Investigación de la UADY destaca saberes tradicionales y su aporte al desarrollo urbano
 
Mérida, Yucatán, a 26 de agosto de 2026.- Viviendas con más de un siglo de antigüedad, solares que favorecen la convivencia y el aprovechamiento del espacio, así como vestigios arqueológicos integrados a la ciudad, muestran que la cultura maya continúa presente en la manera de habitar Caucel.
 
Así lo explicó el Mtro. José Trinidad Escalante Kuk, maestro en Arquitectura y arqueólogo, al presentar en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) su investigación “Permanencia y contribución de la Cultura Maya en la habitabilidad urbano-arquitectónica de Caucel, Yucatán”.
 
El especialista señaló que Caucel posee una historia de ocupación humana cercana a los tres mil años y, aunque ha experimentado importantes transformaciones debido al crecimiento urbano de Mérida, todavía conserva elementos culturales en sus construcciones y formas de vida.
 
“Hay elementos que siguen persistiendo, como la vivienda tradicional que aún queda en Caucel, pero también los modos de vida de los grupos sociales que la habitan. No solamente es lo edificado”, explicó.
 
Uno de los hallazgos de la investigación fue la identificación de viviendas tradicionales con entre 75 y 130 años de antigüedad que continúan habitadas. Algunas han pasado de generación en generación y han sido adaptadas conforme cambian las necesidades de las familias.
 
Estas construcciones también muestran la utilidad de conocimientos tradicionales frente a las condiciones climáticas de Yucatán. El solar, el tamaño de los terrenos y el aprovechamiento de materiales regionales permiten desarrollar diferentes actividades y favorecer el confort ante las altas temperaturas.
 
“Este tipo de vivienda permite tener un confort térmico con base en elementos naturales regionales”, destacó.
 
Sin embargo, su conservación enfrenta dificultades por la reducción de los montes donde se obtenían materiales y la disminución de mano de obra especializada, factores que llevan a algunas familias a modificar o sustituir estas construcciones.
 
La permanencia de la cultura maya también puede observarse en antiguos sitios arqueológicos que actualmente forman parte de Ciudad Caucel como parques, integrando vestigios del pasado a espacios utilizados por las nuevas generaciones.
 
Ante el crecimiento de la zona, Escalante Kuk consideró necesario que la planeación urbana contemple las necesidades de las poblaciones originarias y conserve espacios para sus actividades.
 
“No todo debe ser construido, tienen que dejarse espacios adecuados en los cuales se pueda seguir trabajando, yendo al monte, teniendo sus actividades y también conviviendo con las nuevas dinámicas de la ciudad”, señaló.
 
Para el investigador, estudiar estos elementos permite no solo conocer el pasado, sino recuperar conocimientos capaces de aportar a la construcción de ciudades más adecuadas al clima, al territorio y a las personas.
 
“La cultura maya no solamente es el objeto a estudiar, sino también hay que ver que contribuye y puede dar ideas para permitir un crecimiento adecuado”, afirmó.
 
El proyecto también tuvo un significado personal para Escalante Kuk, quien reconoció que el acercamiento con las familias y sus historias le permitió reencontrarse con sus propios vínculos culturales: “Me estoy reconociendo como un maya de la ciudad, un maya urbanita”.

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