La Comisión Económica para América Latina y el Caribe advierte que la región enfrenta un nuevo escenario internacional marcado por rupturas y plantea fortalecer las instituciones, impulsar la integración y aprovechar la transformación digital para superar sus principales obstáculos de desarrollo.

Santiago de los Caballeros.— América Latina y el Caribe necesitan una nueva etapa de integración y mayores capacidades institucionales para enfrentar el cambio en el escenario geopolítico mundial, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe durante su cuadragésimo primer período de sesiones, que se celebra esta semana en República Dominicana.

El organismo presentó el documento Gestión de las transformaciones en una era de rupturas, en el que plantea 11 transformaciones indispensables para que los países de la región avancen hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible.

El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, señaló que las nuevas condiciones internacionales representan un cambio significativo para las economías latinoamericanas. Frente a este escenario, sostuvo, la región necesita definir con claridad las transformaciones que requiere y desarrollar las capacidades necesarias para ejecutarlas.

La CEPAL identifica como activos estratégicos de América Latina y el Caribe sus recursos naturales, biodiversidad, minerales críticos, capacidades productivas, talento humano y un mercado regional de más de 600 millones de personas. Sin embargo, advierte que la disponibilidad de estos recursos no garantiza por sí misma mejores niveles de desarrollo.

El organismo considera que buena parte de los países de la región permanece atrapada en tres problemas estructurales: una baja capacidad para crecer, elevados niveles de desigualdad acompañados de una débil cohesión social y capacidades institucionales insuficientes.

Instituciones para gestionar el cambio

Ante estas dificultades, la CEPAL coloca el fortalecimiento institucional en el centro de su propuesta. El documento plantea desarrollar las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas de los Estados, conocidas como capacidades TOPP, para mejorar la formulación y ejecución de políticas públicas.

La propuesta también destaca la importancia de la gobernanza, el diálogo social y la capacidad de construir acuerdos. Para el organismo regional, las transformaciones económicas y sociales no dependen únicamente de definir objetivos, sino de contar con instituciones capaces de convertirlos en políticas sostenidas y efectivas.

Entre las áreas prioritarias se encuentra la transformación digital y el aprovechamiento de la inteligencia artificial. La CEPAL plantea que estas tecnologías pueden contribuir a superar la denominada trampa de bajo crecimiento, siempre que su incorporación esté acompañada por políticas productivas, inversión y fortalecimiento de las capacidades nacionales.

Una nueva etapa de integración regional

La integración latinoamericana ocupa otro de los lugares centrales en la agenda. La CEPAL considera que el nuevo contexto internacional hace necesario profundizar la cooperación entre los países para ampliar mercados, fortalecer cadenas productivas y aprovechar de manera conjunta las oportunidades que ofrece la transformación económica mundial.

Durante la reunión de este jueves se desarrolló precisamente una mesa dedicada a definir una nueva etapa de integración regional. En ella participaron representantes de México, Brasil, Barbados, República Dominicana, Jamaica y otros países, así como autoridades de organismos regionales.

El planteamiento parte de que una región más coordinada puede aprovechar mejor sus recursos y capacidades frente a un escenario internacional caracterizado por una mayor fragmentación y por cambios en las relaciones comerciales, tecnológicas y financieras.

Macroeconomía y finanzas públicas

La CEPAL también propone avanzar hacia una macroeconomía orientada al desarrollo, acompañada de una política fiscal sólida. El objetivo es generar condiciones que permitan sostener la inversión pública y privada sin comprometer la estabilidad de las finanzas públicas.

Esta discusión será abordada durante la jornada de cierre del encuentro, junto con temas relacionados con las políticas de desarrollo productivo y la capacidad de los Estados para gestionar las transformaciones económicas.

El documento presentado por la CEPAL da continuidad a los debates de su período de sesiones anterior, celebrado en 2024, cuando la organización concentró su análisis en el crecimiento, la reducción de la desigualdad y la sostenibilidad ambiental. En esta nueva etapa, el organismo coloca el énfasis en la transformación digital, la integración regional y una macroeconomía para el desarrollo.

El cuadragésimo primer período de sesiones de la CEPAL reúne del 7 al 9 de octubre en Santiago de los Caballeros a representantes de los 45 Estados miembros y 14 miembros asociados del organismo. La reunión constituye el principal encuentro bienal de la comisión regional de Naciones Unidas.

Para la CEPAL, la nueva etapa geopolítica no solo plantea riesgos para América Latina y el Caribe. También abre oportunidades que dependerán de la capacidad de los países para coordinarse, fortalecer sus instituciones y transformar sus recursos estratégicos en mayor productividad, inclusión social y desarrollo sostenible.