CONAPAR 2026 analiza enfermedades y promueve nuevas formas de comunicar la ciencia
Mérida, Yucatán, a 3 de septiembre de 2026.- Entre especialistas que hablan de parásitos, enfermedades, vectores, diagnósticos y tratamientos, un personaje peculiar recorre los pasillos del Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY): La Garrapancha, proyecto de divulgación científica del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” (CIR-UADY), que se ha sumado a las actividades del segundo día del XXIV Congreso Nacional de Parasitología CONAPAR 2026.
Organizado conjuntamente por la Sociedad Mexicana de Parasitología y el CIR-UADY, el encuentro continúa reuniendo a especialistas y estudiantes para analizar enfermedades que siguen representando un desafío para la salud pública y que, en muchas ocasiones, pueden pasar desapercibidas o confundirse inicialmente con padecimientos cotidianos.
Durante esta tercera jornada se desarrollan simposios dedicados a temas como leishmaniosis, amibiasis y helmintiasis, además de una conferencia plenaria centrada en amibiasis, impartida por un especialista invitado de Japón.
César Díaz Godínez, técnico académico de la UNAM e integrante del Comité de Finanzas de la Sociedad Mexicana de Parasitología, explicó que estudiar estas enfermedades resulta especialmente importante porque algunas son endémicas de México y existe un problema adicional: el subdiagnóstico.
“Se contemplan los casos clínicos que acuden a atención, pero desconocemos cuántos realmente de los pacientes nunca acuden a una unidad hospitalaria”, señaló.
Una de las dificultades es que los primeros síntomas pueden confundirse con problemas aparentemente menores. En el caso de la leishmaniasis, por ejemplo, pueden aparecer úlceras en la piel que inicialmente podrían interpretarse como una quemadura o una infección cutánea pasajera; sin embargo, el padecimiento puede avanzar de manera crónica y permanecer durante años sin mejoría.
La enfermedad se adquiere a través de la picadura de un flebotomo o “mosca de arena” infectado, que transmite el parásito a la persona. Ante cualquier sospecha, Díaz Godínez enfatizó que el tratamiento dependerá del cuadro clínico y debe realizarse siempre con acompañamiento médico.
En cuanto a la amibiasis, explicó que puede adquirirse mediante el consumo de agua o alimentos contaminados con quistes del parásito. Entre sus manifestaciones puede presentarse diarrea, que en un primer momento podría atribuirse a algún alimento en mal estado; no obstante, la presencia de sangre representa una señal que requiere atención.
Pero el Congreso también busca que todo este conocimiento salga de las conferencias y llegue de una manera diferente a la comunidad.
Durante la jornada, La Garrapancha recorre el Centro Cultural Universitario acompañada por la Dra. Karla Rossanet Dzul Rosado, del CIR-UADY, para conversar con las y los científicos participantes y conocer, de una manera cercana y dinámica, qué investigan, por qué estudian a los parásitos y cómo ese conocimiento puede contribuir a la salud.
En este ejercicio de divulgación participa también el Dr. César Lugo Caballero, investigador de la UADY, quien forma parte de las actividades académicas y de divulgación desarrolladas en el marco del encuentro.
Así, entre simposios, conversaciones científicas y la visita de La Garrapancha, el segundo día del CONAPAR 2026 muestra otra cara de la parasitología: una ciencia que no solamente estudia organismos que muchas veces pasan inadvertidos, sino que busca explicar cómo afectan nuestra salud y por qué conocerlos es fundamental para prevenir y atender las enfermedades que ocasionan.
Como resumió Díaz Godínez, aunque con frecuencia la atención se concentra en virus y bacterias, la presencia de los parásitos en México sigue siendo relevante: “hay que conocerlos para poder manejarlos”.
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