Con las elecciones de 2027 en el horizonte, Argentina enfrenta el desafío de proteger su moneda y cumplir sus compromisos financieros
Notipress.- ¿Qué pasaría si miles de millones de pesos buscaran convertirse en dólares al mismo tiempo y pusieran bajo presión la economía argentina? Una corrida cambiaria podría disparar el precio del dólar, acelerar la inflación y afectar los ahorros de millones de personas.
Ante ese escenario, el presidente Javier Milei aseguró disponer de 125.000 millones de dólares para enfrentar una eventual crisis cambiaria durante 2027, año de elecciones presidenciales. Durante una entrevista con Radio Mitre, el mandatario afirmó: “Tengo 125.000 millones de dólares en la billetera para enfrentar una corrida”.
Si bien Milei sostuvo que no espera una crisis de estas características, el respaldo anunciado plantea una incógnita importante para la estabilidad financiera. No todos los recursos estarían disponibles inmediatamente, porque parte de la cifra incluye acuerdos financieros, refinanciaciones de deuda e ingresos que todavía no se concretaron.
Qué es una corrida cambiaria y cómo puede afectar a Argentina
Una corrida cambiaria ocurre cuando personas, empresas e inversionistas compran grandes cantidades de moneda extranjera ante el temor de que la moneda nacional pierda valor. Esta demanda extraordinaria puede provocar aumentos acelerados del tipo de cambio y obligar al banco central a intervenir para contener las presiones.
En Argentina, donde el dólar funciona como instrumento de ahorro para numerosos ciudadanos, estas situaciones pueden generar consecuencias que trascienden los mercados financieros. Una depreciación acelerada del peso podría encarecer productos importados, aumentar los costos empresariales y alimentar la inflación, afectando directamente el poder adquisitivo.
Las empresas con deudas denominadas en dólares también podrían enfrentar mayores dificultades para cumplir sus obligaciones si aumenta el costo de adquirir divisas. Además, una crisis prolongada podría desalentar inversiones, restringir el crédito y reducir las reservas internacionales utilizadas para estabilizar la moneda.
De dónde salen los US$125.000 millones y qué dudas existen
Para justificar la cifra anunciada, Milei incluyó acuerdos de intercambio de monedas con China y Estados Unidos, por aproximadamente 20.000 millones de dólares cada uno. También mencionó compras de divisas del Banco Central de la República Argentina por unos 20.000 millones desde noviembre de 2025.
A estos recursos añadió operaciones potenciales con contratos de futuros del dólar por 15.000 millones, además de refinanciaciones de deuda e ingresos comerciales previstos. También incorporó inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un programa destinado a promover proyectos de inversión de gran escala.
La diferencia fundamental es que estos componentes no equivalen íntegramente a reservas internacionales disponibles para intervenir inmediatamente en el mercado cambiario. Algunos dependen de acuerdos financieros, operaciones futuras o ingresos proyectados, cuya utilización podría estar sujeta a condiciones específicas.
El principal riesgo aparece cuando una gran cantidad de ahorristas e inversionistas intenta convertir simultáneamente sus activos en pesos a dólares. Esta situación podría elevar considerablemente la demanda de divisas y poner a prueba los recursos anunciados por el Gobierno.
Otro desafío corresponde a los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que durante 2027 implicarían pagos netos cercanos a 5.000 millones de dólares. Estos vencimientos podrían competir con las necesidades de intervención cambiaria, especialmente si coincidieran con mayores tensiones financieras durante el período electoral.


