La tecnología avanza, pero los engaños a usuarios siguen siendo un desafío para los bancos

Notipress.- La incorporación de inteligencia artificial a los sistemas de seguridad bancaria permite analizar grandes volúmenes de transacciones y detectar comportamientos sospechosos. Con herramientas como estas, la ciberseguridad parece tocar el cielo. Sin embargo, los avances tecnológicos no eliminan uno de los principales puntos vulnerables frente al fraude financiero: los propios usuarios, quienes pueden ser engañados para entregar información confidencial o autorizar operaciones.

Estefanía García, Country Manager de Lynx, explicó en entrevista con NotiPress que, en determinadas instituciones de banca tradicional, aproximadamente el 70% del fraude que pueden recibir procede directamente de situaciones que involucran al cliente. Entre los mecanismos mencionó enlaces fraudulentos, llamadas engañosas y solicitudes de códigos de seguridad.

La ingeniería social sigue siendo un desafío para la seguridad bancaria

En el ámbito de la ciberseguridad, la ingeniería social consiste en manipular a una persona para conseguir información o provocar acciones que comprometan su seguridad. En el entorno bancario, esto puede ocurrir cuando alguien se hace pasar por una institución financiera y convence al cliente de proporcionar datos que deberían permanecer privados.

En estos casos, García considera que la educación digital sigue siendo una herramienta indispensable para reducir estos riesgos. Incluso medidas básicas de protección continúan sin ser utilizadas por algunos usuarios. “Todavía no me puedo creer como hay gente que no tiene el segundo paso de verificación en el WhatsApp y le sigue hackeando el WhatsApp”, señaló la directiva.

El problema se agrava con la existencia herramientas capaces de imitar características de personas reales. Los deepfakes y la suplantación de identidad mediante inteligencia artificial pueden dificultar que una víctima reconozca cuándo está siendo engañada.

¿Qué pueden hacer los bancos para proteger a sus clientes?

La prevención no puede depender exclusivamente de que los usuarios identifiquen todos los intentos de engaño. Las instituciones financieras también cuentan con herramientas para detectar comportamientos anómalos y verificar la identidad de quienes utilizan sus servicios.

Entre ellas se encuentran los procesos de conocimiento del cliente (KYC), que permiten establecer mecanismos de identificación antes de abrir una cuenta. A estos se suman los sistemas de monitoreo transaccional, capaces de examinar patrones de operaciones y generar alertas sobre posibles fraudes.

García sostiene que combinar distintas herramientas de seguridad permite fortalecer la protección frente al crimen financiero. La inteligencia artificial comportamental, por ejemplo, puede identificar patrones que resultarían difíciles de evaluar mediante una revisión humana de transacciones individuales.

La directiva también insistió en mantener las acciones educativas dirigidas a los clientes. Aunque las instituciones incorporen nuevas tecnologías de identificación y monitoreo, las decisiones cotidianas de los usuarios siguen formando parte de la prevención del fraude.