Las 19 instituciones que integran el Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico del Estado de Yucatán acordaron avanzar en una convocatoria de transferencia de conocimiento y analizaron proyectos de colaboración en oceanografía y cómputo de alto rendimiento.
Yucatán busca convertir la capacidad científica instalada en el estado en soluciones concretas para sus principales desafíos sociales, ambientales y productivos. Durante la segunda sesión ordinaria del Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico del Estado de Yucatán, las 19 instituciones que integran este organismo acordaron trabajar en una convocatoria específica para impulsar la transferencia de conocimiento y tecnología.
El encuentro reunió a instituciones de educación superior y centros de investigación con el propósito de fortalecer la colaboración interinstitucional y vincular la generación de conocimiento con las necesidades del territorio. La estrategia plantea aprovechar infraestructura, especialistas y proyectos científicos existentes para generar aplicaciones con impacto directo en los sectores público, privado y social.
Mirna Manzanilla Romero, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación de Yucatán y presidenta del Siidetey, señaló que las prioridades estatales mantienen coincidencias con los objetivos del Plan México y con las líneas estratégicas del Renacimiento Maya impulsado por el gobernador Joaquín Díaz Mena.
La funcionaria identificó cinco áreas con potencial para concentrar esfuerzos: agrobiotecnología, energías renovables, agua y ambiente, biomedicina tropical y tecnologías digitales. Explicó que la transferencia de conocimiento tiene una dimensión principalmente social, mientras que la transferencia tecnológica puede fortalecer las actividades económicas y productivas.
Oceanografía para atender los desafíos de las costas
Uno de los temas abordados durante la sesión fue la posibilidad de ampliar la colaboración en investigación oceanográfica. Daniel Pech Pool, investigador de El Colegio de la Frontera Sur, presentó las capacidades y oportunidades vinculadas con el Laboratorio Nacional Conahcyt de Oceanografía, instalado en el Cinvestav Unidad Mérida.
Entre las líneas de colaboración se encuentra el monitoreo de las costas y mares mexicanos, una tarea especialmente relevante para un estado con una extensa zona litoral. También se planteó estudiar bacterias marinas capaces de degradar hidrocarburos, una línea de investigación que podría contribuir al desarrollo de alternativas para enfrentar procesos de contaminación en ecosistemas marinos.
La incorporación de estas capacidades a una agenda interinstitucional permitiría relacionar la investigación científica con problemas ambientales concretos, particularmente aquellos asociados con la conservación de ecosistemas costeros, la calidad del agua y el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos.
Yucatán busca participar en el proyecto de supercómputo Coatlicue
La segunda gran oportunidad de colaboración analizada durante la reunión estuvo relacionada con el supercómputo. José Gabriel Merino Hernández, director del Cinvestav Unidad Mérida, informó sobre las gestiones para que Yucatán pueda participar en el proyecto nacional Coatlicue mediante uno de sus nodos.
Coatlicue forma parte de la estrategia federal para ampliar las capacidades de México en cómputo de alto rendimiento e inteligencia artificial. El proyecto busca articular infraestructura y capacidades académicas para procesar grandes volúmenes de información y atender problemas científicos, tecnológicos y públicos de alta complejidad.
La participación de Yucatán permitiría fortalecer las herramientas disponibles para investigadores e instituciones de educación superior del estado, además de facilitar proyectos que requieran procesamiento intensivo de datos. Merino Hernández invitó a las instituciones del Siidetey a conocer las posibilidades de colaboración y a identificar proyectos que puedan beneficiarse de esta infraestructura.
La estrategia nacional de supercómputo también contempla la articulación de instituciones académicas y centros públicos de investigación. En ese contexto, la eventual incorporación de capacidades yucatecas permitiría ampliar la colaboración regional en áreas como inteligencia artificial, modelación científica, análisis de datos y simulaciones computacionales.
De la investigación a soluciones para el territorio
Para la Secihti, el reto consiste en evitar que las capacidades científicas permanezcan aisladas dentro de las instituciones. La apuesta es establecer mecanismos que permitan identificar problemas, vincular especialistas y convertir resultados de investigación en aplicaciones útiles para la sociedad y la economía.
La agenda definida durante la sesión incorpora tanto sectores estratégicos para el desarrollo estatal como nuevas oportunidades de colaboración. Agrobiotecnología, energía, agua, medio ambiente, biomedicina y tecnologías digitales se suman así a proyectos relacionados con oceanografía y supercómputo.
El siguiente paso será avanzar en la construcción de la convocatoria de transferencia de conocimiento y tecnología, mientras las instituciones participantes identifican proyectos y capacidades susceptibles de integrarse a una agenda común. Con ello, el Siidetey busca consolidar una red científica estatal orientada no solamente a generar conocimiento, sino también a utilizarlo para atender problemas específicos de Yucatán.


