Los socios compromisarios del FC Barcelona aprobaron las cuentas de la temporada 2025-26, un ejercicio que superó por primera vez los 1.000 millones de euros de ingresos, aunque cerró con pérdidas netas de 18 millones y un patrimonio neto negativo de 168 millones.

El FC Barcelona presentó este sábado ante su Asamblea General Ordinaria un balance económico marcado por una paradoja: la entidad alcanzó cifras récord de facturación, pero todavía arrastra importantes compromisos financieros. Las cuentas correspondientes al ejercicio 2025-26 fueron aprobadas con 609 votos a favor, 32 en contra y 23 en blanco. De acuerdo con la información oficial del club, también se registraron 29 abstenciones.

La asamblea se celebró de manera telemática, tal como había establecido previamente la junta directiva. Según la convocatoria oficial, el orden del día incluía la aprobación de la liquidación económica de la temporada anterior y del presupuesto para 2026-27, además de asuntos relacionados con la financiación del proyecto Espai Barça y otros acuerdos corporativos.

El dato que más destaca es el nivel de ingresos. El club informó de 1.060 millones de euros de ingresos ordinarios, 66 millones más que en el ejercicio anterior y, por primera vez, por encima de la barrera de los 1.000 millones. El incremento estuvo relacionado principalmente con la explotación del estadio, los patrocinios y la actividad comercial de Barça Licensing & Merchandising.

El regreso parcial del primer equipo al Spotify Camp Nou tuvo un peso importante. Según las cifras presentadas por la entidad, los ingresos vinculados con la explotación del estadio pasaron de 175 a 225 millones de euros, un aumento del 29 %. El crecimiento coincidió con el retorno progresivo del equipo al recinto de Les Corts después de tres temporadas disputando sus partidos como local en el Estadio Olímpico Lluís Companys.

La actividad comercial también alcanzó nuevos máximos. El club reportó 527 millones de euros de ingresos comerciales, frente a los 473 millones del ejercicio anterior. Dentro de esa cantidad, los patrocinios llegaron a 265 millones y Barça Licensing & Merchandising, la filial encargada de gestionar buena parte de las tiendas, ventas y productos bajo licencia, alcanzó una facturación de 208 millones.

Sin embargo, una facturación récord no se tradujo en ganancias netas. El Barcelona cerró el ejercicio con un resultado ordinario positivo de apenas 200.000 euros, mientras que después de contabilizar partidas extraordinarias e impuestos el resultado final fue negativo en 18 millones. El EBITDA, indicador utilizado para observar el desempeño operativo antes de determinados gastos financieros, impuestos y amortizaciones, fue positivo en 140 millones, según las cuentas comunicadas por el club.

Uno de los elementos que influyó en el resultado fue el deterioro contable relacionado con Barça Produccions. El vicepresidente económico, Ferran Olivé, explicó durante la asamblea que el valor contable de esa participación había pasado de una valoración inicial cercana a 408 millones de euros a unos 116 millones. El deterioro contabilizado durante el ejercicio fue de 23 millones. Olivé sostuvo que se trata de un ajuste contable y no de una salida de efectivo equivalente.

La deuda constituye otro de los puntos centrales del balance. De acuerdo con el criterio utilizado por LaLiga, la deuda neta del club alcanzó los 607 millones de euros al 30 de junio de 2026, frente a los 469 millones del ejercicio anterior. El incremento es de 138 millones, equivalente a aproximadamente un 29 %.

El club ha explicado que parte de la variación está relacionada con operaciones realizadas cerca del cierre del ejercicio y con la forma en que determinadas obligaciones se incorporan al cálculo utilizado por LaLiga. En sus cuentas anteriores, el Barcelona había situado la deuda neta bajo ese mismo criterio en 469 millones de euros al cierre de junio de 2025.

El patrimonio neto tampoco se encuentra todavía en terreno positivo. Al cierre de junio de 2026 se situó en menos 168 millones de euros, frente a los menos 153 millones del ejercicio anterior. La entidad atribuye buena parte de esta evolución al impacto financiero de los intereses vinculados con el Espai Barça y confía en que la explotación completa del estadio contribuya a mejorar esa posición.

El presupuesto aprobado para la temporada 2026-27 contempla, por su parte, unos ingresos ordinarios de 1.195 millones de euros. La previsión supone mantener la estrategia basada en el crecimiento de los ingresos comerciales y de explotación del estadio.

Las cifras dejan así una fotografía financiera con claros contrastes. El Barcelona ha recuperado niveles extraordinarios de facturación y ha mejorado su resultado ordinario, pero continúa afrontando una deuda elevada y un patrimonio neto negativo. El regreso a pleno rendimiento del Spotify Camp Nou será, por tanto, uno de los factores que determinarán si los récords de ingresos pueden traducirse finalmente en una posición financiera más sólida.