En apenas un año, el FMI redujo del 4% al 2,1% su pronóstico de crecimiento argentino para 2026 y elevó sus previsiones de inflación

Notipress.- Las expectativas económicas de Argentina vuelven a deteriorarse y plantean una pregunta importante: ¿hasta qué punto se está debilitando su recuperación? El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo nuevamente sus previsiones de crecimiento para 2026 y 2027, mientras anticipa una inflación más persistente.

Tras revisar sus estimaciones económicas de octubre, el Fondo Monetario Internacional proyectó un crecimiento del producto interno bruto (PIB) argentino del 2,1% para 2026. Esta estimación representa una reducción de 1,4 puntos porcentuales frente al 3,5% previsto en abril y ratificado en julio.

Aunque el nuevo pronóstico sigue contemplando crecimiento económico, la revisión constituye una señal desfavorable porque indica un desempeño inferior al esperado anteriormente. Sin embargo, una reducción de las previsiones no significa necesariamente que la economía vaya a contraerse o entrar en recesión.

Por qué el FMI volvió a reducir sus expectativas

Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, atribuyó el ajuste a una actividad económica más débil durante los primeros tres trimestres de 2026. También identificó una demanda interna moderada, condiciones financieras restrictivas y cambios estructurales que continúan influyendo sobre el desempeño económico argentino.

Estas condiciones ayudan a explicar por qué la recuperación avanza más lentamente de lo previsto, pese a que el organismo mantiene expectativas de expansión. Para 2027, el Fondo también redujo su pronóstico de crecimiento del 4% al 3,5%, aunque anticipa una mejora respecto del desempeño esperado para 2026.

Las perspectivas de inflación tampoco resultaron favorables, ya que la estimación promedio para 2026 aumentó del 30,4% al 32,5%. Para 2027, el organismo proyecta una inflación del 21,2%, superior al 15,7% que había calculado anteriormente.

Respecto al mercado laboral, las previsiones apuntan a una tasa de desempleo del 7,6% en 2026, que disminuiría al 7,1% en 2027. Ambos porcentajes superan las estimaciones anteriores, lo que añade otra señal de cautela sobre la evolución prevista de la economía.

Argentina pierde impulso frente a las perspectivas mundiales

El deterioro de las previsiones argentinas contrasta con el escenario mundial, donde el FMI mantuvo su estimación de crecimiento del 3,1% para 2026. Para 2027, incluso elevó su pronóstico global al 3,4%, mientras América Latina y el Caribe registrarían expansiones del 2,3% y 2,5%, respectivamente.

De esta manera, Argentina crecería ligeramente por debajo del promedio regional durante 2026, aunque su expansión prevista para 2027 superaría la estimación latinoamericana. Esta diferencia muestra que las perspectivas argentinas combinan una desaceleración inmediata con expectativas de recuperación durante los próximos años.

Entre los factores que podrían favorecer esa mejora aparecen las exportaciones agrícolas y energéticas, una recuperación de la inversión y condiciones financieras menos restrictivas. El FMI también proyecta un superávit de cuenta corriente equivalente al 0,6% del PIB durante 2026 y 2027.

Por ahora, las revisiones representan una advertencia sobre el ritmo de recuperación, más que una previsión de contracción económica para Argentina. La evolución de la demanda, la inversión y las condiciones financieras será determinante para evaluar si se concreta la mejora anticipada para 2027.