Sonora registró en 2023 la tasa más alta de mortalidad por cáncer de mama entre las entidades mexicanas, con 27.5 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años y más, según el INEGI. Ante este panorama, Sylvana Beltrones Sánchez, presidenta de la Fundación Beatriz Beltrones, advirtió que en el estado se realizan alrededor de 4 mil mastografías al año frente a una población estimada de 460 mil mujeres en edad de riesgo.

La detección oportuna del cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en Sonora. En el marco de Octubre Rosa, la presidenta de la Fundación Beatriz Beltrones, Sylvana Beltrones Sánchez, alertó sobre las limitaciones en la atención preventiva y la necesidad de ampliar el acceso a estudios de diagnóstico para las mujeres de la entidad.

En entrevista, la representante de la organización señaló que las cifras de mortalidad y la limitada disponibilidad de mastografías evidencian la necesidad de fortalecer las campañas de prevención, el equipamiento médico y la capacidad de atención de las instituciones públicas.

Los datos oficiales respaldan la preocupación por la mortalidad en el estado. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que, durante 2023, Sonora tuvo una tasa de 27.5 muertes por cáncer de mama por cada 100 mil mujeres de 20 años y más, por encima de la tasa nacional de 17.9. Estas cifras corresponden a ese año y no deben interpretarse como una medición definitiva de la situación en 2026.

La cobertura de mastografías, uno de los principales retos

Beltrones Sánchez indicó que en Sonora se realizan aproximadamente 4 mil mastografías anuales, mientras que alrededor de 460 mil mujeres se encuentran en el grupo de edad que la fundación considera prioritario para la prevención y detección de la enfermedad.

La comparación muestra una brecha importante entre la cantidad de estudios señalada por la organización y el tamaño de la población que requiere atención preventiva. Sin embargo, la cifra de 4 mil mastografías no equivale necesariamente al total de estudios realizados por todas las instituciones públicas y privadas del estado, por lo que se requiere información oficial desglosada para establecer la cobertura real.

La presidenta de la fundación sostuvo que también existen carencias de infraestructura, equipamiento, insumos y medicamentos que dificultan el diagnóstico y tratamiento. Añadió que algunas pacientes reciben la confirmación de la enfermedad cuando el cáncer ya se encuentra en etapas avanzadas, lo que puede limitar las opciones terapéuticas.

La detección temprana es fundamental porque permite identificar alteraciones antes de que aparezcan síntomas evidentes. La mastografía es una herramienta central para detectar lesiones mamarias, aunque la edad de inicio, la periodicidad y la necesidad de otros estudios deben determinarse de acuerdo con las recomendaciones médicas y las características de cada paciente.

Solicitan campañas permanentes y un registro nacional de cáncer

Entre las medidas que considera necesarias, Beltrones Sánchez mencionó el fortalecimiento de las campañas de prevención, una mayor transparencia en las plataformas oficiales y la creación de un registro nacional de cáncer que permita conocer con mayor precisión la incidencia de la enfermedad, su distribución por edades y los resultados de los tratamientos.

Un registro de este tipo facilitaría el seguimiento de los casos y la elaboración de políticas públicas basadas en información epidemiológica. También contribuiría a identificar tendencias, evaluar la capacidad de los servicios médicos y determinar en qué regiones se necesitan más recursos para el diagnóstico y la atención.

La representante de la fundación expresó preocupación por los casos de mujeres menores de 40 años que han presentado síntomas compatibles con cáncer de mama. Aunque la enfermedad es más frecuente en edades mayores, también puede aparecer en mujeres jóvenes, por lo que cualquier cambio sospechoso requiere valoración médica.

La organización considera que las estrategias de prevención deben mantenerse durante todo el año y no concentrarse únicamente en octubre. Además, plantea que las campañas deben llegar a comunidades rurales, donde la distancia a los centros médicos y los gastos de traslado pueden convertirse en obstáculos para acceder a estudios especializados.

El traslado y los permisos laborales también influyen

Beltrones Sánchez propuso facilitar el transporte de mujeres que viven en zonas rurales para que puedan acudir a realizarse mastografías y otros estudios. También insistió en la conveniencia de establecer un día con goce de sueldo para que las trabajadoras puedan acudir a sus revisiones médicas sin perder ingresos.

Estas propuestas buscan atender barreras que no dependen exclusivamente de la disponibilidad de equipos médicos. Los costos de traslado, las responsabilidades familiares y los horarios laborales pueden retrasar la búsqueda de atención, incluso cuando una mujer reconoce la importancia de realizarse una revisión.

La detección oportuna requiere, por tanto, combinar información accesible, servicios médicos disponibles, personal capacitado y mecanismos que faciliten la asistencia a las consultas. En los casos en que se identifica una anomalía, también es indispensable que existan rutas de referencia para completar los estudios diagnósticos e iniciar el tratamiento sin demoras innecesarias.

La Fundación Beatriz Beltrones mantiene actividades durante todo el año

La Fundación Beatriz Beltrones desarrolla campañas de sensibilización, talleres de autoexploración y jornadas de detección, además de ofrecer mastografías y pruebas de Papanicolaou gratuitas mediante sus programas de atención. La organización también proporciona apoyos complementarios, como pelucas oncológicas para pacientes que atraviesan tratamientos contra el cáncer.

Según información de la propia fundación, desde el inicio de sus actividades ha realizado cientos de miles de estudios y participado en jornadas de atención en distintos municipios de Sonora. Durante Octubre Rosa intensifica sus acciones de difusión y busca reunir recursos mediante la colaboración de empresas, comercios y ciudadanos.

Para la edición de 2026, diversos establecimientos se sumaron a las llamadas ventas rosas, mediante las cuales destinan una parte de sus ingresos a apoyar las actividades de la organización. Entre los negocios participantes se encuentran Honoré Panadería, Palominos, Dogos del Miami, El Mono Pizzas a la Leña y Qué Rollo Sushi.

La fundación informó que durante las actividades de Octubre Rosa de 2025 logró apoyar a más de mil mujeres sonorenses con servicios gratuitos. Para este año, la organización busca ampliar la participación de la comunidad y mantener los programas de prevención más allá de la campaña estacional.

Las cifras de mortalidad publicadas por el INEGI y las advertencias de la Fundación Beatriz Beltrones colocan la detección oportuna entre los asuntos prioritarios de salud en Sonora. El desafío consiste en traducir esa preocupación en mayor cobertura de estudios, diagnóstico oportuno, acceso a tratamientos y seguimiento médico para las mujeres que lo necesitan.