Marta Kostyuk busca hacer historia como máxima favorita en Guadalajara

La ucraniana Marta Kostyuk llega al Guadalajara Open como máxima favorita y con el objetivo de convertirse en la primera cabeza de serie número uno que conquista el torneo, después de una temporada que la llevó por primera vez al grupo de las diez mejores del mundo.

Guadalajara vuelve a recibir al tenis femenino de élite y esta vez tiene una protagonista indiscutible. Marta Kostyuk encabeza el cuadro del Guadalajara Open 2026, torneo WTA 500 que se disputa del 13 al 19 de septiembre en el Centro Panamericano de Tenis de Zapopan.

La ucraniana llega con una temporada que difícilmente podría pasar inadvertida. En 2026 consiguió los títulos de Rouen y Madrid y alcanzó las semifinales tanto de Roland Garros como de Wimbledon, además de avanzar hasta los octavos de final del US Open. Estos resultados explican buena parte del salto que dio en el ranking mundial.

La WTA confirmó que Kostyuk alcanzó por primera vez el top 10 durante esta temporada y se convirtió en la segunda tenista ucraniana en conseguirlo, después de Elina Svitolina. Para Guadalajara, ese ascenso supone también una responsabilidad adicional: por primera vez llega al torneo como la principal favorita.

Y el reto no es menor. Desde que el torneo comenzó en 2022, ninguna jugadora que haya llegado como máxima sembrada ha conseguido levantar el trofeo.

La historia comenzó precisamente en 2022, cuando Guadalajara recibió por primera vez un torneo de categoría WTA 1000. Paula Badosa fue la primera cabeza de serie, pero quedó eliminada en segunda ronda. Un año después, Ons Jabeur ocupó ese lugar y tampoco pudo alcanzar la definición del campeonato.

Desde 2024, el Guadalajara Open forma parte de la categoría WTA 500. La historia para las principales favoritas no cambió demasiado. Jelena Ostapenko fue la primera sembrada en aquella edición y cayó en segunda ronda, mientras que Elise Mertens, máxima cabeza de serie en 2025, tampoco logró superar esa instancia.

Kostyuk tendrá ahora la oportunidad de romper esa tendencia. La ucraniana comenzará directamente en la segunda ronda, como establece el cuadro para las cuatro primeras sembradas, y espera a la vencedora del partido entre la alemana Tatjana Maria y la estadounidense Taylor Townsend.

No se trata, en cualquier caso, de un debut sencillo. Townsend llega con confianza después de conquistar el título de dobles del US Open junto a Katerina Siniakova, resultado que le permitió completar el Career Grand Slam en la modalidad por parejas.

El torneo también presenta a una segunda favorita con una historia particular. Iva Jovic, campeona defensora, llega como segunda cabeza de serie y con apenas 18 años. La estadounidense se consolidó como una de las grandes jóvenes del circuito y ocupa un lugar entre las 15 mejores del ranking.

Jovic también tendrá un camino exigente. Iniciará su participación en segunda ronda frente a la ganadora del duelo entre la turca Zeynep Sonmez y una jugadora proveniente de la fase de clasificación.

La tercera sembrada es la checa Sara Bejlek, mientras que la francesa Diane Parry ocupa el cuarto puesto del cuadro. Entre las participantes también aparecen nombres como Anna Kalinskaya, Cristina Bucsa, Magdalena Frech y la estadounidense Peyton Stearns.

La edición de este año cuenta con 28 jugadoras en el cuadro principal de individuales y una bolsa total de 1.2 millones de dólares. La campeona recibirá 185,500 dólares y 500 puntos para el ranking WTA, mientras que la finalista obtendrá 114,500 dólares y 325 unidades.

Para Kostyuk, los puntos tienen un valor adicional. La temporada entra en una etapa decisiva y cada victoria puede influir en la lucha por terminar el año entre las mejores del circuito. El Guadalajara Open representa además una oportunidad para recuperar ritmo después de su participación en el US Open, donde alcanzó los octavos de final antes de perder ante Linda Noskova.

Su historial reciente demuestra que puede superar obstáculos importantes. Durante 2026 ha conseguido victorias ante jugadoras de primer nivel y ha demostrado capacidad para competir en los escenarios más exigentes. En Cincinnati, por ejemplo, derrotó a Mirra Andreeva antes de alcanzar los cuartos de final.

El público mexicano también tendrá una representante que seguir. Renata Zarazúa será la única tenista mexicana en el cuadro principal de individuales y comenzará ante la estadounidense Caroline Dolehide, finalista del torneo en 2023.

Para Zarazúa, jugar en Guadalajara representa una oportunidad especial ante su público. Para Kostyuk, en cambio, la misión es mucho más ambiciosa: dejar atrás una curiosa maldición estadística que ha acompañado al torneo desde su nacimiento.

La WTA describe al Guadalajara Open como una parada importante del calendario antes de los torneos de Beijing y Wuhan. Sobre una superficie dura al aire libre y con una sede que puede recibir a miles de aficionados, el torneo vuelve a reunir una mezcla de experiencia y jóvenes talentos.

La ucraniana tendrá los reflectores encima desde el primer partido. Ya no es únicamente una jugadora que busca consolidarse entre las grandes. Ahora llega como una de ellas y, sobre todo, como la primera favorita de un torneo que todavía espera ver a su máxima sembrada convertirse en campeona.

Si Kostyuk consigue hacerlo, Guadalajara tendrá una nueva página para su historia. Y será una escrita por una tenista que llega al torneo en uno de los mejores momentos de su carrera.