La Carrera Panamericana 2026 recorrerá México del 16 al 22 de octubre con cerca de 3 mil 900 kilómetros de ruta, siete días de competencia y una nueva modalidad para los participantes del Sport & Classic Tour.
La cuenta regresiva para una de las competencias automovilísticas más emblemáticas de México ya comenzó. La Carrera Panamericana 2026, conocida popularmente como «La Pana», celebrará del 16 al 22 de octubre su edición número 39 de la época moderna, con un recorrido que volverá a conectar distintas regiones del país a bordo de decenas de autos clásicos y deportivos.
El banderazo de salida será en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y la meta estará en Zacatecas después de siete días de competencia. De acuerdo con la organización, los participantes cubrirán cerca de 3 mil 900 kilómetros, de los cuales más de 530 corresponderán a tramos de velocidad y alrededor de 3 mil 300 a recorridos de tránsito.
La ruta oficial llevará a los competidores desde el sureste mexicano hacia el centro y el norte del país. Después de salir de Chiapas, el convoy se dirigirá a Veracruz, continuará hacia la Ciudad de México y Puebla, para posteriormente pasar por Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí antes de llegar a Zacatecas.
El itinerario contempla siete etapas principales. El 16 de octubre se correrá entre Chiapas y Veracruz; el día 17, entre Veracruz y Ciudad de México; el 18, de la capital a Puebla; el 19, de Puebla a Querétaro; el 20, de Querétaro a Guanajuato; el 21, de Guanajuato a San Luis Potosí, y el 22 de octubre se disputará la última etapa rumbo a Zacatecas.
La organización ha señalado que el recorrido pasará por 172 municipios y diez Pueblos Mágicos. Además, Morelos se incorpora por primera vez al itinerario de esta edición, dentro de una ruta que busca convertir nuevamente a la competencia en una vitrina móvil de los paisajes, carreteras y comunidades mexicanas.
Veracruz tendrá una participación particularmente extensa. Según la Secretaría de Turismo de ese estado, la carrera recorrerá aproximadamente 700 kilómetros de territorio veracruzano entre el 16 y el 17 de octubre. La ruta ingresará por Coatzacoalcos, continuará hacia Los Tuxtlas y el Sotavento, llegará al puerto de Veracruz y posteriormente avanzará hacia Xalapa y Tlapacoyan.
La competencia no solo representa una prueba para pilotos y navegantes. En cada ciudad de paso se convierte también en un espectáculo para los aficionados, que pueden observar de cerca vehículos que forman parte de distintas épocas del automovilismo. El ruido de los motores, las carrocerías históricas y el movimiento de los equipos convierten durante unas horas las calles y carreteras en auténticos escenarios deportivos.
La historia de La Pana se remonta a 1950, cuando se disputó por primera vez sobre la carretera Panamericana que atravesaba México. Aquella competencia original superaba los 3 mil 200 kilómetros y atrajo a pilotos y fabricantes de renombre internacional. La prueba se suspendió después de cinco ediciones y regresó décadas más tarde, en 1988, con un formato adaptado a los tiempos modernos.
Desde entonces, la Carrera Panamericana se ha convertido en una referencia del automovilismo histórico y de las competencias de carretera. Marcas como Porsche, Ferrari, Alfa Romeo y Maserati han estado relacionadas con la historia de la prueba, que mantiene como una de sus características la combinación de autos clásicos con carreteras mexicanas de enorme exigencia técnica.
Una de las novedades más importantes de 2026 estará precisamente en la estructura de competencia. La categoría Sport & Classic Tour, que durante cinco años participó principalmente bajo un esquema de exhibición, tendrá ahora un formato de rally de regularidad.
El cambio significa que los participantes ya no estarán únicamente acompañando el recorrido como parte del espectáculo. Deberán competir bajo reglas de regularidad y demostrar precisión en sus tiempos, lo que añade un componente deportivo más exigente para las tripulaciones y sus vehículos.
La organización espera alrededor de 80 automóviles y 160 competidores de más de 12 nacionalidades. Entre los nombres que generan especial atención está el del mexicano Ricardo Cordero, actual campeón de la competencia, quien buscará conquistar su octavo título y ampliar su registro de victorias.
La presencia de Cordero añade otro ingrediente a una edición que llega con una ruta extensa y cambios en varias de sus categorías. El piloto potosino ha construido en los últimos años una relación particularmente estrecha con La Pana y volverá a competir ante un recorrido que exigirá tanto velocidad como resistencia mecánica.
La organización también presenta la edición 2026 como una plataforma de turismo deportivo. El paso de los automóviles por diferentes estados genera actividad para hoteles, restaurantes, servicios turísticos y comunidades ubicadas a lo largo del recorrido. En Veracruz, por ejemplo, las autoridades estatales han anunciado actividades culturales alrededor de la llegada de la carrera.
Ese vínculo entre automovilismo y turismo es parte de la identidad que La Pana ha desarrollado con el paso del tiempo. No se trata únicamente de llegar primero a Zacatecas. La carrera permite que los participantes atraviesen buena parte del territorio mexicano y que miles de aficionados encuentren distintos puntos del recorrido para observar los vehículos.
La edición 2026 también llega acompañada por el documental The Last Road Race: 75 Años de La Carrera Panamericana, producción que repasa la historia de la competencia y que ha sido presentada dentro de las actividades relacionadas con esta nueva edición.
Con los motores cada vez más cerca de encenderse, La Pana vuelve a plantear una mezcla difícil de encontrar en otras competencias: autos con historia, carreteras abiertas, velocidad, precisión y un recorrido que permite descubrir México desde una perspectiva distinta.
Del 16 al 22 de octubre, la atención estará puesta en las tripulaciones que saldrán de Tuxtla Gutiérrez y buscarán completar los casi 3 mil 900 kilómetros hasta Zacatecas. Siete días después se conocerá quién logró dominar una de las rutas más exigentes y tradicionales del automovilismo mexicano.


