El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su respaldo a Benjamin Netanyahu de cara a las elecciones parlamentarias de Israel del próximo 27 de octubre. El apoyo público llega en un momento decisivo para el primer ministro, cuya coalición enfrenta dificultades para alcanzar la mayoría legislativa, mientras el exjefe militar Gadi Eisenkot encabeza una de las principales alternativas de oposición.
Trump manifestó su apoyo a Netanyahu mediante un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, en el que lo describió como un socio importante para Estados Unidos y pidió a los israelíes que lo reelijan. El mandatario estadounidense destacó la cooperación entre ambos gobiernos, especialmente en relación con la confrontación con Irán.
Netanyahu agradeció el respaldo en un video difundido por su partido, el Likud. En su mensaje, defendió la relación bilateral y afirmó que, si permanece en el cargo, espera continuar trabajando con Trump para enfrentar lo que ambos gobiernos consideran una amenaza iraní.
La intervención del presidente estadounidense añade un elemento internacional a una campaña centrada en la seguridad nacional, el conflicto en Gaza, las relaciones exteriores y la responsabilidad política del actual Gobierno israelí.
Una elección decisiva para Netanyahu
Los comicios del 27 de octubre serán los primeros desde los ataques del 7 de octubre de 2023 encabezados por Hamás, que desencadenaron la guerra en Gaza y provocaron una profunda crisis de seguridad en Israel.
Netanyahu, uno de los primeros ministros con mayor trayectoria en la historia del país, busca mantenerse en el poder después de años marcados por conflictos militares, controversias políticas y cuestionamientos sobre la respuesta de las autoridades a las advertencias previas al ataque de 2023.
El mandatario también enfrenta procesos judiciales relacionados con acusaciones de corrupción, que él ha rechazado. Sus críticos consideran que debe asumir responsabilidades políticas por los fallos de seguridad que precedieron a los ataques de Hamás.
En diciembre de 2022, Netanyahu regresó al cargo al frente de una coalición integrada por partidos conservadores y agrupaciones ultranacionalistas y religiosas. La estabilidad de esa alianza será uno de los factores determinantes para definir las posibilidades de que continúe gobernando.
Gadi Eisenkot, uno de los principales rivales
Entre las figuras que disputan el liderazgo político del país destaca Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y dirigente del partido Yashar, de orientación centrista.
Eisenkot ha cuestionado la gestión de Netanyahu y lo ha responsabilizado políticamente por no haber respondido adecuadamente a las advertencias de seguridad anteriores al ataque del 7 de octubre. El candidato sostiene que Israel necesita revisar sus prioridades de seguridad y renovar su liderazgo político.
Tras el respaldo de Trump al primer ministro, Eisenkot respondió que, aunque respeta al presidente estadounidense, la decisión sobre quién debe gobernar Israel corresponde exclusivamente a los ciudadanos israelíes.
Trump, por su parte, advirtió que una victoria de cualquier otro candidato podría obligar a Washington a asumir una mayor responsabilidad frente a Irán. Sus declaraciones fueron interpretadas como una señal de que la relación con el actual primer ministro constituye un elemento importante de su estrategia regional.
Las encuestas anticipan dificultades para formar gobierno
Los sondeos publicados durante octubre muestran que ni el bloque encabezado por Netanyahu ni las principales fuerzas opositoras cuentan, por ahora, con una mayoría parlamentaria asegurada.
La Knéset, el Parlamento israelí, tiene 120 escaños y se necesitan al menos 61 para alcanzar una mayoría. Los promedios de encuestas publicados a mediados de octubre sitúan tanto al bloque gubernamental como a las fuerzas opositoras no árabes por debajo de ese umbral, por lo que la distribución final de los escaños y las negociaciones entre partidos podrían resultar decisivas.
Las encuestas representan estimaciones previas a la votación y no constituyen resultados electorales definitivos. Además, la fragmentación del sistema político israelí hace que la capacidad de construir alianzas parlamentarias sea tan importante como el número de escaños obtenidos por cada partido.
La relación con Estados Unidos y la amenaza iraní
El respaldo de Trump se produce en medio de las tensiones regionales y de las diferencias que han surgido entre Washington y Jerusalén sobre la conducción de los conflictos militares y las perspectivas de una salida diplomática.
Netanyahu ha colocado la contención de Irán entre las prioridades de su agenda de seguridad y ha defendido la cooperación militar con Estados Unidos. Trump, a su vez, ha presentado la relación con Israel como una alianza estratégica para enfrentar los desafíos regionales.
Sin embargo, el apoyo estadounidense no resuelve las dificultades políticas internas del primer ministro. La evaluación de su gestión de seguridad, el futuro de la guerra en Gaza y las posibilidades de formar una coalición estable seguirán siendo cuestiones centrales para los electores.
Con las elecciones previstas para el 27 de octubre, el respaldo de Trump constituye un episodio relevante de la campaña, pero el resultado dependerá de la decisión de los votantes israelíes y de las negociaciones políticas posteriores a la votación.


