Perú estrecha lazos con Washington sin soltar su relación económica con China
Notipress.- La llegada del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio a Perú coloca al país sudamericano en uno de los puntos más visibles de la competencia entre Estados Unidos y China en América Latina. Lima es la última escala de una gira que incluyó Colombia y Ecuador y coincide con los 200 años de relaciones diplomáticas entre Perú y Estados Unidos.
La visita también marca el primer encuentro de Rubio con la presidenta Keiko Fujimori desde el inicio de su mandato. La agenda bilateral abarca desde la cooperación contra el crimen organizado hasta la relación comercial y las inversiones, pero también incorpora asuntos con mayor peso estratégico.
Washington busca ampliar la coordinación en seguridad y defensa, mientras abre espacio para una cooperación tecnológica más estrecha con Perú. Ese acercamiento ocurre al mismo tiempo que Lima mantiene vínculos económicos relevantes con China.
Chancay, el foco de tensión
El puerto de Chancay es la expresión más visible de la presencia económica china en Perú. La infraestructura fue construida con una inversión de unos 1.300 millones de dólares y está controlada por Cosco Shipping, empresa estatal china.
Washington observa con preocupación el avance de Beijing en sectores estratégicos. Antes de llegar a Lima, Rubio cuestionó en una columna publicada en El Comercio proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino y advirtió sobre posibles riesgos para la transparencia y la seguridad de los datos.
China respondió desde su Embajada en Lima y defendió la legalidad de sus inversiones. También reivindicó el derecho de los países latinoamericanos a elegir sus socios y rechazó que la región sea tratada como el “patio trasero” de una potencia.
Seguridad y defensa acercan a Lima y Washington
El fortalecimiento de los vínculos no se limita al terreno diplomático. Perú se incorporará al “Escudo de las Américas”, iniciativa promovida por Donald Trump para reforzar la cooperación contra el crimen organizado transnacional.
El país enfrenta el crecimiento de redes vinculadas con minería ilegal y extorsión. La colaboración con Estados Unidos ya tuvo una expresión reciente en la captura en Bolivia de Jhonsson Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, señalado como líder de la banda peruana Los Pulpos, en un operativo con apoyo del FBI y la DEA.
En defensa, Perú estudia la posible compra de 12 aviones F-16 Block 70 por unos 2.000 millones de dólares. La alternativa estadounidense compite con los Rafale franceses y los Gripen suecos. También está sobre la mesa un proyecto de aproximadamente 3.000 millones de dólares para modernizar la base naval del Callao.
La inteligencia artificial entra en la disputa
Otro frente es la tecnología. El Gobierno de Fujimori firmó con Estados Unidos un memorando de entendimiento orientado a la adopción de tecnología estadounidense y al contacto entre proveedores de inteligencia artificial de ese país y sectores públicos y privados peruanos.
El embajador estadounidense Bernie Navarro pidió a Perú “elegir bien” a sus socios tecnológicos y advirtió sobre proveedores “extrahemisféricos”, una referencia implícita a China.


