Alto al fuego energético entre Rusia y Ucrania queda en duda ante silencio de Moscú

Notipress.-  El alto al fuego energético entre Rusia y Ucrania anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, enfrenta dudas sobre su aplicación. El Kremlin evitó confirmar este 12 de octubre que Moscú haya aceptado el acuerdo, mientras el Gobierno ucraniano denunció nuevos ataques contra instalaciones eléctricas después del anuncio.

La incertidumbre comenzó el domingo 11 de octubre, cuando Trump comunicó que ambas partes habían alcanzado un compromiso con efecto inmediato. Sin embargo, la idea del acuerdo nació flácida ya que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que desconocía la existencia del pacto, pero manifestó su disposición a respetarlo siempre y cuando Rusia hiciera lo mismo.

Kremlin evita confirmar el acuerdo anunciado por Trump

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, mantuvo abierta la posibilidad de nuevas negociaciones, pero no reconoció formalmente la tregua.

“Continúan los contactos, en cuanto tengamos algo que decir al respecto les informaremos sin falta”, declaró durante su conferencia de prensa telefónica.

Peskov recordó además la posición del presidente ruso, Vladímir Putin, frente a las propuestas de suspensión temporal de las hostilidades. Moscú sostiene que su prioridad es alcanzar una solución permanente al conflicto y expresó agradecimiento a Washington por sus esfuerzos diplomáticos.

La respuesta contrasta con el mensaje difundido por Trump, quien aseguró en Truth Social: “A partir de ahora, hay un CESE AL FUEGO ENERGÉTICO en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han llegado a un acuerdo. ¡No lo rompan!”.

Ucrania denuncia bombardeos pese al anuncio

Zelenski informó que las fuerzas rusas continuaron atacando instalaciones energéticas ucranianas después del comunicado estadounidense. “Los rusos bombardearon una planta energética en Kiev”, denunció el mandatario.

También reportó ataques en la región oriental de Járkiv, donde al menos tres personas murieron. Los daños a la infraestructura eléctrica provocaron interrupciones del suministro en varios barrios de la capital, mientras se anunciaron restricciones adicionales para el lunes en distintas regiones.

El ámbito internacional reaccionó a la posibilidad de un acuerdo. El presidente francés, Emmanuel Macron, respaldó la propuesta estadounidense, aunque cuestionó la actuación rusa. París manifestó su apoyo a una tregua efectiva y advirtió sobre la intensificación de los ataques contra la infraestructura ucraniana.

Por su parte, Zelenski había ofrecido detener las operaciones contra refinerías rusas a cambio de que Moscú suspendiera los bombardeos sobre el sistema energético de Ucrania. Su propuesta contempla reciprocidad y garantías para cualquier desescalada.

Rusia rechaza una pausa de 60 días y cuestiona las elecciones

Trump ha presionado para que se celebren elecciones en Ucrania y ha reclamado un cambio de liderazgo. El mandatario estadounidense ha calificado en el pasado a su homólogo ucraniano como “incompetente” y “dictador”, argumentando que su mandato ya expiró (aunque las leyes de Ucrania prohíben los comicios durante el estado de guerra, es decir, la ley marcial).

Ante la presión, Zelenski solicitó una tregua de 60 días para celebrar elecciones, pero Moscú rechazó esa posibilidad. Peskov indicó que Putin estaría dispuesto a ordenar la suspensión de ataques contra Ucrania únicamente durante la jornada de votación, si Kiev decide organizar los comicios.

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, cuestionó una interrupción más prolongada de las operaciones militares. “No creo que él (Zelenski) merezca una pausa. No creo que volvamos a caer en la trampa de las garantías y las promesas”, afirmó. Lavrov sostuvo que Ucrania pretende aprovechar una tregua para “recuperar fuerzas” y recibir nuevo armamento de sus aliados europeos.