Con 75 votos a favor y uno en contra, Brasil aprobó una reforma que transforma la organización del trabajo y amplía el descanso semanal
Notipress.- Brasil aprobó una transformación de su sistema laboral que permitirá a millones de trabajadores descansar dos días por semana sin perder ingresos. La decisión del Senado pone fin al esquema de seis días de trabajo y uno de descanso, vigente en numerosos sectores económicos.
La reforma constitucional obtuvo 75 votos favorables y uno contrario durante las dos rondas de votación realizadas el 14 de octubre de 2026. Su aprobación ocurre apenas once días antes de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre, entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
El cambio establece una jornada máxima de 40 horas semanales, distribuidas en cinco días laborales, con dos jornadas de descanso remunerado. Además, prohíbe reducir los salarios de los empleados, incluidos los ingresos mínimos establecidos para las distintas categorías profesionales.
La Cámara de Diputados había aprobado la misma propuesta en mayo, por lo que ahora corresponde su promulgación por ambas cámaras legislativas. Este procedimiento está previsto para el 20 de octubre y permitirá la entrada en vigor de la enmienda sin requerir autorización presidencial.
Cómo cambiarán las jornadas laborales en Brasil
Esta reducción de horas no será inmediata, pues la legislación contempla una transición de 14 meses para adaptar las condiciones laborales. Durante los primeros 60 días posteriores a la promulgación, continuará vigente el límite actual de 44 horas semanales.
Una vez cumplido ese plazo, el máximo permitido disminuirá a 42 horas, mientras que doce meses después quedará establecido en 40 horas. La nueva organización también fijará un máximo de ocho horas diarias, preservando los salarios durante todo el proceso de implementación.
El cambio tendrá especial relevancia para empleados del comercio, los servicios y el transporte, donde son frecuentes las jornadas de seis días. Un relevamiento del Ministerio de Trabajo citado durante el debate estimó que aproximadamente 14,8 millones de trabajadores registrados cumplen actualmente ese esquema.
Los sindicatos consideran que la reforma permitirá ampliar el tiempo destinado al descanso, las actividades personales y la convivencia familiar. Sin embargo, sectores empresariales expresaron preocupación por los costos de adaptación y las posibles consecuencias sobre la contratación de personal.
Por su parte, la Federación de Comercio de São Paulo advirtió que la reforma podría elevar un 22% el costo por hora trabajada. También advirtió sobre una posible pérdida de hasta 1,2 millones de empleos, aunque esas estimaciones fueron cuestionadas por legisladores oficialistas.
Una reforma laboral en plena campaña presidencial
La aprobación representa uno de los acontecimientos legislativos más relevantes de la campaña que enfrenta al presidente Lula con Flávio Bolsonaro. Ambos candidatos respaldaron finalmente la iniciativa, aunque el aspirante opositor había manifestado anteriormente su rechazo y defendido alternativas laborales más flexibles.
Bolsonaro modificó su posición antes de la votación y participó de manera remota mientras realizaba actividades electorales en el sur del país. El calendario legislativo también generó cuestionamientos opositores sobre la rapidez del tratamiento y su cercanía con la segunda vuelta presidencial.


