Legisladores de distintos grupos parlamentarios plantean incorporar el mérito deportivo a la legislación y abrir una nueva discusión sobre el sistema que fue suspendido en 2020 y eliminado del reglamento de la Liga MX para la temporada 2026-2027.

El debate sobre el ascenso y el descenso volvió al centro de la discusión pública en México. Este lunes, legisladores de distintos grupos parlamentarios participaron en el foro “Fuera de lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y el descenso en el futbol?”, celebrado en el Senado de la República, donde se planteó llevar el principio del mérito deportivo a la legislación mexicana.

El senador Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, anunció que su grupo parlamentario presentará una iniciativa para establecer expresamente el ascenso y el descenso como parte de las obligaciones que deben observar las asociaciones deportivas nacionales. La propuesta todavía se encuentra en fase legislativa y no significa que el sistema haya sido restablecido.

La discusión adquiere relevancia porque la Liga MX publicó en julio su reglamento de competencia para la temporada 2026-2027 sin contemplar movimientos deportivos entre la máxima categoría y la Liga de Expansión MX. Con ello quedó confirmado que el esquema que se había planteado originalmente como una suspensión temporal continúa sin aplicarse.

El ascenso y el descenso fueron suspendidos en 2020, durante la crisis económica provocada por la pandemia de covid-19. La Federación Mexicana de Fútbol argumentó entonces que los clubes enfrentaban una reducción de ingresos por taquilla, patrocinios y otras fuentes, y que era necesario crear condiciones de estabilidad financiera.

Durante los años posteriores se mantuvo un sistema de certificación que, en determinadas condiciones, podía permitir el ascenso de un club de Expansión MX. Sin embargo, los requisitos financieros, administrativos y de infraestructura limitaron en la práctica el número de equipos que podían aspirar a competir por una plaza en Primera División.

La disputa llegó incluso al Tribunal Arbitral del Deporte. En mayo de 2025, diez clubes de Expansión MX presentaron una demanda para exigir el restablecimiento del sistema. La Federación Mexicana de Fútbol sostuvo entonces que el ascenso continuaba vigente mediante un mecanismo de certificación, aunque señaló que no existía el número suficiente de clubes certificados para concretarlo.

Posteriormente, el TAS rechazó una apelación presentada por seis clubes que buscaban una reinstalación inmediata. Aquella resolución mantuvo la situación vigente para la temporada 2025-2026, pero el escenario cambió después de que la Liga MX decidiera mantener la ausencia de ascenso y descenso en su reglamento 2026-2027.

Para los legisladores que impulsan el nuevo debate, el problema no se limita al resultado de una competición. Castañeda ha planteado que las decisiones de las organizaciones deportivas pueden tener efectos económicos y laborales que trascienden a los propios clubes, por lo que considera necesario establecer reglas generales en la legislación.

Higinio Martínez, presidente del Senado, planteó durante el foro la posibilidad de crear un fondo de compensación para los equipos que eventualmente desciendan. La propuesta buscaría amortiguar la diferencia económica entre competir en la máxima categoría y hacerlo en la Liga de Expansión.

Según cifras difundidas durante el encuentro parlamentario, un club de Liga MX genera en promedio alrededor de 63 millones de dólares anuales, frente a unos 2.2 millones de dólares de un equipo de Expansión MX. Son cifras presentadas por legisladores y no equivalen necesariamente a los ingresos de cada institución, pero muestran la magnitud de la brecha que tendría que enfrentar cualquier mecanismo de ascenso y descenso.

El senador Mauricio Vila Dosal propuso revisar modelos utilizados en otras ligas para compensar a los clubes que pierden la categoría. Durante su participación mencionó el sistema inglés de pagos de compensación por descenso y también puso sobre la mesa los requisitos de infraestructura aplicados en España e Italia como posibles referencias para discutir el modelo mexicano.

El debate también involucra a los futbolistas. Roberto Galán, portero del Atlético Morelia, afirmó durante el foro que jugadores de la Liga de Expansión han intentado hacer escuchar sus demandas y expresó preocupación por posibles represalias. Sus declaraciones representan la posición de un jugador y fueron formuladas en el contexto de la discusión parlamentaria.

La Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales también ha manifestado públicamente su desacuerdo con la eliminación del sistema. Mientras tanto, dirigentes de clubes de Expansión han reclamado que la ausencia de una vía deportiva clara hacia la Primera División dificulta la construcción de proyectos a largo plazo.

Del otro lado está uno de los argumentos centrales de los clubes de máxima categoría: la necesidad de contar con instituciones financieramente sólidas y con infraestructura suficiente. Incluso quienes respaldan la recuperación del sistema han planteado que un eventual ascenso tendría que estar acompañado de requisitos claros sobre estadios, solvencia y operación profesional.

Por ahora, la Liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol no han anunciado un cambio al reglamento vigente. La Jornada reportó que representantes de ambas instituciones fueron invitados al foro del Senado, pero no participaron en la discusión.

La propuesta legislativa abre así una nueva etapa en un conflicto que lleva varios años. Para que el ascenso y descenso regresen al fútbol mexicano no bastaría con una declaración política: tendría que definirse el alcance de una eventual reforma, su compatibilidad con la autonomía de las organizaciones deportivas y la manera de resolver las diferencias económicas entre categorías.

El balón, en este caso, está en varios terrenos al mismo tiempo. El Senado pretende discutir el marco legal; los clubes necesitan definir condiciones financieras; los jugadores reclaman una vía de desarrollo profesional y las autoridades deportivas deberán fijar su postura. Mientras esas conversaciones avanzan, la temporada 2026-2027 continúa bajo un reglamento que no contempla ascensos ni descensos entre la Liga MX y la Liga de Expansión.