El Gobierno federal reportó 667 mil viviendas contratadas en 766 proyectos, un avance de 37 por ciento frente a la meta sexenal de 1.8 millones, mientras el programa busca ampliar el acceso a vivienda y generar actividad económica.
El programa Vivienda para el Bienestar alcanzó las 667 mil viviendas contratadas en México, distribuidas en 766 proyectos, como parte de la estrategia del Gobierno federal para ampliar el acceso a una vivienda adecuada durante el sexenio de Claudia Sheinbaum.
Durante la conferencia matutina de este 14 de septiembre, la presidenta señaló que la iniciativa beneficiará a 12 millones de familias y tendrá una inversión anual cercana al 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto. Además, estimó que las viviendas ya contratadas están asociadas a la generación de alrededor de 2.4 millones de empleos.
La cifra de viviendas contratadas representa, sin embargo, un matiz importante: no significa que todas estén terminadas ni que ya hayan sido entregadas. De acuerdo con el balance presentado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, 277 mil viviendas se encuentran actualmente en obra y otras 89 mil ya fueron asignadas.
En conjunto, estos avances equivalen al 37 por ciento de la meta de 1.8 millones de viviendas planteada para el sexenio. La inversión acumulada reportada por Sedatu asciende a 75 mil 900 millones de pesos.
El Gobierno federal ha planteado el programa como una de las principales herramientas de su política social y habitacional. El objetivo oficial es que sectores con menores ingresos puedan acceder a una vivienda adecuada mediante construcción directa, créditos, subsidios y programas de mejoramiento.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la política también busca recuperar el sentido social de instituciones como el Infonavit, al tiempo que pretende impulsar una mayor participación de desarrolladores privados en proyectos con precios más accesibles.
El alcance de la estrategia no se limita a la construcción de casas nuevas. Sedatu reportó un avance de 40 por ciento en el programa de mejoramiento de vivienda, equivalente a 717 mil apoyos de una meta de 1.8 millones. En materia de escrituras, el avance es de 34 por ciento, con 337 mil documentos frente a una meta de un millón.
El Instituto Nacional del Suelo Sustentable también participa en este proceso. Hasta ahora, informó el Gobierno, se han regularizado 76 mil lotes, mientras otros 714 mil se encuentran en proceso de escrituración.
En el caso de la Comisión Nacional de Vivienda, existen 148 mil viviendas contratadas, de las cuales 76 mil ya están en obra. Esto representa un avance de 30 por ciento respecto de la meta de 500 mil viviendas. Además, Conavi ha otorgado 127 mil apoyos para mejoramiento, equivalentes al 47 por ciento de su objetivo de 300 mil.
El Fovissste también ha comenzado a recuperar una capacidad de construcción que había quedado prácticamente detenida durante décadas. En julio, el Gobierno informó que el organismo retomaba la construcción directa de vivienda después de 34 años, con una meta nacional de 100 mil viviendas.
En la actualización presentada este lunes, Fovissste destacó la colocación de la primera piedra del conjunto habitacional Carmen Serdán, en Puebla, que contempla 512 viviendas. También reportó que 321 mil 210 familias han recibido beneficios mediante condonaciones, descuentos, reestructuras o liquidaciones de créditos considerados impagables.
Uno de los componentes que puede tener mayor impacto para las familias con problemas de pago es la conversión de créditos denominados en UMA a pesos. Según Fovissste, 78 mil 790 familias se han beneficiado de este mecanismo, con pagos expresados en pesos y una tasa fija de 9 por ciento.
El Infonavit concentra una parte considerable de la estrategia. Su director general, Octavio Romero Oropeza, informó que el instituto tiene cerca de 533 mil viviendas contratadas y que 223 mil 359 ya se encuentran en obra. La meta es incorporar otras 167 mil viviendas a la construcción durante diciembre.
En paralelo, el organismo reportó la reestructuración de 4 millones 856 mil créditos considerados impagables. De ellos, 536 mil fueron liquidados, mientras que 4 millones 320 mil recibieron reducciones de saldo, ajustes en las tasas de interés o esquemas con mensualidades fijas.
La situación de la cartera vencida también muestra una reducción, aunque todavía representa uno de los principales retos para el instituto. De acuerdo con el balance presentado, el porcentaje pasó de 29 a 27 por ciento entre septiembre de 2024 y agosto de 2026, una disminución de dos puntos porcentuales.
En términos monetarios, el saldo de la cartera vencida pasó de 608 mil millones de pesos en septiembre de 2024 a 597 mil millones en agosto de este año. La diferencia muestra que el saneamiento de los créditos continúa siendo una tarea relevante incluso mientras aumenta la colocación de nuevos financiamientos.
Al cierre de julio, el Infonavit reportó 673 mil 586 créditos hipotecarios colocados, con una derrama económica de 610 mil 882 millones de pesos. A través de Mejoravit se otorgaron otros 564 mil 511 créditos, con una derrama de 41 mil 574 millones.
En total, durante la actual administración se han entregado 1.3 millones de créditos hipotecarios y de Mejoravit, según las cifras presentadas por el instituto. La inversión acumulada en Vivienda para el Bienestar alcanza 54 mil 391 millones de pesos y, de acuerdo con el Gobierno, la derrama económica asociada suma 735 mil millones.
El Gobierno federal sostiene que el programa tiene una doble función: atender una necesidad social y convertirse en un motor para la economía regional. Cada nuevo desarrollo implica materiales, transporte, trabajadores, servicios y actividad para empresas locales, de ahí la estimación oficial de millones de empleos asociados a las obras.
La dimensión del reto, sin embargo, también obliga a distinguir entre anuncios, contratos, viviendas en construcción y casas efectivamente entregadas. La meta de 1.8 millones de viviendas todavía está lejos de completarse y el éxito del programa dependerá no solo de acelerar las obras, sino de que los inmuebles lleguen a las familias que realmente los necesitan, con condiciones de pago sostenibles y certeza jurídica.
De acuerdo con la información oficial del programa Vivienda para el Bienestar, la meta sexenal contempla la construcción de un millón 800 mil viviendas y mecanismos de financiamiento, subsidios y mejoramiento destinados a ampliar el acceso a una vivienda adecuada. El avance presentado este lunes muestra que la estrategia ya entró en una etapa de ejecución considerable, pero también deja claro que buena parte del camino todavía está por recorrerse.


