La temporada de resultados muestra cómo la IA empieza a traducirse en dinero

Notipress.-  La inteligencia artificial comienza a cruzar una frontera decisiva para las empresas. La IA comienza a demostrar su valor en las cuentas de las empresas, con efectos medibles en márgenes, ingresos y productividad. Denny Fish y el equipo global de tecnología e innovación de Janus Henderson Investors consideran que la última temporada de resultados ofrece señales cuantificables de ese cambio.

“Por primera vez, los inversionistas tienen la oportunidad de analizar datos reales para medir el impacto financiero de la IA”, señalaron los especialistas. La atención empieza así a desplazarse desde cuántas compañías utilizan estas herramientas hacia qué consiguen realmente con ellas.

Los márgenes comienzan a hablar

Janus Henderson utilizó un modelo de IA para revisar los reportes recientes de resultados de 109 empresas cotizadas. El análisis encontró que 69% informó algún grado de mejora de margen asociado con incrementos de productividad o reducciones de costos vinculadas con inteligencia artificial.

Los casos muestran escalas muy distintas. IBM informó ahorros relacionados con IA por 4 mil 500 millones de dólares durante 2025 y apunta a elevarlos a 5 mil 500 millones en 2026. PayPal, por su parte, proyecta ahorros anualizados por mil 500 millones de dólares, impulsados en su mayoría por esta tecnología.

El efecto también aparece dentro de los procesos cotidianos. Alphabet señaló que aproximadamente la mitad de su código interno de software ya es escrito por agentes de IA. Mercado Libre reportó una caída interanual de 120 puntos base en gastos de desarrollo de producto y una tasa de resolución de 90% en interacciones de atención al cliente gestionadas con IA.

De las oficinas a las fábricas

La automatización ya no se limita al desarrollo de software o al servicio al cliente. Hitachi redujo 50% el inventario mantenido y 77% los tiempos de entrega en una de sus instalaciones. Freeport-McMoRan informó un aumento de 10% en el rendimiento de sus molinos y una reducción de hasta 15% en los costos unitarios. Shell comunicó ahorros anuales por 400 millones de dólares y una caída de 45% en las paradas no planificadas.

“Hasta ahora, la IA está ofreciendo más con lo mismo”, planteó el equipo de Janus Henderson al analizar la relación entre productividad y empleo. Varias compañías han logrado crecer sin aumentar sus plantillas a medida que trasladan trabajadores desde tareas repetitivas hacia funciones de mayor valor.

La IA también empuja las ventas

El impacto no termina en los costos. En la muestra analizada, 26% de las empresas habló de efectos de la IA sobre el crecimiento de ingresos.

Amazon atribuyó a su asistente digital 12 mil millones de dólares adicionales en ventas minoristas anuales. Walmart informó que los pedidos realizados con ayuda de su asistente de compras fueron 35% mayores que aquellos sin esa herramienta. Alphabet indicó que AI Max incrementó 15% el volumen de conversiones publicitarias.

Por su parte, Pfizer estima que integrar IA en descubrimiento de medicamentos, ensayos clínicos y manufactura podría aumentar su valor empresarial hasta en 4 mil millones de dólares en el mediano plazo.

Para Fish y su equipo, uno de los puntos centrales es que la IA no generará beneficios uniformes para todas las empresas. Algunas lograrán convertirla en menores costos, mayor productividad, crecimiento de ingresos o mejores márgenes, mientras otras podrían avanzar con más lentitud o aplicar la tecnología con menor eficacia. Esa diferencia puede volverse cada vez más visible en los resultados financieros y, por extensión, en la valoración que hagan los inversionistas. “Las acciones siguen a las ganancias”, sostienen.