El huracán Simón alcanzó la categoría 4 y amenaza a las comunidades costeras de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit con vientos destructivos, oleaje elevado y lluvias extraordinarias. El aeropuerto de Puerto Vallarta suspendió operaciones hasta el lunes, mientras las autoridades activaron evacuaciones preventivas, cerraron puertos y ordenaron la suspensión de actividades no esenciales.

El huracán Simón mantiene en alerta a varios estados del Pacífico mexicano debido a su intensidad y trayectoria cercana a la costa occidental del país. El ciclón se fortaleció rápidamente hasta alcanzar la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, lo que llevó a las autoridades federales y estatales a reforzar las medidas de prevención para proteger a la población y reducir los riesgos de inundaciones, deslaves y daños por viento.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó el sábado 10 de octubre que el fenómeno registraba vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora, con rachas de hasta 295 kilómetros por hora. En uno de sus reportes de ese día, el centro del huracán se ubicaba a unos 185 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo, Colima, mientras avanzaba hacia el norte.

Durante las primeras horas del domingo, Simón continuaba amenazando la franja costera entre Colima y Jalisco. Aunque su centro permanecía mar adentro, las bandas de lluvia, el viento y el oleaje ya representaban un peligro para las localidades cercanas al litoral. Las autoridades advirtieron que no era necesario que el ojo del ciclón tocara tierra para que se produjeran afectaciones graves.

Puerto Vallarta suspende operaciones aeroportuarias

El Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) anunció la suspensión temporal de las operaciones del Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta a partir de las 18:00 horas del sábado 10 de octubre, con una reapertura prevista para las 8:00 horas del lunes 12, sujeta a las condiciones meteorológicas y a las inspecciones de seguridad correspondientes.

La medida implicó la cancelación de los vuelos programados después de las 17:00 horas del sábado y de las operaciones previstas para el domingo. El grupo aeroportuario pidió a los pasajeros no acudir a la terminal y mantenerse en lugares seguros, como sus hoteles o los refugios habilitados por las autoridades.

Puerto Vallarta es uno de los principales destinos turísticos de Jalisco, por lo que la suspensión de vuelos afecta tanto a visitantes como a residentes que tenían previsto desplazarse durante el fin de semana. La reapertura dependerá de que las instalaciones puedan operar sin poner en riesgo a pasajeros, trabajadores y tripulaciones.

Además del cierre aeroportuario, el Gobierno de Jalisco suspendió el transporte público hasta nuevo aviso y restringió la navegación en Puerto Vallarta. También se suspendieron las actividades no esenciales en municipios de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit para reducir la circulación de personas durante las horas de mayor peligro.

Cierran puertos y activan medidas de emergencia

La Secretaría de Marina restringió la navegación en los puertos de Manzanillo, Colima; San Blas, Nayarit, y Lázaro Cárdenas, Michoacán. Estas medidas buscan evitar accidentes marítimos ante el incremento del oleaje, las corrientes intensas y las condiciones adversas para embarcaciones pesqueras, turísticas y comerciales.

En las zonas costeras, elementos de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y los cuerpos de Protección Civil participaron en labores preventivas, vigilancia y apoyo a las comunidades vulnerables. También se habilitaron refugios temporales y comenzaron evacuaciones en localidades expuestas a inundaciones, marejadas y posibles deslaves.

La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la población de los estados amenazados permanecer resguardada y seguir las indicaciones de las autoridades. El llamado incluyó evitar desplazamientos innecesarios y no acercarse a playas, ríos, arroyos o zonas susceptibles a inundaciones.

Las medidas preventivas se intensificaron especialmente en los municipios costeros de Jalisco y Colima, donde se esperaba que el ciclón generara algunos de sus efectos más severos. Las autoridades también mantuvieron bajo vigilancia las zonas montañosas, debido al riesgo de deslizamientos de tierra provocados por las precipitaciones acumuladas.

Prevén lluvias extraordinarias e inundaciones

Conagua advirtió que la circulación del huracán podía ocasionar lluvias extraordinarias, superiores a los 250 milímetros, en regiones de Michoacán y Colima, además de precipitaciones torrenciales en zonas de Jalisco. También se pronosticaron lluvias intensas en partes de Guerrero y muy fuertes en el sur de Nayarit.

Las precipitaciones previstas podían provocar el desbordamiento de ríos y arroyos, inundaciones en zonas urbanas, encharcamientos y deslaves en áreas montañosas. A estos peligros se sumaban vientos intensos, oleaje elevado y una posible marea de tormenta, capaces de afectar viviendas, caminos, infraestructura costera y actividades económicas.

Los pronósticos también contemplaban olas de entre seis y ocho metros en sectores de las costas de Jalisco y Colima, así como oleaje de entre cuatro y seis metros en partes del litoral de Michoacán. Estas condiciones representan un riesgo importante para quienes se encuentren cerca de la costa, incluso en sitios donde no se registren vientos máximos del huracán.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que las lluvias podían prolongarse hasta el lunes y agravar las inundaciones existentes. En las zonas de terreno accidentado, la saturación del suelo podía incrementar la probabilidad de deslaves y derrumbes.

Un ciclón de rápida intensificación

Simón evolucionó rápidamente durante la semana. El sistema se formó como tormenta tropical y posteriormente se intensificó hasta convertirse en huracán, antes de alcanzar la categoría 4 durante la madrugada del sábado 10 de octubre.

La rapidez de su fortalecimiento redujo el tiempo disponible para completar algunas medidas de preparación, por lo que las autoridades insistieron en la importancia de atender los avisos meteorológicos y las instrucciones de evacuación.

Para el domingo 11 de octubre, los reportes de Reuters y The Associated Press señalaban que el centro del huracán continuaba frente a la costa occidental mexicana, con efectos de lluvia e inundaciones ya registrados en Manzanillo. Su trayectoria mantenía bajo amenaza a la región de Puerto Vallarta y a las comunidades situadas entre el litoral y la Sierra Madre.

Las autoridades advirtieron que la cercanía del ciclón podía mantener condiciones peligrosas durante el domingo y el lunes, incluso si el centro no ingresaba directamente a tierra. Por ello, recomendaron conservar las medidas de protección hasta que los organismos de emergencia confirmaran que el riesgo había disminuido.