5 consejos para verificar contenido Un video puede ser auténtico y aun así transmitir una idea equivocada si circula con otra fecha, lugar o descripción

Notipress.- Un video alarmante llega al chat familiar y parece suficientemente convincente para reenviarlo. Después resulta que ocurrió años atrás, corresponde a otro país o las imágenes no muestran lo que afirmaba el mensaje. Para reducir ese riesgo, la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad compartió cinco consejos para verificar contenidos antes de difundirlos.

Las recomendaciones provienen de Siboney Flores y Samedi Aguirre, especialistas que participaron en el reporte El ecosistema de la desinformación sobre migración en México 2025. La investigación analizó 112,919 publicaciones de X, TikTok y YouTube y seleccionó 411 para una revisión individual según su riesgo y alcance. Entre los problemas detectados estuvieron la reutilización de imágenes antiguas y la circulación de videos sin contexto.

El primer paso es identificar quién publicó originalmente el contenido. Que una imagen, mensaje o video llegue de una persona de confianza, acumule reproducciones o haya sido reenviado muchas veces no demuestra su veracidad. Cuando solo existe una captura de pantalla, conviene buscar la publicación original, comprobar si identifica al autor y revisar si ofrece una fuente que pueda corroborarse.

También es necesario verificar la fecha y el lugar. Una imagen auténtica puede utilizarse para acompañar una historia falsa si se presenta como registro de otro acontecimiento. Herramientas como Google Lens pueden ayudar a localizar publicaciones anteriores de una imagen, mientras que letreros, nombres de calles y otros elementos visibles pueden aportar pistas sobre dónde ocurrió la escena.

En los videos, buscar la versión completa permite revisar qué sucedió antes y después de un fragmento. Un recorte puede modificar el sentido de una declaración, mientras que la sustitución del audio por música, subtítulos o una narración puede alterar la interpretación. Por ello, otra comprobación consiste en localizar el audio original y contrastar si coincide con lo que afirma la publicación.

Las señales visuales o sonoras tampoco permiten concluir por sí solas que un contenido fue generado con inteligencia artificial. Manos extrañas, movimientos poco naturales o voces robóticas pueden despertar sospechas, pero la verificación requiere además revisar procedencia y contexto. Del mismo modo, una imagen convincente no garantiza autenticidad.

“Un video puede ser auténtico y estar presentado con un contexto incorrecto. Verificar si fue creado con IA es solo una parte del proceso: también hay que comprobar cuándo ocurrió, dónde ocurrió y si la descripción coincide con lo que muestran las imágenes”, explicó Flores.

La reacción emocional constituye otra señal para detener el reenvío y comprobar la información. Aguirre señaló que la desinformación puede exacerbar emociones como miedo, indignación o esperanza y favorecer decisiones basadas en esa reacción. Sentir una emoción intensa no significa que un contenido sea falso, pero puede funcionar como una advertencia para verificarlo antes de compartirlo.

Si la información falsa ya fue difundida, la recomendación es corregirla en el mismo chat o red social y acompañar la aclaración con una fuente verificable. Antes de reenviar cualquier contenido, tres preguntas permiten orientar la revisión: de dónde salió, cuándo ocurrió y qué información lo confirma.