El delantero mexicano deja al Milan y jugará cedido con el Porto hasta junio de 2027, en una operación que contempla una opción de compra de 18 millones de euros y que puede convertirse en obligatoria si cumple determinadas condiciones deportivas.
Santiago Giménez tiene una nueva oportunidad para recuperar protagonismo en el futbol europeo. El delantero mexicano fue anunciado este lunes como nuevo jugador del FC Porto, al que llega procedente del AC Milan en calidad de cedido hasta el 30 de junio de 2027.
El movimiento representa un cambio importante para un atacante que llegó a Italia con grandes expectativas, pero que no consiguió consolidarse con el conjunto rossonero. Ahora, en Portugal, buscará recuperar continuidad, confianza y la capacidad goleadora que mostró durante su etapa en Países Bajos.
El Milan confirmó oficialmente la cesión y señaló que el acuerdo incluye una opción para adquirir de manera definitiva los derechos del futbolista. Esa posibilidad, fijada en 18 millones de euros según la información difundida por el Porto y medios portugueses, puede transformarse en una obligación si se cumplen determinadas condiciones deportivas. El club portugués no detalló públicamente todos esos objetivos.
La operación también contempla variables que pueden elevar el costo final del traspaso. De acuerdo con información publicada por la agencia portuguesa Lusa, el acuerdo establece hasta dos millones de euros adicionales en bonos.
Giménez, de 25 años, llega al campeón portugués después de una etapa irregular en Milán. Durante la temporada y media que permaneció con el club italiano, el mexicano marcó siete goles, una producción considerablemente menor a la que había registrado en el Feyenoord.
La comparación ayuda a entender lo que está en juego. En Rotterdam, el atacante convirtió 65 goles en 105 partidos y fue parte de un equipo que conquistó la Liga, la Copa y la Supercopa de Países Bajos. Su rendimiento allí lo convirtió en uno de los delanteros mexicanos con mayor proyección internacional y terminó abriendo la puerta hacia una de las ligas más importantes de Europa.
En el Milan, sin embargo, la historia fue diferente. Las dificultades para encontrar regularidad y los problemas físicos que atravesó durante la pasada temporada limitaron su continuidad, de acuerdo con reportes de medios italianos como ANSA. El cambio de escenario puede ser, por ello, más que un simple movimiento de mercado: es un intento por recuperar el futbolista que sorprendió en Holanda.
“Fue una decisión muy importante, porque quiero seguir escribiendo mi propia historia y sentirme importante”, declaró Giménez en su presentación con el Porto. El delantero también destacó la combinación de raíces mexicanas y argentinas que forma parte de su identidad futbolística y aseguró que quiere transmitir esa pasión a sus nuevos compañeros.
Su llegada al Estadio do Dragão también tiene un componente simbólico. El Porto cuenta con una larga relación con futbolistas mexicanos, entre ellos Héctor Herrera, Jesús “Tecatito” Corona, Miguel Layún y Diego Reyes, quienes dejaron distintas huellas durante sus respectivas etapas en el club.
Giménez, además, conoce bien lo que significa construir una carrera desde abajo. Nació en Buenos Aires, Argentina, cuando su padre, el exfutbolista argentino naturalizado mexicano Christian “Chaco” Giménez, jugaba para Boca Juniors. Sin embargo, fue en México donde Santiago desarrolló su carrera profesional y llegó al primer equipo de Cruz Azul, club con el que conquistó títulos antes de dar el salto al futbol europeo.
Su paso por el Porto tendrá también una importancia particular para la Selección Mexicana. Después de disputar el Mundial de 2026 en territorio norteamericano, el atacante inicia una nueva etapa en un club con aspiraciones importantes y en una liga que históricamente ha servido como plataforma para delanteros que después dan el salto a otros grandes campeonatos europeos.
El propio Porto ha reforzado su presencia en México mediante escuelas de formación. El club cuenta con proyectos en Monterrey y Ciudad de México, una conexión que ayuda a explicar el interés que genera la llegada de uno de los principales futbolistas mexicanos de la actualidad.
La apuesta, en todo caso, será exigente. Giménez no llega al Porto simplemente para cambiar de camiseta. Llega con la necesidad de volver a sentirse importante, marcar goles y demostrar que las dificultades de su etapa en Italia fueron un capítulo complicado, pero no definitivo.
El escenario parece adecuado para intentarlo. El Porto es un club acostumbrado a competir por títulos en Portugal y a utilizar el mercado internacional como una vía para potenciar jugadores antes de convertirlos en activos importantes. Para Giménez, el objetivo inmediato será más personal: recuperar minutos, ritmo y confianza.
La cesión hasta junio de 2027 deja abierta la siguiente pregunta. Si el delantero vuelve a mostrar en Portugal la contundencia que tuvo en el Feyenoord, el Porto tendrá la posibilidad —y eventualmente la obligación, dependiendo de las condiciones pactadas— de convertirlo en propiedad definitiva.
Por ahora, el “Bebote” tiene una nueva camiseta, un nuevo desafío y una oportunidad que llega en un momento clave de su carrera. El siguiente capítulo se escribirá en Oporto.


