Marie continúa desplazándose sobre aguas abiertas del Pacífico y alejándose de la península de Baja California, aunque el oleaje generado por el ciclón todavía representa un riesgo para las costas y la navegación.
El huracán Marie mantiene su trayectoria lejos de las costas mexicanas, pero su influencia todavía se hace sentir en el litoral occidental de la península de Baja California. El ciclón, que alcanzó categoría 2 durante su etapa de mayor intensidad, se mueve hacia el oeste-noroeste y mantiene una tendencia gradual a perder fuerza.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que Marie se encontraba durante la mañana del sábado 5 de septiembre a más de mil kilómetros al oeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de alrededor de 150 kilómetros por hora y continuaba desplazándose hacia aguas abiertas del Pacífico.
La distancia respecto de tierra firme reduce de manera importante la amenaza directa para México. De hecho, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos tampoco reportaba vigilancias o avisos costeros activos relacionados con Marie. Sin embargo, el organismo estadounidense advirtió que el oleaje generado por el huracán continuaría afectando sectores de la costa suroeste de México y de la península de Baja California durante los siguientes días.
En territorio mexicano, el principal efecto previsto para este sábado es precisamente el oleaje elevado. El SMN estimó olas de entre 2 y 3 metros de altura en la costa occidental de Baja California, por lo que recomendó extremar precauciones tanto a la población como a quienes realizan actividades marítimas.
Y es que un ciclón tropical no necesita tocar tierra para representar un peligro. El oleaje generado por sistemas que permanecen mar adentro puede alcanzar zonas costeras situadas a considerable distancia del centro de circulación. Las corrientes de resaca y el mar agitado pueden convertirse en un riesgo serio incluso cuando las condiciones atmosféricas sobre tierra parecen relativamente tranquilas.
El Centro Nacional de Huracanes ha señalado que los oleajes producidos por Marie podrían generar condiciones peligrosas de rompientes y corrientes de resaca en distintas zonas costeras. La recomendación, por ello, es mantenerse atento a los avisos de las autoridades locales antes de ingresar al mar.
Marie comenzó a perder fuerza
Marie tuvo una evolución rápida durante los primeros días de septiembre. El sistema se formó como tormenta tropical el 1 de septiembre y posteriormente se fortaleció hasta convertirse en huracán. El 3 de septiembre llegó a alcanzar la categoría 2, con vientos sostenidos de aproximadamente 155 kilómetros por hora.
El Centro Nacional de Huracanes indicó posteriormente que el aire seco comenzó a limitar su fortalecimiento y anticipó un debilitamiento gradual durante el fin de semana, seguido por una pérdida de intensidad más acelerada al comenzar la siguiente semana.
El pronóstico del SMN también apunta hacia una degradación progresiva mientras Marie se interna cada vez más en el Pacífico. La previsión contempla que el sistema pase de huracán a tormenta tropical y posteriormente continúe debilitándose hasta convertirse en una depresión tropical.
La trayectoria prevista es favorable para México porque mantiene al centro del ciclón sobre aguas abiertas y lejos de la península. El comportamiento, sin embargo, seguirá bajo vigilancia debido a que las condiciones atmosféricas pueden modificar tanto la intensidad como la trayectoria de un sistema tropical.
¿Qué zonas deben mantener precauciones?
Las principales precauciones se concentran en la costa occidental de la península de Baja California, donde el oleaje puede mantenerse elevado. La navegación marítima también debe considerar las condiciones generadas por los remanentes de energía del ciclón.
En contraste, el aviso meteorológico citado para la mañana del sábado no contemplaba lluvias directamente asociadas con Marie sobre territorio mexicano durante las siguientes horas. Esto marca una diferencia importante respecto de los primeros días de vida del sistema, cuando sus bandas nubosas sí favorecieron precipitaciones en Baja California Sur y otras regiones.
El propio SMN había informado el 2 de septiembre que Marie podía producir lluvias intensas en Baja California Sur, además de viento fuerte y oleaje elevado. Conforme el ciclón se alejó de la costa y cambió su posición, el impacto directo sobre tierra disminuyó.
La evolución de Marie deja así un escenario más tranquilo para México, pero no completamente libre de riesgos. La tormenta se aleja, sí, aunque el mar todavía conserva parte de la energía generada por el huracán. Por ello, las autoridades mantienen el llamado a no confiarse y consultar los avisos meteorológicos antes de realizar actividades en el litoral.


