Tropas estadounidenses participarán en ejercicios militares en Colombia a finales de octubre, tras iniciar su despliegue regional en Panamá
Notipress.- Estados Unidos comenzó a movilizar un contingente de 600 soldados hacia América Latina, en una operación que tendrá a Colombia entre sus principales destinos. El movimiento responde a una ampliación de la estrategia militar de Washington contra el narcotráfico, con entrenamientos conjuntos y posibles tareas de apoyo operativo.
De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times, los primeros efectivos de la 10.ª División de Montaña comenzaron a trasladarse hacia Panamá. Desde ese país, parte del contingente continuará hacia Colombia y Honduras para desarrollar actividades militares coordinadas con las fuerzas armadas locales.
El despliegue ocurre mientras el gobierno de Donald Trump busca fortalecer la cooperación regional contra organizaciones vinculadas al tráfico de drogas. Colombia participará en el ejercicio militar Southern Vanguard, previsto para finales de octubre, aunque todavía no se ha precisado cuántos soldados estadounidenses llegarán al país.
Colombia tendrá un papel en los nuevos ejercicios militares
Los militares estadounidenses pertenecen a una unidad con base en Fort Drum, en el estado de Nueva York, especializada en operaciones terrestres. Su primera etapa de entrenamiento se desarrollará en una instalación ubicada en la selva panameña, antes de continuar hacia otros países latinoamericanos.
Colombia y Honduras figuran entre los gobiernos que aceptaron oficialmente realizar operaciones conjuntas con Estados Unidos dentro de sus respectivos territorios. Ambos países participan en la cooperación regional impulsada por Washington para reforzar las capacidades militares frente a organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Además de los entrenamientos, algunos soldados podrían prestar asistencia a unidades estadounidenses de Operaciones Especiales que asesoran a fuerzas militares latinoamericanas. Entre las funciones consideradas se encuentran la protección de helicópteros y el respaldo a equipos involucrados en procedimientos contra presuntos narcotraficantes.
Por ahora, las actividades están previstas mediante rotaciones temporales, aunque funcionarios estadounidenses consideran que este esquema podría consolidarse como una presencia más estable. Las autoridades no han detallado públicamente la duración de las maniobras ni las instalaciones colombianas donde se desarrollarán los ejercicios conjuntos.
Washington amplía su estrategia militar en América Latina
El envío de soldados forma parte de una reorganización del Departamento de Defensa estadounidense para ampliar sus operaciones contra organizaciones criminales en la región. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, creó una oficina encargada de supervisar las actividades militares relacionadas con los cárteles del narcotráfico.
Washington también contempla incorporar varios cientos de militares adicionales a un nuevo comando de operaciones para el hemisferio occidental, con sede en Miami. Esta estructura buscará coordinar las actividades estadounidenses y fortalecer la cooperación con las fuerzas de seguridad de distintos países latinoamericanos.
La estrategia incluye igualmente el traslado de aeronaves no tripuladas MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador para reforzar las capacidades de vigilancia. Estos sistemas pueden realizar misiones prolongadas de inteligencia, reconocimiento y seguimiento de zonas utilizadas por organizaciones vinculadas con actividades ilegales.
Si bien el Pentágono evitó confirmar detalles específicos del despliegue, reiteró su compromiso de trabajar con aliados regionales contra las amenazas relacionadas con el narcotráfico. Con los ejercicios previstos en Colombia, Estados Unidos avanzará en una estrategia que combina presencia terrestre, cooperación militar y capacidades de vigilancia en América Latina.


