Samuel García aseguró que Fuerza Civil atraviesa una de sus mejores etapas y llamó a la corporación a medirse ahora con las policías internacionales, en medio de cifras oficiales que reportan avances en confianza, desempeño y reducción de delitos.
La celebración por los 15 años de Fuerza Civil sirvió al gobernador de Nuevo León, Samuel García, para lanzar un mensaje ambicioso: la corporación estatal ya no debería conformarse con ser considerada la mejor policía de México, sino comenzar a compararse con instituciones de seguridad de otros países.
Durante el acto realizado en Cintermex, en Monterrey, el mandatario entregó más de 600 ascensos y reconocimientos a integrantes de la corporación y destacó la transformación que, según afirmó, ha experimentado Fuerza Civil durante su administración.
García sostuvo que la institución ocupa el primer lugar nacional en percepción de desempeño y confianza ciudadana. Esta afirmación tiene respaldo en información oficial difundida en julio por el Gobierno de Nuevo León, que señaló que, con base en los resultados trimestrales de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, Fuerza Civil recuperó el primer sitio nacional entre las policías estatales en ambos indicadores.
El reconocimiento, sin embargo, merece una precisión. Los datos del INEGI miden la percepción que tiene la población sobre la confianza y efectividad de las autoridades, por lo que la expresión “la mejor policía de México” corresponde a una valoración política del gobernador y no a una categoría oficial establecida por el instituto.
En materia de seguridad, las cifras presentadas por el Gobierno estatal muestran una tendencia favorable. A finales de agosto, las autoridades reportaron que ese mes cerró con 20 homicidios registrados hasta los últimos días y lo calificaron como el mejor agosto de las últimas dos décadas. Posteriormente, el titular de Fuerza Civil, Gerardo Escamilla Vargas, informó que la incidencia de homicidios en agosto había disminuido frente a los años anteriores.
Además, el gobierno estatal ha señalado que durante 2026 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes había disminuido 80 por ciento respecto del punto de comparación utilizado por la administración. También reportó reducciones en feminicidio, secuestro, robo a casa habitación, robo de vehículos y otros delitos. Estas cifras forman parte de los indicadores presentados por el propio gobierno, por lo que deben leerse dentro de ese contexto y junto con las mediciones independientes de incidencia y percepción delictiva.
La inversión también forma parte central del discurso oficial. Durante la ceremonia, García habló de una inversión superior a 30 mil millones de pesos destinada a la refundación y fortalecimiento de Fuerza Civil. La cifra coincide con el comunicado oficial del Gobierno de Nuevo León, que reportó más de 30 mil millones de pesos durante la actual administración. La cantidad de 35 mil millones mencionada en algunas versiones periodísticas no fue la cifra que aparece en el comunicado oficial del gobierno estatal, por lo que resulta más prudente utilizar el monto superior a 30 mil millones.
Ese gasto se ha traducido, según las autoridades, en la incorporación de vehículos, aeronaves, armamento, infraestructura y mejores condiciones laborales para los policías. Entre el equipamiento mencionado se encuentran más de 100 unidades Black Mamba, mil 200 patrullas tipo pick-up, 300 vehículos adicionales y nueve helicópteros, incluidos dos Black Hawk.
La corporación también presume una estructura operativa de mayor tamaño. El Gobierno de Nuevo León informó a finales de agosto que Fuerza Civil había superado la meta de siete mil policías operativos y alcanzado siete mil 407 elementos, con la expectativa de cerrar la administración por encima de los siete mil 500 efectivos.
Otro de los puntos destacados por el gobernador es la capacidad aérea. Nuevo León sostiene que cuenta con una división aérea que le permite reforzar operaciones de vigilancia y respuesta, una capacidad que ha sido presentada como una de las fortalezas de su estrategia de seguridad.
Pero detrás de los vehículos, helicópteros y cifras existe un reto menos visible: mantener la confianza ciudadana en el tiempo. La propia ENVIPE del INEGI mide no solamente la percepción sobre el desempeño de las autoridades, sino también victimización, percepción de inseguridad, experiencias de la población y confianza en las instituciones. Es decir, una reducción en determinados delitos no necesariamente significa que todos los ciudadanos se sientan seguros.
La administración de Samuel García intenta, no obstante, convertir los resultados recientes en una nueva referencia para Fuerza Civil. El propio mandatario ha señalado que Nuevo León dejó atrás los niveles de violencia que colocaron al estado entre los más afectados por la inseguridad y que ahora busca consolidar una institución capaz de competir con corporaciones de mayor reconocimiento internacional.
El desafío será demostrar que los buenos indicadores no son solamente un momento favorable. La seguridad pública exige continuidad, coordinación con las policías municipales, la Fiscalía y las instituciones federales, además de profesionalización y controles internos que permitan evitar abusos o conductas que dañen la reputación de los propios agentes.
En ese contexto, el aniversario 15 de Fuerza Civil funciona tanto como celebración como punto de partida. García quiere que la corporación deje de mirar hacia otras policías mexicanas y eleve la vara. Ahora tendrá que sostener los resultados, mejorar sus capacidades y, sobre todo, conseguir que la percepción de seguridad de los ciudadanos acompañe el discurso oficial.


