temperaturas pueden experimentar fluctuaciones temporales debido a fenómenos naturales como El Niño, mientras que el calentamiento de largo plazo refleja la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Por ello, superar el umbral durante un año constituye una señal de alerta, pero no equivale por sí mismo a declarar incumplida la meta del acuerdo climático.
Los datos de octubre refuerzan la preocupación científica por la velocidad del calentamiento y sus consecuencias sobre los ecosistemas, los océanos y las sociedades. La combinación de temperaturas récord y fenómenos climáticos naturales intensos evidencia la importancia de reducir las emisiones contaminantes y fortalecer las medidas de adaptación ante los efectos de un planeta cada vez más cálido.


