Con Kast en el poder, el Chile–China Express sigue en trámite pese a los reparos planteados por Estados Unidos
Notipress.- El cambio de gobierno en Chile no cerró uno de los proyectos tecnológicos más sensibles de su relación con China. La administración de José Antonio Kast mantiene en trámite el Chile–China Express, una iniciativa iniciada durante el mandato de Gabriel Boric.
Si bien hubo un giro político entre ambas administraciones, el nuevo Ejecutivo decidió conservar abierto el procedimiento administrativo y permitir que la tramitación continúe. También mantiene vigente una discusión que involucra a Estados Unidos, China y el futuro de la infraestructura digital del Pacífico.
Louis de Grange, ministro de Obras Públicas y Telecomunicaciones, afirmó que “el tema del cable chino sigue su curso normal” y permanece en etapa administrativa. Según explicó, todavía se recopila información y existen consultas propias del proceso requerido para solicitar una concesión.
El funcionario agregó: “China y Estados Unidos son dos socios estratégicos para Chile, tremendamente importantes”. También defendió la capacidad soberana del país para tomar decisiones respecto de sus proyectos de infraestructura.
Una ruta digital entre Sudamérica y Asia
Chile–China Express busca conectar Valparaíso con Hong Kong mediante un cable submarino de fibra óptica impulsado por empresas chinas. Entre las compañías mencionadas aparecen China Mobile, HMN Technologies y Hengtong Optic-Electric, vinculadas al desarrollo de la iniciativa transpacífica.
Sus promotores plantean velocidades de hasta 16 terabits por segundo, además de mayor capacidad, fiabilidad y menores costos para la transmisión internacional de datos. Esa infraestructura también podría reforzar la posición de Chile como nodo regional para las comunicaciones entre Sudamérica y Asia.
La importancia del proyecto supera la conexión bilateral porque los cables submarinos transportan más del 95% del tráfico internacional de datos. Países como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú o Ecuador podrían utilizar rutas vinculadas con infraestructura conectada desde territorio chileno.
Chile desarrolla además el cable Humboldt junto con Google, una ruta distinta que proyecta unir Valparaíso con Australia mediante la Polinesia Francesa. La coexistencia de ambos proyectos ampliaría las opciones transpacíficas, aunque cada iniciativa mantiene su propio proceso técnico, administrativo y estratégico.
Washington mantiene sus reparos
Estados Unidos ha cuestionado el Chile–China Express por posibles riesgos relacionados con la seguridad de las telecomunicaciones y el manejo de información sensible. Brandon Judd, embajador estadounidense en Santiago, llegó a afirmar durante el cambio de mando que “el cable chino ya se acabó”.
Sin embargo, la posición expresada después por De Grange mostró que el gobierno de Kast no considera cerrado el proyecto. La administración mantiene abierta su evaluación mientras continúa el procedimiento requerido para una eventual concesión.
Washington también planteó preocupaciones sobre las obligaciones legales que pueden afectar a empresas chinas en materias de ciberseguridad e inteligencia estatal.
De Grange sostuvo además: “nosotros, por supuesto, mantenemos nuestra soberanía” y afirmó que Chile busca conservar buenas relaciones con ambas potencias. Así, el Chile–China Express continúa sin aprobación final, pero tampoco ha sido descartado por una administración distinta de aquella que inició su tramitación.

