La nueva red de atención primaria comenzará a operar gradualmente en enero de 2027 en 24 entidades federalizadas al IMSS Bienestar y atenderá a cualquier persona sin importar su derechohabiencia.

El Gobierno de México pondrá en marcha a partir de enero de 2027 una red de 12 mil 750 consultorios del Servicio Universal de Salud (SUS), con el propósito de ampliar la atención médica de primer contacto y reducir la saturación que actualmente enfrentan los Centros de Salud.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que estos espacios estarán dirigidos principalmente a personas que requieran atención por padecimientos que no sean considerados graves. La idea, señaló, es que cualquier persona pueda acudir directamente a uno de estos consultorios y recibir atención médica gratuita, independientemente de si cuenta con IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar o alguna otra institución de seguridad social.

“Se trata de, si no hay una enfermedad grave, poder acudir directamente al consultorio”, explicó la mandataria durante su conferencia matutina. El modelo contempla que, cuando el personal médico detecte una situación que requiera atención de mayor complejidad, el paciente sea canalizado a un Centro de Salud o, cuando corresponda, a un hospital.

El proyecto no pretende que los nuevos consultorios sustituyan a las unidades médicas existentes. Su objetivo es establecer un primer punto de contacto que permita resolver padecimientos frecuentes, detectar oportunamente señales de alarma y determinar la ruta que deberá seguir cada paciente.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud, la red busca incorporar alrededor de 50 millones de consultas adicionales al año a las cerca de 200 millones que actualmente brindan las instituciones participantes. Con ello, el Gobierno federal pretende ampliar la capacidad de atención primaria y acercarla a comunidades que actualmente enfrentan mayores dificultades para acceder a los servicios médicos.

Los consultorios podrán instalarse en Casas de Salud municipales que se encuentren en desuso, espacios públicos, lugares de trabajo y otros inmuebles que puedan ser adecuados para este propósito. La presidenta señaló que durante los últimos meses de 2026 se realizarán los trabajos de acondicionamiento y equipamiento necesarios.

Además, los consultorios contarán con conexión a internet, computadora y expediente médico electrónico. La intención es que la información clínica pueda ser consultada y compartida entre las instituciones participantes, evitando que el paciente tenga que comenzar nuevamente su historial cada vez que sea referido a otra unidad médica.

El director general del IMSS Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, explicó que uno de los principios del modelo será el denominado “cero rechazos”. Esto significa que las personas que acudan deberán ser recibidas, valoradas y orientadas, aun cuando no sean derechohabientes de la institución responsable de la unidad.

El modelo contempla también criterios homologados para determinar qué padecimientos pueden ser atendidos en el consultorio y cuáles requieren referencia a una unidad de mayor capacidad. Asimismo, se prevé disponer de medicamentos e insumos, pruebas de laboratorio y herramientas digitales para dar seguimiento a los pacientes.

Sheinbaum informó que inicialmente el programa operará en los 24 estados que ya se encuentran federalizados al IMSS Bienestar. Sin embargo, las entidades que todavía no forman parte de este esquema podrán solicitar a la Secretaría de Salud su incorporación.

La puesta en marcha de los consultorios requerirá también una nueva plantilla de personal. La convocatoria para médicos, médicas, enfermeras, enfermeros y técnicos auxiliares permanecerá abierta hasta el 14 de octubre. Según los datos presentados por las autoridades, más de 73 mil profesionales de la salud ya se habían postulado desde que comenzó el proceso el 14 de septiembre.

Mientras se prepara esta nueva red, las autoridades también avanzan en la adecuación física de los espacios. El subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark García Dobarganes, informó que las asambleas comunitarias comenzaron el 2 de octubre y continuarán hasta el 25 de octubre.

Estas reuniones tienen como propósito que las propias comunidades participen en la definición de las necesidades de cada inmueble y en la aplicación de los recursos destinados a su adecuación. El planteamiento oficial es que el proceso se realice bajo criterios de transparencia y mediante acuerdos comunitarios.

El nuevo esquema de atención primaria estará acompañado por los resultados del programa Salud Casa por Casa, que también fue presentado durante la conferencia matutina.

La secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, informó que este programa ha proporcionado más de 27 millones de consultas médicas domiciliarias gratuitas a personas adultas mayores y personas con discapacidad. De ese total, más de 12 millones corresponden a primeras visitas, alrededor de 8.3 millones a segundas consultas y cerca de 6 millones a terceras visitas.

Las autoridades señalaron además que el personal médico y de enfermería ha visitado alrededor de 10 millones de hogares. Las visitas no se limitan a una revisión general, sino que permiten detectar padecimientos que requieren seguimiento y canalizar a los pacientes hacia las instituciones correspondientes.

Entre los principales problemas identificados se encuentran enfermedades crónico-degenerativas como hipertensión y diabetes. De acuerdo con los datos presentados por el Gobierno federal, miles de pacientes detectados durante las visitas han sido referidos al IMSS, IMSS Bienestar, ISSSTE y Pemex para recibir atención y seguimiento.

El subsecretario de Bienestar, Jesús Salvador Valencia Guzmán, detalló que, en el caso de la hipertensión, el IMSS ha recibido a más de 568 mil 800 pacientes derivados del programa, mientras que el IMSS Bienestar registra alrededor de 117 mil, el ISSSTE 161 mil y Pemex 5 mil 600.

En diabetes, las cifras reportadas corresponden a más de 147 mil pacientes canalizados al IMSS, alrededor de 37 mil al IMSS Bienestar, 40 mil 500 al ISSSTE y aproximadamente 500 a Pemex.

El Gobierno federal plantea que ambos mecanismos —los consultorios del Servicio Universal de Salud y Salud Casa por Casa— funcionen de manera complementaria. Mientras el primero busca acercar un punto de atención médica a las comunidades, el segundo permite identificar desde los hogares a personas que necesitan valoración, tratamiento o seguimiento.

El reto será convertir esta expansión de infraestructura y personal en una red que realmente reduzca los tiempos de espera y mejore la capacidad de resolución del primer nivel. La apertura de 12 mil 750 consultorios representa una ampliación considerable, pero su funcionamiento dependerá también de la disponibilidad efectiva de médicos, medicamentos, equipo, conectividad y mecanismos de referencia.

La meta planteada por el Gobierno federal es que, a partir de enero de 2027, cualquier persona pueda encontrar un primer punto de atención sin que su condición laboral o derechohabiencia sea un obstáculo. El desafío, a partir de entonces, será garantizar que esa promesa de acceso universal se traduzca en atención oportuna y en una ruta médica que no deje a los pacientes a medio camino.