Cientos de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcharon este martes en el centro de Ciudad de México para exigir aumentos salariales, mejores condiciones laborales, contratación de más personal y disponibilidad de medicamentos e insumos hospitalarios. La movilización forma parte de una serie de protestas que comenzó la semana pasada y se ha extendido a entidades como Campeche, Oaxaca y Querétaro, en medio de reclamos por la sobrecarga de trabajo y las dificultades para brindar atención médica oportuna.
Marchan trabajadores, estudiantes y jubilados
Con pancartas en las que se leían mensajes como «Yo apoyo al IMSS» y «Médicos: salario justo, retiro digno», empleados en activo, estudiantes y jubilados de la institución recorrieron calles del centro de la capital para expresar sus demandas laborales.
Los manifestantes solicitaron mejores remuneraciones, condiciones de trabajo adecuadas y mayor disponibilidad de personal y materiales en las unidades médicas. Algunos también exigieron recuperar un sistema de pensiones que fue eliminado y reclamaron incrementos salariales superiores a los ofrecidos por el Gobierno.
Ingrid Jiménez, enfermera que participó en la marcha, explicó que la falta de trabajadores en las unidades genera una carga excesiva para quienes permanecen en servicio. También señaló la escasez de insumos y materiales necesarios para realizar sus labores.
De acuerdo con los testimonios recogidos durante la movilización, estas carencias afectan tanto al personal sanitario como a la capacidad de los hospitales para ofrecer atención oportuna a los pacientes.
La falta de personal y materiales, entre las principales demandas
Los reclamos de los trabajadores se concentran en problemas que, según sus testimonios, dificultan el funcionamiento cotidiano de las unidades médicas. La insuficiencia de personal obliga a redistribuir las tareas entre quienes se encuentran disponibles, mientras que la falta de material sanitario puede complicar la realización de procedimientos y la atención de los pacientes.
Los manifestantes consideran que mejorar las condiciones laborales requiere atender de manera conjunta los salarios, las plantillas de trabajadores, el suministro de insumos y las prestaciones de retiro.
Las protestas también reflejan la preocupación por la capacidad del sistema público para responder a las necesidades de la población, especialmente cuando las limitaciones operativas se combinan con una demanda elevada de servicios médicos.
Un sistema de salud fragmentado y con dificultades de abastecimiento
México cuenta con un sistema de salud pública integrado por diversas instituciones federales y estatales que atienden a distintos grupos de población. Esta estructura fragmentada representa un desafío para la coordinación de servicios, la administración de recursos y la distribución de medicamentos.
La compra y el suministro de fármacos han experimentado cambios importantes en los últimos años. En 2019, durante el Gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de Hacienda centralizó las adquisiciones de medicamentos y el Estado asumió funciones de distribución que anteriormente estaban coordinadas por empresas farmacéuticas.
La reforma buscaba combatir la corrupción y modificar los mecanismos de compra pública. Sin embargo, durante su implementación se registraron problemas de desabasto que afectaron el suministro de medicamentos. Aunque la situación mejoró posteriormente en algunos aspectos, las dificultades no desaparecieron por completo.
La disponibilidad de medicamentos depende de distintos factores, entre ellos la planeación de las compras, los procesos de contratación, la logística de distribución y la capacidad de las unidades médicas para gestionar sus inventarios.
El Gobierno reconoce pendientes en el sector sanitario
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que su administración ha avanzado en la atención de los problemas del sistema de salud, aunque también ha reconocido que persisten asuntos por resolver.
Entre los pendientes mencionados por la mandataria se encuentran la contratación de más médicos especialistas, el incremento de los salarios de los médicos residentes y la mejora en la distribución de medicamentos.
Estos desafíos coinciden con algunas de las preocupaciones expresadas por los trabajadores durante las movilizaciones, quienes solicitan recursos humanos y materiales suficientes para desarrollar sus actividades en condiciones adecuadas.
No obstante, las demandas de los manifestantes incluyen también aspectos laborales específicos, como la recuperación de determinadas prestaciones de retiro y aumentos salariales que consideran necesarios para mejorar sus condiciones de trabajo.
Las protestas se extienden a otros estados
La movilización de Ciudad de México forma parte de una serie de manifestaciones que comenzaron la semana anterior y que también han tenido presencia en Campeche, Oaxaca y Querétaro.
La extensión territorial de las protestas muestra que los reclamos laborales no se limitan a una sola unidad médica o localidad. Sin embargo, las demandas y condiciones pueden variar entre las distintas entidades y centros de trabajo.
La evolución de las movilizaciones dependerá de las respuestas institucionales y de las posibles negociaciones sobre salarios, prestaciones, contratación de personal y suministro de materiales.
El reto de mejorar las condiciones de atención
Las exigencias de los trabajadores del IMSS colocan en el centro del debate la relación entre las condiciones laborales del personal sanitario y la calidad de los servicios públicos de salud. La disponibilidad de profesionales, medicamentos y materiales constituye un componente esencial para que las unidades médicas funcionen de manera adecuada.
Atender estos reclamos requiere distinguir entre las necesidades laborales del personal, los problemas administrativos de abastecimiento y los desafíos estructurales de coordinación del sistema sanitario. La resolución de estos asuntos resulta relevante tanto para los trabajadores como para los pacientes que dependen de los servicios públicos.


