México espera definición electoral de Brasil mientras advierte intentos de injerencia de la derecha internacional
Notipress.- La presidenta Claudia Sheinbaum evitó anticipar consecuencias para las alianzas de México en América Latina tras la primera vuelta presidencial de Brasil. Durante la conferencia matutina del 5 de octubre de 2026, sostuvo: “Pues hay que esperar la segunda vuelta, vamos a esperar la segunda vuelta y una vez que termine todo el proceso ya podemos dar más opinión”.
La posición se dio después de que el candidato derechista Flávio Bolsonaro obtuviera 47,3% de los votos frenta al 44,87% que sacó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Ninguno superó el 50% necesario para ganar de manera directa, por lo que ambos candidatos disputarán la presidencia el próximo 25 de octubre.
El respaldo popular como principal defensa
Ante la posibilidad de que un cambio de gobierno en Brasil reduzca el número de aliados políticos de México en la región, Sheinbaum llevó la discusión al ámbito interno y colocó el respaldo ciudadano como eje de estabilidad para su administración.
“Nuestro principal aliado es el pueblo de México. Mientras estemos cerca del pueblo, representando al pueblo y gobernando por el pueblo y para el pueblo, no va a haber problema ninguno en México”, afirmó.
Ante una pregunta sobre el avance de fuerzas de derecha en América Latina, la mandataria rechazó emitir una valoración sobre Brasil y concentró su respuesta en el escenario mexicano. En ese sentido, presentó una caracterización crítica de la derecha como corriente política.
“La derecha es un movimiento político, una ideología que está contra el pueblo, no defiende al pueblo, defiende intereses económicos, defiende la supremacía de unos sobre otros, defiende el racismo, defiende el clasismo”, lanzó.
Sheinbaum contrapuso esa visión con el proyecto de su gobierno, al que definió como humanista y sustentado en la historia política y social de México. También señaló como condiciones para conservar la confianza ciudadana mantenerse cerca de la población, evitar la corrupción y no caer en actos de soberbia.
Presuntos intentos de intervención en México
La mandataria abordó la posibilidad de que actores extranjeros busquen influir en la elección presidencial mexicana de 2030. Ante ese escenario, la presidenta afirmó que existen sectores internacionales interesados en intervenir en la política nacional.
“Pues la derecha internacional sí, sí quiere intervenir. Pues lo hemos estado denunciando permanentemente”, señaló.
Sin embargo, la mandataria hizo una distinción respecto del gobierno estadounidense y evitó atribuir directamente esa intención al presidente Donald Trump.
“He dicho que no necesariamente es el presidente, pero hay grupos muy de derecha en ese gobierno que no quieren a México y que no quieren a los pueblos y que buscan que cambie el gobierno en México”.
Frente a esas presiones, Sheinbaum sostuvo que la respuesta de su gobierno debe concentrarse en mantener respaldo interno y evitar que actores externos influyan en la política nacional. Asimismo, descartó involucrarse en una eventual reorganización de las fuerzas progresistas de América Latina y afirmó que su prioridad es gobernar México. Para explicar su postura, citó al expresidente Andrés Manuel López Obrador: “la mejor política exterior es la interior”. En el caso de que Bolsonaro gane las elecciones de Brasil, México pasaría a ser la única potencia regional de izquierda.

