El nuevo Centro de Excelencia en Partería y Bienestar del IMSS Bienestar en San Miguel de Allende integra atención médica especializada con los conocimientos de las parteras tradicionales para atender embarazos de bajo riesgo.
San Miguel de Allende cuenta desde este viernes con un nuevo espacio dedicado a la atención materna y neonatal. La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró, mediante un enlace durante su conferencia matutina realizada en Irapuato, el Centro de Excelencia en Partería y Bienestar del IMSS Bienestar, una unidad que busca combinar la atención médica con los conocimientos de la partería tradicional.
El centro está orientado principalmente a mujeres con embarazos de bajo riesgo y plantea un modelo de atención en el que participan de manera conjunta una partera, personal médico especialista y enfermería. La intención es acompañar el embarazo y el parto con vigilancia clínica, pero sin dejar de lado prácticas y conocimientos transmitidos durante generaciones.
Durante la inauguración, Sheinbaum destacó precisamente esa combinación. La presidenta señaló que el espacio cuenta con las facilidades médicas necesarias y, al mismo tiempo, incorpora la participación de parteras tradicionales, una fórmula que, según explicó, busca ofrecer una atención más cercana a las mujeres embarazadas.
El proyecto tiene además un respaldo normativo reciente. La Secretaría de Salud publicó en marzo de 2025 la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA-2025, que establece disposiciones para la atención integral materna y neonatal y reconoce formalmente la partería dentro del Sistema Nacional de Salud.
La norma entró en vigor el 31 de agosto de 2025 y es obligatoria para los establecimientos públicos, sociales y privados que forman parte del Sistema Nacional de Salud y ofrecen atención materna y neonatal. Su contenido contempla tanto la participación de parteras profesionales como la vinculación con personas que ejercen la partería tradicional.
La importancia de este cambio está en que la norma no plantea la partería tradicional como una actividad ajena al sistema de salud. Por el contrario, establece que las instituciones deben generar mecanismos para reconocerla, respetar sus prácticas y facilitar una relación intercultural entre las parteras y el personal sanitario.
El Diario Oficial de la Federación establece que las personas que ejercen la partería tradicional son reconocidas por sus comunidades y adquieren sus conocimientos mediante transmisión intergeneracional o comunitaria. La norma también señala que estas prácticas forman parte de las expresiones culturales de pueblos indígenas y afromexicanos.
Uno de los puntos centrales es la atención de las emergencias. La NOM-020 establece mecanismos para que las mujeres embarazadas que lleguen acompañadas o sean referidas por una partera tradicional reciban atención sin demora y sin condiciones, además de promover la comunicación entre las parteras y los servicios institucionales.
La norma también contempla capacitación voluntaria para las parteras tradicionales en aspectos como identificación oportuna de factores de riesgo, atención de emergencias obstétricas y reanimación neonatal. Esta formación debe impartirse con un enfoque intercultural y reconocer los conocimientos que ya poseen las parteras.
El modelo busca, en otras palabras, que la medicina institucional y la partería no funcionen como dos caminos separados. En un embarazo de bajo riesgo pueden complementarse, mientras que ante una complicación se establecen mecanismos de referencia hacia los servicios médicos que cuentan con mayores capacidades de atención.
El nuevo centro tendrá además una Escuela de Partería. La formación de nuevas profesionales se suma así a la prestación de servicios, con la intención de fortalecer una actividad que tiene presencia histórica en distintas comunidades del país.
La Secretaría de Salud ha señalado que el reconocimiento de la partería responde también a la necesidad de mejorar el acceso a los servicios de salud materna y neonatal, particularmente en lugares donde existen barreras geográficas, económicas, lingüísticas o culturales.
El propio texto de la NOM-020 plantea que una parte importante de los partos de bajo riesgo ha sido atendida tradicionalmente en hospitales de segundo nivel, situación que puede contribuir a la saturación de esos servicios. El modelo de casas de partería y unidades destinadas a embarazos de bajo riesgo busca ofrecer una alternativa dentro de una estructura sanitaria con capacidad para responder ante complicaciones.
El director general del IMSS Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, señaló durante el acto que el centro estará operado completamente por mujeres y contará con un equipo multidisciplinario. La atención combinará pediatría, ginecología, medicina especializada y partería.
La directora del Centro de Excelencia en Partería y Bienestar, Leticia Rodríguez Serrano, informó que los servicios serán gratuitos y estarán dirigidos a mujeres, bebés y familias. El objetivo es que la atención abarque distintas etapas del proceso reproductivo y no se limite únicamente al momento del parto.
El enfoque intercultural es uno de los elementos que diferencian al proyecto. La NOM-020 establece que el personal de salud debe mantener una relación de respeto y sin subordinación con las personas que ejercen la partería tradicional, además de evitar prácticas de rechazo o estigmatización.
El reconocimiento tiene también una dimensión administrativa. La norma establece mecanismos para facilitar la expedición de certificados de nacimiento cuando un parto haya sido atendido por una partera tradicional y contempla la posibilidad de que las instituciones reconozcan las constancias emitidas por estas profesionales para realizar los trámites correspondientes.
El Centro de Excelencia de San Miguel de Allende se convierte así en una aplicación concreta de una política que comenzó a tomar forma con la nueva regulación federal. Su funcionamiento permitirá observar cómo se lleva a la práctica la coordinación entre saberes tradicionales y atención médica institucional.
La inauguración no resuelve por sí misma los desafíos de la atención materna en México. El funcionamiento cotidiano del centro, la disponibilidad de personal, la referencia oportuna de emergencias y la coordinación efectiva con las comunidades serán factores determinantes para conocer el alcance real del modelo.
Por ahora, el proyecto representa una nueva pieza dentro de la reorganización de los servicios de salud materna impulsada por IMSS Bienestar. En San Miguel de Allende, la apuesta consiste en que una mujer con un embarazo de bajo riesgo pueda recibir atención profesional sin tener que elegir entre la medicina institucional y los conocimientos de una partera tradicional.

