Con menos de dos puntos entre los finalistas, los votantes de Cury, Santos y Caiado adquieren un peso decisivo rumbo al 25 de octubre
Notipress.- Brasil llegará al balotaje presidencial con una diferencia mínima entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Sin embargo, buena parte de la atención está puesta ahora en millones de votos que todavía no tienen un destino definido.
Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado quedaron fuera de la segunda vuelta, pero juntos reunieron más de ocho millones de sufragios. Esa cifra supera la diferencia obtenida por Bolsonaro sobre Lula en la primera vuelta y convierte a sus electorados en un factor clave.
El desafío para ambos finalistas será transformar afinidades ideológicas en votos efectivos. Ninguno de los tres candidatos eliminados garantiza una transferencia automática de apoyo, y sus bases muestran comportamientos políticos bastante diferentes.
Tres electorados con perfiles distintos
Augusto Cury terminó tercero con alrededor del 2,9% y construyó una candidatura de centro, crítica de la polarización entre lulismo y bolsonarismo. Su propuesta combinó disciplina fiscal y reducción del gasto público con políticas sociales centradas en educación y salud mental.
Cury resumió esa mezcla con la fórmula “cabeza capitalista y corazón socialista”. Tras la primera vuelta, evitó respaldar a cualquiera de los finalistas, dejando mayor libertad de decisión entre quienes acompañaron su candidatura.
Renan Santos quedó cuarto con cerca del 2,25% y representó una opción más claramente ubicada a la derecha. Su campaña defendió liberalismo económico, reducción del Estado, reformas fiscales y previsionales, además de una política de seguridad especialmente dura.
Santos también descartó apoyar tanto al Partido de los Trabajadores como a Flávio Bolsonaro. Esa posición refuerza el perfil independiente de un electorado identificado con el voto de protesta y menos proclive a seguir instrucciones partidarias.
Ronaldo Caiado obtuvo poco más del 2,1% y representa una centroderecha vinculada al agronegocio y la seguridad. Su trayectoria también está marcada por posiciones críticas frente al Partido de los Trabajadores y por una agenda favorable al sector agropecuario.
Aunque comparte puntos con sectores bolsonaristas, Caiado evitó anunciar un respaldo inmediato. Su definición quedó vinculada a conversaciones internas del Partido Social Democrático, una fuerza con posiciones diferentes según cada región.
Bolsonaro parte con ventaja, pero el voto sigue abierto
Una encuesta de Quaest citada tras la primera vuelta muestra mejores perspectivas para Flávio Bolsonaro entre los votantes de los tres candidatos eliminados. El senador recibiría 60% del electorado de Santos, 43% del de Caiado y 34% del de Cury.
Lula captaría proporciones menores en esos grupos, con 11% de los votantes de Santos, 19% de Caiado y 23% de Cury. Aun así, una parte importante considera votar en blanco, anular su sufragio o mantenerse fuera de las urnas.
Ese escenario impide hablar de bloques electorales completamente transferibles. Bolsonaro aparece mejor posicionado entre sectores liberales, conservadores y vinculados al agronegocio, mientras Lula puede buscar apoyos entre votantes centristas y moderados de Cury.
La abstención agrega otra variable decisiva al escenario. Más de 33 millones de electores no participaron en la primera vuelta, por lo que ambos candidatos también deberán competir por movilizar a quienes permanecieron fuera de la elección.

