Guerra con Irán deja 81 aeronaves estadounidenses perdidas o dañadas, según informe del Congreso
Notipress.- El Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos (CRS) documentó 81 aeronaves militares reportadas como perdidas o dañadas durante las operaciones estadounidenses contra Irán iniciadas el 28 de febrero de 2026. El balance incluye aviones de combate, aeronaves de apoyo, helicópteros y drones, de acuerdo con el informe U.S. Aircraft Combat Losses in Operation Epic Fury: Considerations for Congress, actualizado el 5 de octubre de 2026.
NotiPress tuvo acceso al documento elaborado por los analistas Jennifer DiMascio y Daniel M. Gettinger, el cual reúne información procedente de reportes periodísticos, declaraciones del Departamento de Defensa y del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), así como de la oficina del inspector general del Departamento de Defensa.
El CRS advierte que el número de aeronaves podría modificarse debido a factores como la clasificación de información, la continuidad de las operaciones militares y la atribución de los incidentes. También precisa que algunas unidades dañadas pudieron regresar al servicio activo.
Entre las aeronaves afectadas figuran 12 cazas F-15E Strike Eagle. Según el informe, CENTCOM reportó la destrucción de tres de estos aviones por fuego amigo sobre Kuwait el 2 de marzo y la pérdida de otro sobre Irán el 5 de abril. Posteriormente, reportes periodísticos señalaron que ocho F-15 sufrieron daños leves durante un ataque iraní contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, y fueron reincorporados al servicio.
El balance también incluye un caza F-35A Lightning II, cuya afectación fue reportada el 19 de marzo. De acuerdo con la información recopilada por el CRS, la aeronave sufrió daños por fuego terrestre iraní mientras operaba sobre territorio de Irán.
A estos casos se suman dos aviones de ataque A-10 Thunderbolt II. Uno fue alcanzado por fuego enemigo y se estrelló, mientras otro resultó gravemente dañado durante un ataque contra la base Muwaffaq Salti, según los reportes citados.
Drones y aeronaves de apoyo figuran entre las pérdidas
La categoría con mayor número de unidades afectadas corresponde a los drones MQ-9 Reaper, con al menos 45 pérdidas reportadas. El informe retoma información publicada el 13 de agosto de 2026, basada en declaraciones de tres funcionarios estadounidenses.
También registra tres drones MQ-1 y un MQ-4C Triton. En este último caso, la pérdida se relacionó con un accidente, lo cual muestra que el balance no corresponde exclusivamente a aeronaves derribadas por fuerzas iraníes.
Entre las aeronaves de apoyo aparecen siete KC-135 Stratotanker utilizadas para reabastecimiento de combustible en vuelo. El 12 de marzo, CENTCOM informó de un incidente que involucró dos unidades: una se estrelló en Irak, con la muerte de sus seis tripulantes, y otra realizó un aterrizaje de emergencia.
Adicionalmente, cinco KC-135 habrían resultado dañados en tierra durante un ataque iraní contra la base aérea Prince Sultan, en Arabia Saudita, de acuerdo con un reporte del 14 de marzo citado por el CRS.
En esa misma instalación se reportaron daños a un E-3 Sentry, aeronave empleada para alerta temprana y control aéreo. El informe recoge una publicación del 28 de marzo sobre el incidente y otra del 15 de septiembre que señaló que el aparato recibió un impacto directo.
La relación también comprende dos MC-130J Commando II destruidos deliberadamente durante operaciones de búsqueda y rescate de la tripulación de un F-15E derribado, además de un helicóptero HH-60W Jolly Green II que sufrió daños durante esas maniobras.
Otros incidentes documentados incluyen un helicóptero AH-64 Apache derribado sobre el estrecho de Ormuz, cuatro AH-6 Little Bird destruidos por fuerzas estadounidenses durante operaciones de rescate y un MH-60 Sea Hawk accidentado sobre el mar Arábigo.
Congreso examina posibles consecuencias presupuestarias y militares
Además del inventario de aeronaves, el documento identifica asuntos que podrían requerir supervisión legislativa, entre ellos los costos de reemplazo, la disponibilidad de equipos y la capacidad de la industria estadounidense para reponer unidades.
Según el CRS, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estimó en septiembre de 2026 que las pérdidas de equipamiento registradas hasta el 1 de agosto podrían representar entre 1.900 y 3.300 millones de dólares, dependiendo de los planes del Departamento de Defensa para adquirir reemplazos.
Esta estimación corresponde a pérdidas de equipamiento militar en general y no debe interpretarse como el costo exclusivo de las 81 aeronaves.
El informe plantea que el Congreso podría examinar si los daños o pérdidas de plataformas especializadas, como el E-3 Sentry, generan vacíos de capacidad o incrementan riesgos para otras operaciones militares.
También identifica la necesidad de evaluar los tiempos de fabricación, las cadenas de suministro y las posibles limitaciones industriales para sustituir equipos afectados. Estas consideraciones incluyen la competencia entre los requerimientos militares estadounidenses y otros compromisos de producción.
Finalmente, el CRS señala que los incidentes podrían motivar una revisión de las amenazas enfrentadas por las fuerzas estadounidenses, así como de sus equipos, tácticas y procedimientos operativos.
El balance de 81 aeronaves constituye, por tanto, una recopilación de pérdidas y daños reportados, no una cifra definitiva de aparatos destruidos en combate. Su evolución dependerá de la información adicional que se haga pública sobre las operaciones contra Irán.


