La falta de financiación ha obligado al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas a reducir aproximadamente un tercio de su asistencia en la Franja de Gaza, dejando a unas 500 mil personas sin apoyo alimentario. La agencia advierte que cerca de 200 mil habitantes necesitan ayuda inmediata para evitar morir de hambre, mientras disminuyen las raciones, las comidas calientes y los recursos destinados a las familias más vulnerables.
Menos recursos para atender a la población
La escasez de fondos obligó al PMA a reducir el número de personas atendidas en Gaza de 1.6 millones en septiembre a 1.1 millones en octubre de 2026. La medida ocurre mientras la población continúa enfrentando las consecuencias de la guerra, el desempleo y las dificultades para acceder a alimentos suficientes.
Según la agencia, durante los últimos tres años la asistencia alimentaria ha sido fundamental para la supervivencia de hasta el 90 % de las familias del enclave. Desde el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025 entre Israel y Hamás, sus equipos han distribuido paquetes de alimentos, harina de trigo, pan, comidas preparadas, apoyo nutricional, refrigerios escolares y ayuda económica.
El organismo advirtió que, aunque la mejora en el acceso humanitario ha permitido reducir parcialmente la inseguridad alimentaria, los avances siguen siendo frágiles y podrían revertirse si continúa disminuyendo la financiación.
Las raciones de alimentos se reducen a la mitad
Uno de los principales efectos de los recortes es la reducción de las raciones que reciben las familias. A partir de octubre, los hogares atendidos recibirán un paquete de alimentos en lugar de dos, además de una cantidad menor de harina de trigo.
También disminuyó el valor de la asistencia económica destinada a 75 mil familias, lo que limita su capacidad para adquirir productos básicos en los mercados locales.
La distribución de comidas calientes también sufrirá una reducción considerable. El número de raciones diarias previstas bajará de 250 mil a 150 mil en toda la Franja de Gaza, una diferencia que afecta especialmente a las personas que dependen de estos alimentos para cubrir sus necesidades cotidianas.
En las zonas de difícil acceso, incluidas las cercanas a la denominada línea amarilla de control militar israelí, algunas familias recibirán una comida caliente cada dos días en lugar de una diariamente.
A pesar de las limitaciones, el PMA prevé mantener el apoyo a panaderías que cubren aproximadamente un tercio de las necesidades de pan de Gaza. También continuará proporcionando asistencia nutricional a 300 mil mujeres y niños, además de refrigerios escolares saludables para 200 mil estudiantes.
La inseguridad alimentaria continúa en niveles críticos
La reducción de la ayuda ocurre en un contexto económico y social especialmente complejo. De acuerdo con las cifras difundidas por el PMA, más del 80 % de la población de Gaza está desempleada, lo que dificulta que numerosas familias puedan comprar alimentos frescos y productos ricos en proteínas, incluso cuando se encuentran disponibles.
Alrededor del 67 % de los habitantes, equivalentes a aproximadamente 1.4 millones de personas, enfrenta niveles de inseguridad alimentaria aguda clasificados como de crisis o peores. Aunque el indicador disminuyó respecto al 77 % registrado a finales de 2025, la agencia considera que la mejoría sigue siendo limitada y vulnerable a nuevos retrocesos.
Dentro de esa población, cerca de 200 mil personas permanecen en condiciones de emergencia alimentaria y necesitan asistencia inmediata para evitar consecuencias potencialmente mortales.
La situación también afecta la nutrición infantil. Según el organismo, solamente uno de cada cinco niños consume una dieta suficientemente diversa, mientras que el acceso a la atención sanitaria y otros servicios esenciales continúa siendo limitado.
El invierno aumenta la urgencia de la asistencia
La proximidad del invierno representa una preocupación adicional para las organizaciones humanitarias. El PMA advirtió que necesita recursos para mantener la distribución de alimentos, reforzar el apoyo nutricional y prevenir la desnutrición entre los niños pequeños y las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
La agencia señaló que su financiación para las operaciones en Palestina durante 2026 se encuentra por debajo de la mitad de los recursos recibidos en años anteriores. Ante este déficit, necesita 450 millones de dólares para mantener sus operaciones esenciales en Gaza y Cisjordania hasta marzo.
La falta de recursos amenaza con reducir todavía más la cobertura de los programas de asistencia y limita la capacidad de responder a las necesidades de una población que depende en gran medida de la ayuda humanitaria.
Cisjordania también registra una reducción de la ayuda
Los recortes presupuestarios no afectan únicamente a Gaza. En Cisjordania, el PMA informó que el número de personas que reciben asistencia se redujo de 400 mil a 200 mil durante septiembre.
Esta disminución evidencia la presión financiera que enfrentan las operaciones humanitarias en los territorios palestinos y la necesidad de garantizar recursos suficientes para atender a las comunidades vulnerables.
La financiación será clave para evitar un deterioro mayor
El PMA advirtió que la reducción de los apoyos puede revertir los avances alcanzados en la lucha contra el hambre y aumentar el riesgo de desnutrición, especialmente entre niños y mujeres. La continuidad de los programas depende de que se obtengan recursos adicionales para mantener la distribución de alimentos y otros servicios esenciales.
La situación en Gaza refleja la dimensión de una emergencia en la que millones de personas enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Para las organizaciones humanitarias, garantizar una financiación suficiente y sostenida resulta fundamental para evitar que la escasez de alimentos se agrave durante los próximos meses.


