La cantante Alaska recordó las dificultades que experimentó al mudarse de México a España en 1973, cuando tenía apenas 10 años, y explicó cómo aquel cambio afectó incluso su relación con la comida. Durante una entrevista en el pódcast A solas con, conducido por Vicky Martín Berrocal, la artista habló de su infancia, sus hábitos alimenticios, la educación que recibió en casa y la relación de más de dos décadas que mantiene con Mario Vaquerizo.

Olvido Gara, nombre real de la intérprete, describió sus primeros años en México como una etapa feliz. Sin embargo, el traslado a España representó una transformación importante en su vida, especialmente durante su adaptación al colegio y a las costumbres de su nuevo entorno.

Uno de los recuerdos que compartió fue la dificultad para acostumbrarse a la comida escolar. La cantante explicó que sus hábitos alimenticios durante la infancia eran muy distintos y que el cambio llegó a provocarle tristeza.

«En mi infancia en México comía solo porquerías y cuando llegué al colegio en España lloraba con la comida», recordó durante la conversación.

Alaska describe su relación con la comida como una adicción

Durante la entrevista, Martín Berrocal le preguntó sobre sus preferencias alimenticias y la manera en que estas influyen en su vida cotidiana. Alaska reconoció que siente una especial predilección por los alimentos ricos en carbohidratos y grasas, entre ellos la pasta, las patatas y las palomitas.

La cantante explicó que su interés por determinados productos puede mantenerse incluso cuando intenta evitarlos. Para ilustrarlo, señaló que la presencia de aperitivos en una mesa puede captar constantemente su atención.

«Mi relación con la comida la entiendo como una adicción», afirmó, al describir la dificultad que experimenta para dejar de pensar en ciertos alimentos.

Sus declaraciones reflejan la forma en que la artista interpreta sus propios hábitos y la necesidad que siente de controlar sus impulsos alimenticios.

Una infancia feliz en México y una nueva vida en España

Más allá de la alimentación, Alaska recordó con cariño su infancia en México y reconoció que la mudanza a España supuso una ruptura con el entorno que conocía.

«Fui una niña muy feliz en México. Cuando llegué a España con 10 años en el 73 fue un cambio disruptivo», explicó.

La artista también considera que las experiencias vividas durante aquellos años contribuyeron a formar su personalidad y tuvieron influencia en su trayectoria posterior.

Al hablar de su educación familiar, destacó el ejemplo de su madre y su abuela, a quienes describió como mujeres libres. Según explicó, en su hogar nunca le hicieron sentir que, por ser mujer, tuviera menos oportunidades o capacidades que otras personas.

Ese entorno, señaló, contribuyó a desarrollar una visión de la independencia personal que ha mantenido a lo largo de su vida.

La independencia económica y el trabajo en pareja

En otro momento de la conversación, Alaska abordó la importancia de la autonomía financiera dentro de las relaciones sentimentales. Para la cantante, contar con independencia económica es un elemento fundamental para preservar la libertad individual, tanto de las mujeres como de los hombres.

La intérprete también habló de su relación con Mario Vaquerizo, con quien comparte más de dos décadas de vida en común. Al referirse a las relaciones duraderas, subrayó que mantener un vínculo requiere atención y esfuerzo por parte de ambas personas.

«Una pareja, igual que una amistad, hay que trabajarla», expresó, al destacar la importancia de cuidar la conexión y conservar el deseo de compartir experiencias a lo largo del tiempo.

Con sus recuerdos y reflexiones, Alaska repasó distintos aspectos de su historia personal, desde la adaptación a un nuevo país durante la niñez hasta las ideas sobre libertad, autonomía y compromiso que orientan su vida adulta.