Quince años después de llegar al país, Netflix asegura haber generado más de 50 mil millones de pesos para el PIB mexicano mediante sus producciones e inversiones, mientras amplía su apuesta por el talento local y prepara 15 nuevos proyectos.
Cuando Netflix comenzó operaciones en México, en septiembre de 2011, el streaming todavía parecía una promesa que apenas comenzaba a modificar los hábitos de consumo de televisión y cine. Quince años después, la plataforma ya no puede entenderse solamente como un servicio para ver series desde casa. Su presencia se ha convertido también en una pieza de la industria audiovisual mexicana.
La compañía asegura que entre 2016 y 2025 sus inversiones y producciones contribuyeron con más de 50 mil millones de pesos al Producto Interno Bruto de México, una cantidad equivalente a más de 2 mil 700 millones de dólares. La cifra fue difundida por Netflix con motivo de su aniversario y corresponde al impacto económico que la empresa atribuye a sus actividades de producción en el país.
El dato debe entenderse como una estimación de la propia compañía y no como una medición independiente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Netflix presentó la cifra al hacer un balance de sus 15 años de operaciones y de la evolución de su producción local.
La transformación comenzó a hacerse visible en 2015, cuando la plataforma estrenó «Club de Cuervos», su primera producción original realizada en México y, de acuerdo con la propia empresa, la primera serie que produjo fuera de Estados Unidos. A partir de entonces, la apuesta dejó de concentrarse únicamente en adquirir contenidos mexicanos y pasó a desarrollar historias con productores, directores, actores y técnicos del país.
El crecimiento ha sido considerable. Netflix reporta que entre 2016 y 2025 produjo o coprodujo más de 200 títulos en México, en colaboración con más de 50 casas productoras nacionales.
Detrás de esas producciones existe una cadena mucho más amplia que la que aparece en los créditos finales. La compañía señala que más de 15 mil integrantes de elencos y equipos técnicos han participado en sus proyectos, además de más de 20 mil extras y otras contrataciones diarias.
Y el efecto no se ha quedado en la Ciudad de México. Netflix asegura que sus producciones han utilizado locaciones en más de 100 ciudades y poblaciones del país y que aproximadamente la mitad de ellas se encuentran fuera de la capital. Guadalajara, Puerto Escondido, San Miguel de Allende, Boca del Río, Hermosillo y Tijuana figuran entre los lugares donde se han realizado rodajes.
Esto significa que detrás de una película o una serie puede activarse una pequeña economía temporal en cada localidad. Hay hoteles que reciben a los equipos, restaurantes que atienden a decenas de personas, empresas de transporte que movilizan personal y equipo, proveedores que construyen escenografías y negocios que suministran vestuario, alimentos, servicios técnicos y materiales.
Un estudio elaborado por Netflix y el Banco Interamericano de Desarrollo encontró precisamente ese efecto multiplicador. Según el análisis, por cada 200 millones de pesos invertidos en una película en México se generan otros 127 millones de pesos de manera indirecta en la cadena de suministro.
El mismo estudio calculó que la industria audiovisual mexicana generó ingresos por 61 mil 690 millones de pesos en 2021. La producción cinematográfica representó 14 mil 769 millones de ese total.
La importancia económica de una producción, por tanto, no termina cuando las cámaras dejan de grabar. Construcción de escenografías, efectos visuales, animación, transporte, turismo, publicidad, alimentos y servicios jurídicos forman parte de una red que se beneficia de la actividad audiovisual.
La expansión de Netflix también ha ido acompañada de una estrategia de inversión de largo plazo. En febrero de 2025, la empresa anunció que destinaría mil millones de dólares durante cuatro años a la producción de series y películas en México. La compañía planteó entonces que esa inversión contribuiría a fortalecer la industria local y a generar empleos y oportunidades en distintos estados.
Meses después, Netflix continuó ampliando su producción. En abril de 2025 anunció cuatro nuevas series mexicanas: «Santita», «Amor de oficina», «No tengo miedo» y «Los corruptores». La empresa destacó que los proyectos serían desarrollados con creadores mexicanos y que la producción en distintos estados permitiría ampliar el efecto económico más allá de la capital.
Ahora, al cumplir 15 años en México, la plataforma anunció otros 15 títulos que llegarán próximamente. La lista incluye películas, series, documentales y programas de entretenimiento. Entre los proyectos aparecen «Contra el huracán», ambientada durante el huracán Otis; «Keiko», documental sobre la orca que se convirtió en un símbolo de una generación, y «Habilidad física 100: México», una adaptación del formato internacional de competencia física.
La nueva producción también refleja la intención de Netflix de ampliar los géneros y las historias mexicanas disponibles para su audiencia internacional. La compañía ha señalado que proyectos realizados en México han alcanzado posiciones destacadas entre los contenidos más vistos de la plataforma en diferentes países.
El caso de «Mal de amores» ilustra esa estrategia. Netflix informó que la producción, filmada en tres estados, involucró a cientos de proveedores locales, además de servicios de hospedaje, transporte y participación de comunidades en la preparación de las locaciones. La serie llegó posteriormente al Top 10 global de producciones de habla no inglesa.
La apuesta tampoco se limita a títulos de entretenimiento. En los últimos años Netflix ha incorporado adaptaciones de obras literarias mexicanas y proyectos relacionados con personajes y episodios relevantes de la cultura nacional. «Pedro Páramo», por ejemplo, implicó la elaboración de más de 5 mil piezas de vestuario en colaboración con artesanos especializados en textiles tradicionales, según la compañía.
El balance de estos 15 años muestra, en consecuencia, un cambio profundo en la relación entre una plataforma de streaming y la industria local. Netflix llegó a México para distribuir contenidos y terminó construyendo una operación de producción que involucra a miles de trabajadores y proveedores.
Pero el crecimiento también plantea una pregunta importante para la industria mexicana: cuánto de esta expansión se traducirá en un fortalecimiento permanente de las capacidades nacionales y no solamente en un aumento temporal de producciones. La formación de técnicos, productores, escritores y especialistas puede ser uno de los efectos más duraderos si la inversión mantiene su ritmo.
Por ahora, Netflix ha decidido celebrar sus 15 años mirando hacia adelante. Los más de 50 mil millones de pesos que atribuye a su impacto económico entre 2016 y 2025 son el balance de una década de producción. Los mil millones de dólares anunciados para el periodo 2025-2028 representan la siguiente apuesta.
La historia comenzó con «Club de Cuervos». Hoy involucra más de 200 títulos, decenas de casas productoras, miles de trabajadores y rodajes en más de un centenar de localidades. Y mientras la plataforma prepara otros 15 proyectos mexicanos, queda claro que su presencia en el país dejó de ser solamente una cuestión de entretenimiento: también forma parte del mapa económico de la industria audiovisual nacional.


