El diésel vuelve a acercarse a su récord histórico en Estados Unidos  

Notipress.- El precio promedio nacional del diésel en Estados Unidos llegó el martes 1 de septiembre a 5.688 dólares por galón, su nivel más alto desde abril y cerca del récord de 5.816 dólares alcanzado en 2022. El repunte ocurre mientras las refinerías estadounidenses operan prácticamente al máximo y la oferta disponible es la más baja registrada para esta época del año.

El combustible tiene un peso directo en transporte de carga, agricultura y construcción. También puede afectar a los hogares que utilizan gasóleo para calefacción, especialmente conforme se acerca el otoño.

Refinerías con poco margen para responder

El aumento de precios coincide con un mercado internacional presionado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, el conflicto entre Rusia y Ucrania y los ataques contra instalaciones de refinación. Rusia, uno de los proveedores relevantes del mercado, restringió exportaciones después de daños en sus refinerías.

A esto se suma un problema interno: las refinerías estadounidenses ya trabajan prácticamente a su máxima capacidad. La presión puede aumentar con el inicio de las cosechas en el hemisferio norte y la llegada de la temporada de calefacción.

El presidente Donald Trump pidió esta semana a las refinerías incrementar la producción nacional de diésel y gasolina durante una reunión a puerta cerrada. Sin embargo, la capacidad disponible limita una respuesta rápida.

El petróleo venezolano no daría alivio inmediato

El acuerdo petrolero con Venezuela, mediante el cual Washington obtendría control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas, tampoco implicaría una baja rápida en las gasolineras estadounidenses. Los analistas descartan que los nuevos proyectos puedan modificar de forma inmediata la oferta.

La mayor parte de los 17 campos contemplados requiere inversiones y obras de infraestructura que tardarán años en alcanzar una producción masiva. Los primeros volúmenes estimados se ubican entre 300,000 y 500,000 barriles diarios dentro de un par de años, una cantidad limitada frente a la escala del mercado mundial.

David Goldwyn, exenviado especial del Departamento de Estado para asuntos energéticos, advirtió que por ahora el mercado opera bajo “tuits y rumores”. La falta de términos legales oficiales y transparentes impide que el anuncio se incorpore como un factor concreto de alivio para los precios.

José Toro Hardy, economista venezolano, calcula que la industria venezolana necesitaría entre 100,000 y 150,000 millones de dólares para recuperar infraestructura básica de extracción y transporte. Por su parte, el economista, profesor e investigador venezolano, José Manuel Puente, también ha señalado que los tiempos de ejecución en los yacimientos no coinciden con la urgencia de los consumidores estadounidenses.

La presión es también electoral

El encarecimiento global del diésel tiene impacto directo en el combustible de calefacción (heating oil), especialmente en los estados del noreste de Estados Unidos, sobre todo a las puertas del otoño.

De acuerdo con datos históricos de la Administración de Información Energética (EIA), la región de Nueva Inglaterra concentra más del 80% del consumo residencial de este destilado en todo el país. Con precios que rebasan los $5.00 dólares por galón, llenar un tanque promedio cuesta actualmente más de $1,000 dólares. Esta realidad golpea con dureza a estados como Maine con 50% de dependencia a este combustible, New Hampshire (38.9% de dependencia) y Vermont (36.5%), donde las familias de ingresos medios y bajos se ven obligadas a elegir entre calentar sus hogares o pagar la canasta básica.

Este escenario de asfixia financiera se ha transformado en un factor electoral explosivo para las elecciones de medio mandato de noviembre. Analistas políticos del Colby College en Maine advierten que el precio del diésel funciona como un “voto silencioso” pero devastador en los distritos rurales y de la clase trabajadora, donde el impacto inflacionario se multiplica al encarecer también el transporte de mercancías y las industrias locales.

Al tratarse de zonas con un alto porcentaje de votantes independientes y márgenes electorales históricamente estrechos, el descontento por el costo de la energía amenaza directamente las perspectivas de la Casa Blanca. Con herramientas federales limitadas y la Reserva de Combustible de Calefacción del Noreste (NEHHOR) conteniendo apenas un millón de barriles, el frío del otoño promete congelar las urnas en favor de la oposición si el bolsillo de los ciudadanos no encuentra un alivio inmediato.